Qué es un muerto más para el esbirro

Néstor Reverol tiene que convencer qué pasó con Fernando Albán / Twitter: @albanfernando

 

 

¿Un muerto? ¿Otro? Qué significa un muerto más para el esbirro. Poco. Casi nada. No para un régimen que habla de paz y genera violencia. No para un régimen que habla de humanismo y genera una crisis humanitaria. No para un régimen que habla de democracia participativa y reprime, y mata, asesina, en la calle, a plena luz del día. ¿Qué pasó con el concejal Fernando Albán?, publica KonZapata

Por  Juan Carlos Zapata @periodistajcz 

“Perturbadora”, ha escrito el senador de los Estados Unidos, Bob Corker, de visita en Caracas, al enterarse de la muerte del concejal Fernando Albán. El senador dijo más: que el Gobierno, en efecto, el gobierno de Nicolás Maduro, está en la obligación de que “todos entiendan cómo pudo ocurrir”. Sí. Cómo pudo ocurrir el hecho. Porque a Albán lo tenía el Gobierno. Era un preso del Gobierno. Era un preso de Nicolás Maduro. Y del general jefe del Sebin, Gustavo González López. Y del ministro Néstor Reverol. Y de la vicepresidenta Delcy Rodríguez.

El senador Corker dice perturbadora la muerte. El mundo se muestra consternado. El mundo sospecha. La oposición no se cree la historia del suicidio. No la de un dirigente político que fue detenido cuando volvía de un viaje a Nueva York, y esto de volver y regresar dice mucho del carácter y la entereza del personaje, pues volver al país entraña ya un riesgo, inclusive para el que no esté señalado de nada, de modo que la decisión de Albán de volver, lo define. Y su abogado ha dicho que se trataba de una persona de principios y fuertes convicciones religiosas, y que en las últimas horas se encontraba en disposición de hasta dar instrucciones al partido en el que militaba, Primero Justicia.

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