No tiene que ser fácil, por Luis Somaza

El concejal de Baruta, Luis Somaza

 

Somos un país que lucha por su libertad, un país cansado de la manipulación y los mensajes de odio, somos un país que cual le han quitado todo –o casi todo–, nos quitaron hasta el miedo, somos un país que ha decidido conquistar la libertad.

Maduro y su cúpula han jugado durante años a cansarnos y a que nos desgastemos en nuestra lucha y eso no lo debemos permitir, esta es una lucha ética, moral, espiritual, de amor y de resistencia.

Hace días en uno de mis ratos “libres”, me puse a pensar y analizar la lucha que durante años hemos dado los venezolanos, entonces, entre tantas cosas noté que hay personas que aún siguen llamando a Maduro “Presidente”, otros que tienen “miedo”, otros tanto idos o con planes de irse (…) La verdad es que los ciudadanos no pueden temer a sus gobiernos, todo lo contrario, los gobiernos deben temer a sus ciudadanos. Hay cosas que por muy “insignificantes” o “pequeñas” que las veamos marcan una gran diferencia…

Entre tantas cosas me encontraba leyendo uno de los escritos de Lorent Saleh, «la libertad es algo que vale la pena, quizás nada como ella vale más. No será fácil, no tiene por qué serlo, no tiene por qué ser fácil. Y les confieso algo… No quiero que sea fácil alcanzar la libertad de nuestro país, ¿saben por qué? Porque debemos sentir desde lo más profundo del corazón cuán cara es la libertad, así la cuidaremos como lo más preciado que tendremos, existirá consciencia entonces, y no dejaremos que nos la vuelvan a quitar nunca más. Sospecho que nuestros padres no supieron el valor de ella y por eso hoy nos tocó cargar sus cruces, ahora están ustedes huyendo por salvar sus vidas, unos tras las rejas y otros en el cielo», escrito desde el centro de torturas “El Helicoide”.

Si un venezolano que estuvo enterrado vivo en una “cárcel” que la llaman “La Tumba” y que aún hoy sigue siendo un rehén del régimen, escribe y piensa que alcanzar la libertad no debe ser una tarea fácil –porque debemos aprender a valorar y a cuidar lo que tenemos, debemos crear conciencia–, ¿por qué quienes andamos en “libertad” queremos que sea algo inmediato y fácil?

Ojo, con esto no quiero decir que debemos esperar otros años más, sino todo lo contario; lo que estamos pasando –viviendo, enfrentando o ignorando– los venezolanos debemos transformarlo en aprendizaje y canalizar toda esa energía, organizarnos y avanzar, crear conciencia y avanzar, elevar nuestras voces y avanzar.

Luego, me puse a escuchar el discurso de Juan Requesens, «el arma de nosotros los políticos es el garbo, es la fuerza, es la voz y las ganas de cambiar. Me niego a rendirme. Me niego arrodillarme frente a quienes quieren quebrarnos la moral. Muchos huyeron del país para proteger su familia. Muchos están bajo tierra, porque los mataron, porque los mataste Nicolás. Yo seguiré haciendo todo lo posible para lograr lo que toda Venezuela quiere, que es sacar a Nicolás Maduro del poder», desde la Asamblea Nacional, un día antes de ser secuestrado.

Entendí y asumí el valor de nuestras ideas, son más fuertes que cualquier grito, incluso, es más fuerte que cualquier gas o plomo con el que intenten reprimirlas.

Sí, es una lucha del bien contra el mal, no es una lucha fácil y no tiene que por qué serlo…

Analizando y pensado, comprendí nuevamente que nuestro error como ciudadanos es “ignorar”, nuestras propias necesidades y la de nuestro conciudadano; digo necesidades, pero realmente son nuestras prioridades. En una Venezuela dividida, entre mensajes de odio e intolerancias, necesitamos unificar y crear conciencia: Aquí todos somos necesarios para reconstruir el país, aquí todos somos venezolanos.

Mi mayor sueño, como padre y esposo, como hijo y hermano, como venezolano no es ajeno al de muchos de mis conciudadanos, sueño con una Venezuela libre y prospera. Quiero que mi hijo herede un país en el cual él pueda salir a la hora que quiera, donde él con trabajo y esfuerzo pueda comprar sus cosas, donde él con amor logré formar una familia (…) Quiero que mi hijo tenga conciencia, que cuide y valore lo que con tanto esfuerzo a 30millones de venezolanos les costó conquistar, quiero que esa nueva generación de venezolanos no se deje arrebatar la libertad.

Entonces, la pregunta sería ¿tiene que ser fácil? No, ¿nos vamos a rendir? No.

¡Avancemos! Juntos conquistaremos la libertad.