Nikki Haley dice que llegó el momento de dar un paso a un lado

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, conversa con la embajadora de los Estados Unidos Nikki Haley en la Oficina Oval de la Casa Blanca luego de que se informó que el presidente había aceptado la renuncia de Haley en Washington, EE. UU., El 9 de octubre de 2018. REUTERS / Jonathan Ernst

 

La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, confirmó hoy su marcha del puesto a finales de este año y explicó que ha llegado el momento de “dar un paso a un lado”, en una comparecencia con el presidente del país, Donald Trump, de quien elogió su postura ante el organismo.

“Es importante que los funcionarios sepan cuándo hay que dar un paso a un lado”, dijo Haley junto a Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca.

Haley elogió la dureza con la que el mandatario ha tratado en ocasiones a la ONU, lo que, opinó, ha llevado a la organización a ser “más fuerte y más eficiente”.

Asimismo, la embajadora consideró que el tono duro de la Casa Blanca ha llevado a su país a ser “fuerte otra vez”, algo de lo que “todos los estadounidenses deberían sentirse orgullosos”.

La aún representante diplomática no dudó en poner como ejemplo de la firmeza de la Administración de Trump su decisión de trasladar la embajada en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, una medida criticada por la comunidad internacional.

“Pondremos nuestras embajadas donde queramos ponerlas”, advirtió hoy Haley con tono desafiante.

A sus 46 años, Haley achacó su decisión a la gran “intensidad” profesional a la que se ha visto sometida en los últimos ocho años, no solo como embajadora ante la ONU, puesto al que llegó en enero de 2017, sino también como gobernadora de Carolina del Sur.

“Fui gobernadora durante seis años y tuvimos que lidiar con un huracán, una inundación, un tiroteo en una iglesia y otro en una escuela, y después me incorporé (a la ONU) y han sido dos años de Irán, Corea del Norte… ha sido un período intenso y soy una firme creyente en los mandatos estrictos”, detalló.

Haley se comprometió a no abandonar su cargo hasta finales de año para así asegurarse de que “todo está en su sitio” para cuando llegue su reemplazo.

Respecto a su futuro, la embajadora afirmó que aún no sabe qué hará, pero aseguró que no tiene pensado presentarse a las elecciones presidenciales de 2020 y que, pese a su marcha de la primera línea política, nunca dejará de defender los intereses del país. EFE