Zapatero a su zapato, por Gustavo Azócar Alcalá

Zapatero a su zapato, por Gustavo Azócar Alcalá

Gustavo Azócar Alcalá @gustavoazocara

¿Cuánto paga la dictadura de Nicolás Maduro al ex jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, por hacer el trabajo sucio de defender la pseudo revolución socialista que en los últimos 20 años se ha encargado de destruir completamente a Venezuela, lanzando al exilio a 2.3 millones de venezolanos y matando de hambre y miseria a los 28 millones de personas que todavía permanecemos aquí?.

La Hacienda Pública Española, que es tan ruda e inquisitoria contra los futbolistas extranjeros que juegan en la Liga, aplicando multas mil millonarias, ¿se habrá tomado un tiempo para investigar las finanzas, ingresos y egresos, y las cuentas bancarias de este ex presidente español que viaja por el mundo en primera clase, se hospeda en hoteles cinco estrellas, y que hace gala de un extraordinario poder adquisitivo pese a que sus ingresos mensuales declarados son de apenas 80 mil euros al año?

¿Quién carajo se va a creer el cuento de que José Luis Rodríguez Zapatero se ha tomado el trabajo de abogado particular de Nicolás Maduro, fiador y defensor de la revolución socialista que arruinó al país más rico de la América del Sur sin estar recibiendo nada a cambio?





La mesada que Maduro debe estar pagando ha de ser muy buena, como para que Zapatero haya soltado hace pocos días una declaración muy infeliz al señalar que el gran culpable de la debacle económica y financiera de Venezuela es el gobierno de Estados Unidos. «Como siempre ocurre con las sanciones económicas que producen un bloqueo financiero, quien, en definitiva, en última instancia, lo paga no es el Gobierno, sino los ciudadanos, es el pueblo» dijo.

Y eso no es todo. El ex jefe del gobierno español ha señalado, además, que la crisis migratoria que echó fuera del país a 2.3 millones de venezolanos tampoco es culpa de Maduro, sino de Estados Unidos. «Debo decir que en la intensificación en el crecimiento en los últimos tiempos de esa emigración a otros países tienen mucho que ver las sanciones económicas impuestas por los Estados Unidos y que han sido respaldadas por algunos gobiernos»

Haciendo méritos para ganar el mecate de oro, Zapatero defendió el paquetazo de medidas económicas de Nicolás Maduro, diciendo que «van en la línea de lo que se necesita para estabilizar la moneda y controlar el déficit y la inflación».

Zapatero ha viajado una vez más a Venezuela, seguramente con gastos pagados por la dictadura de Maduro, para tratar de convencer a la dirigencia de algunos partidos políticos de la necesidad de sentarse en torno a una mesa de diálogo con el gobierno. La misión de Zapatero está muy clara: hay que persuadir a la oposición de un diálogo antes de que gane fuerza la hipótesis de una intervención militar extranjera en Venezuela, opción que en este momento tiene el respaldo de un alto porcentaje de los venezolanos.

La presencia de Zapatero en territorio venezolano se produce en momentos en que el gobierno de Donald Trump sopesa una intervención militar para deponer a Maduro. La posibilidad de una invasión norteamericana ha cobrado fuerza en Washington. Once países de un total de 14 que integran el Grupo de Lima han dicho no estar de acuerdo, pero hay otras 3 naciones que no se oponen a esa medida. Entre esas 3 hay dos vecinos de Venezuela: Colombia y Guyana.

Zapatero, presidente de España entre 2004 y 2011, es recordado por haber dejado a la madre patria con un récord mundial: 5 millones de desempleados. La cifra del paro alcanzó un récord histórico de 21,52 %. La gestión de este socialista fue tan desastrosa que dejó la dramática cifra de más de 1,4 millones de españoles con todos sus familiares en paro.

Pero gracias a las relaciones políticas que había construido en sus años como Jefe del gobierno español, Zapatero logró establecer contacto con algunos dirigentes “opositores” venezolanos que solicitaron su presencia en Venezuela para ayudar a la dictadura de Nicolás Maduro. Fue así como aterrizó en tierras venezolanas desde hace poco más de dos años, asumiendo el rol de abogado, asesor y defensor del heredero de Hugo Chávez.

Al igual que muchos socialistas y revolucionarios de pacotilla, que hablan de igualdad de la boca para afuera, Zapatero no ha dejado su extraordinaria vida de rico y famoso. Según el portal de noticias El Cooperante, el dirigente español suele viajar en primera clase “Business Professional”. El boleto aéreo que usa regularmente Rodríguez Zapatero, para moverse de su bunker en Madrid hasta Caracas cuesta una minucia: 1.456 euros. Y cuando por alguna razón, no puede viajar en vuelo comercial, no hay problemas: siempre hay un jet de Pdvsa o de algún enchufado boliburgués que lo busca y lo trae.

Zapatero, el socialista, el revolucionario, el amigo de los pobres y desamparados, sigue dándose una vida de lujos en su amada España gracias al dinero que, con toda seguridad, le paga la dictadura venezolana. El 4 de octubre de 2012, el portal Idealista.com informó que Rodríguez Zapatero había decidido mudarse de casa: “ha accedido a la fórmula de alquiler con opción a compra, con vistas a adquirir un inmueble de forma definitiva, en una zona en la que los alquileres de inmuebles disponibles oscilan entre los 5.000 y 6.000 euros mensuales (…) El precio de venta de viviendas similares es de 1,25 millones de euros negociables”.

Según el portal inmobiliario español, Zapatero alquiló un chalé en la urbanización de lujo Urbalia Valdemarín, en el distrito Moncloa-Aravaca, en Madrid, a escasos metros del hipódromo, del Palacio de la Zarzuela, del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y muy cerca de su antigua residencia en La Moncloa.

La modesta casa alquilada por el socialista Rodríguez Zapatero en 2012 tenía 300 metros cuadrados de parcela, más otro tanto habitable, gimnasio y una pequeña piscina y terraza con vistas en el ático, además de ascensor, garaje para varios coches, habitación para servicio y patio japonés en el salón.

Zapatero es un socialista y revolucionario de esos a los que les gusta la buena vida. El 24 de abril de 2013, el diario ABC publicó un reportaje en el que informa que ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, “se ha instalado definitivamente en una exclusiva urbanización de lujo al norte de Madrid, en uno de los 18 chalés que conforman el complejo residencial Urbalia Valdemarín”.

El diario español aseguró que Rodríguez Zapatero solicitó inicialmente un régimen de alquiler con opción a compra, por una renta de 3.000 euros mensuales, pero luego ejecutó el derecho de adquisición de la vivienda por un precio que no fue dado a conocer, pero que se estima en unos 2 millones de euros.

Zapatero, quien defiende a Nicolás Maduro y su revolución socialista, y quien nunca ha negado ser amigo de Cristina Kirchner, Lula da Silva, Evo Morales, Daniel Ortega y otros especímenes, vive en Madrid en una vivienda muy humilde que tiene piscina en la azotea, ascensor para recorrer sus cuatro plantas; área de aseos con bañera; ducha de hidromasaje, madera de ipe y diseños personalizados en puertas y mobiliario.

Pero lo que José Luis Rodríguez Zapatero no ha dicho, y guarda como un gran secreto, es cómo se las ingenia para darse una vida de rico y famoso cuando sus ingresos declarados en España son de apenas 80 mil euros al año. ¿Cómo hace una persona que gana 80 mil euros al año para comprar una casa de 2 millones de euros? ¿Será que los funcionarios de Hacienda Pública Española se han hecho esa misma pregunta?

Como dato adicional, hay que agregar que tras renunciar a su sueldo como ex alto cargo por incompatibilidad de funciones, Rodríguez Zapatero se quedó como miembro vitalicio del Consejo de Estado. De acuerdo con medios españoles, Zapatero percibe una remuneración de 80.000 euros brutos al año por ese cargo. Sus otros ingresos provienen de pronunciar conferencias dentro y fuera de España. Y por supuesto: de asesorar y ayudar a un dictador caribeño que se ha jodido en 32 millones de personas desde hace casi 6 años.

Tan pronto dejó el gobierno, Zapatero retiró 520.000 euros que cobró por su prejubilación en Caja España. Eso fue en 2011. Con ese dinero se mantuvo a flote hasta 2016, cuando un amigo lo llamó para decirle que necesitaban sus servicios en Venezuela para mediar en un diálogo entre gobierno y oposición. Zapatero aterrizó en Caracas, supuestamente, para ayudar a los sectores que se oponían a Maduro. Pero pocas semanas después, alguien le ofreció un mejor trato, y Zapatero se convirtió en lo que es hoy: el jalamecate número uno de Nicolás Maduro.

Cuando le preguntaron en cierta ocasión cuál era su ideología, Zapatero dijo que “la derecha en este país me ha enseñado que la izquierda hace avanzar la democracia”. Ante la posibilidad de una invasión de EEUU a Venezuela, el ex jefe del gobierno español ha dicho que las intervenciones militares son traumáticas y arcaicas. Parece que Zapatero perdió la memoria: durante su gobierno, España envió tropas para apoyar a EEUU e intervenir militarmente en la guerra de Libia y también envió tropas a la guerra de Afganistán.

Claro, en aquel entonces, los exquisitos gustos y la vida de rico y famoso de Zapatero no lo pagaba Nicolás Maduro.