David Morán Bohórquez: La tragedia de un país con un mandatario sin estudios

(Foto captura video)

 

Nicolás Maduro se lanzó en la Asamblea General de la ONU, esta semana, un discurso para el olvido. Vacío y mentiroso. Pero rescato del mismo un párrafo:

Por allí, al llegar a Nueva York hoy en horas de la tarde, me enteré de que algunos periodistas les habían preguntado al presidente Donald Trump si estaba dispuesto a reunirse con Maduro —así me llaman a mí por ahí—, con Nicolás Maduro, con el presidente de Venezuela. Parece que el presidente Donald Trump dijo en algunas de sus respuestas el día de hoy, que si eso ayudaba a Venezuela, él estaba dispuesto. Pues yo le digo desde esta tribuna, le ratifico desde esta tribuna, a pesar de las inmensas diferencias históricas, a pesar de las inmensas diferencias ideológicas, a pesar de las inmensas diferencias sociales —yo soy un obrero, un conductor de autobús, un hombre del pueblo, no soy un magnate ni un multimillonario—, a pesar de todas las diferencias que pudieran considerarse abismales, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, estaría dispuesto, yo estaría dispuesto a estrechar la mano del Presidente de los Estados Unidos, a sentarme a dialogar sobre los asuntos de las diferencias bilaterales y los asuntos de nuestra región, que así sean considerados

Y es esa autodefinición que tiene de sí mismo lo que resalto: obrero, conductor de autobús (verdades), un hombre de pueblo (todo el mundo lo es, que no significa humilde), no magnate (cierto) ni multimillonario (falso).

Y es esa retórica socialista de que ser “pelabolas” es estar cerca del cielo. Así cayó este país ingenuo en las manos de un pranato que lo ha saqueado hasta dejarlo en la miseria. Los “defensores” de los pobres se convirtieron en sus verdugos letales.

La historia de Venezuela se divide en dos. Antes de Chávez y con Maduro. Nunca nadie había causado, dentro o fuera del país, desde el poder o fuera de él, tanto daño al pueblo venezolano, tanta pobreza, tanta emigración, tanta hambre, tanta propagación de enfermedades, tanto ruina a la infraestructura pública y privada. Tanta deuda e hipoteca. Tanto robo del futuro. Tanta corrupción, tanto saqueo. Liquidó la democracia, los mercados e instauró la tiranía.

El socialismo del “presidente obrero” destruyó el país. El PIB de Venezuela se ha contraído -19,5% en 2016, -14,0% en 2017, -15,0% en 2018 y el FMI proyecta un -6,0% para 2017. Una verdadera calamidad histórica.

 

 

¿Para eso nos sirvió un obrero en el poder? ¿un “hombre de pueblo”, sin mayores habilidades ni estudios?  Y la tragedia de un iletrado en el poder no llega sola. Llega con un grupo de “colaboradores”, de condiciones similares, sus “compañeros de lucha”. El gabinete de gobierno de Venezuela es una vergüenza, por la baja calidad profesional de los ministros. Es el peor gabinete de la historia de Venezuela, y sin duda alguna, el peor hoy de gobierno alguno de cualquier país en el continente americano.

A todos los demás países de la región les ha ido y les va a ir mejor que a nosotros mientras tengamos a Maduro en el poder. Ahí tienen los números.

Y hay otra razón: nadie que haya tenido estudios, lecturas de historia y comprensión de la naturaleza humana abraza ese manual de miseria, corrupción y muerte que es el socialismo.

 


David Morán Bohórquez es Ingeniero Industrial y articulista venezolano. @morandavid