Rubén Limas Telles: ¿RAAS herramienta fascista de control social?

El pasado 8 de septiembre, el ciudadano Francisco Ameliach, ex gobernador de Carabobo, publicó un artículo en Últimas Noticias titulado “¿Qué es la Raas?” hoy procedo a darle oportuna respuesta al doble desatino por el expuesto cuando pretende, afortunadamente lejos del capitolio carabobeño, militarizar a la sociedad y perseguir “en cada calle” a los ciudadanos que merezcan, según él, el apelativo de “lacayo imperialista” con la excusa de la “Defensa Nacional”. No extraña para nada esta argucia de quien ante los problemas reales de Carabobo, como la desindustrialización, no mostró ningún interés verdadero e, incluso, haciéndome perder el tiempo en su despacho explicándole la preocupación, hoy padecimiento, de la clase trabajadora al servicio de la industria automotriz ante el desmantelamiento progresivo de sus empresas.

El artículo de referencia, lleno de expresiones chauvinistas propias de militares pretorianos, hace gala de un ferviente nacionalismo que pudo ser muy útil para defender El Esequibo pero lo usa, lamentablemente, para endilgarle la etiqueta de “enemigo interno” a todos los venezolanos que creemos que la “Revolución Bolivariana” es un fraude hambreador del pueblo y que hoy tiene el rechazo de las grandes mayorías.

Se equivoca el ex gobernador cuando sustenta la conformación de la “Red de Articulación y Acción Sociopolítica” (Raas) en el 326 de la Constitución Nacional cuando dicho artículo no dice por ningún lado que un partido político oficialista (en este caso, el PSUV) deba asumir competencias en materia de seguridad, inteligencia, ni “defensa integral de la nación de carácter permanente”. Tal operación, al contrario, lo desnuda frente a quienes aun le creían, equivocadamente, un demócrata. En realidad su planteamiento es una grosera demostración de fascismo, militarismo y cuyas referencias no están en Cuba (ya de por si vergonzosas) sino en las dictaduras del cono sur, es decir, Pinochet, Videla y Stroessner.

Ya que no pueden lograr legitimar al régimen militar con votos y tuvieron que proceder a ilegalizar a la MUD y al resto de la alternativa democrática para celebrar elecciones “Yo con Yo”, ahora pretender legalizar el sapeo “en más de 42 mil comunidades y más de 215 mil calles o sectores” con militantes oficialistas a sueldo dispuestos a detectar potenciales líderes sociales que protesten por la falta de agua, de electricidad, de alimentos, de empleo, de educación o de salud. En vez de solucionar, quieren perseguir, detener, torturar y atemorizar. ¿Creen que lo hacen contra Trump? No, lo hacen contra el venezolano humilde que pide justicia, verdad y reparación. Testimonio de estos sapeos fue el testimonio de una vecina en el Sector 1 de la Florida en la Parroquia Miguel Peña de Valencia, quien me informo que los vecinos se disponía a protestar, cuando recibieron las amenazas de un sapo que los intimido ofreciéndoles llamar a la policía.

Por lo visto, los gordos miembros del alto mando militar, incluyendo al ex gobernador (aunque este en situación de retiro) pretenden, al igual que las dictaduras derechistas del continente, mantenerse en el poder mediante la instauración del terrorismo de estado, el fomento del miedo y la división social. Chocarán con el destino manifiesto de los pueblos libres que en la hora definitiva, en la confrontación final entre la dictadura súper armada y la totalidad de la ciudadanía, los sectores institucionalistas de la Fuerza Armada Nacional (la auténtica, la digna, la que no comparte la gordura corrupta del Alto Mando de la Revolución) le darán la espalda a la dictadura y se unirán al pueblo.