Tips, para los que nos quedamos, por Carlota Salazar Calderón

Carlota Salazar Calderón @carlotasalazar

Un Barquero se para en un Puerto donde se monta una persona que le pegunta ¿cómo es la gente para dónde vamos? A lo cual el barquero repregunta ¿cómo es la gente de tú vienes? De donde vengo la gente es mala, conflictiva…a lo cual el Barquero responde: “así es para dónde vamos”. Se paran en otro puerto, y otro pasajero pregunta lo mismo ¿cómo es la gente para dónde vamos? El barquero repregunta igual: ¿Cómo es la gente de dónde vienes? El pasajero responde “la gente es buena, amable…” pues así es donde vamos”. Acto seguido el primer pasajero lo increpa ¿cómo es eso si a mí me dijiste lo contario? El barquero responde: “la gente será como tú eres”.

Traigo a colación esta anécdota por lo que puede significar irse de su país natal, para buscar suerte en otras partes. Unos huyendo de guerras, como la civil española que en 1918 expulsó a miles y miles a Latinoamérica; crisis económica como la de Perú y Ecuador a finales del siglo pasado o bien en búsqueda de otros horizontes, como fueron los movimientos que trajo la revolución industrial. Porque lo más importante es la actitud frente a lo que significa el reto migratorio, pensando que lo que te vas a encontrar es bueno y estarás mejor. En este sentido a los venezolanos que se fueron les deseo lo mejor.

Pero, en el hoy y en el ahora, los importantes somos los que nos quedamos a defender la vida que construimos y el futuro de nuestros hijos y nietos ¿Qué podemos hacer?: 1.- quedarse significa trabajar más que antes, por una parte la capacidad de ahorro se la está comiendo la inflación y otra porque debemos cobrar en un mercado muy competitivo, el de los dólares; 2.- significa mantener lo que se tiene, cuidar los electrodomésticos, vehículos, vestido…no es sano comprar porque las estafas, los hurtos, atracos y secuestros están, a la orden del día;  3.- estudiar, los tiempos de crisis se debe uno prepara para lo que viene después; 4.- activarse en movimientos sociales de ayuda y solidaridad, eso llena el espíritu de alegría y satisfacción; 5.- activase en movimientos comunitarios dirigidos a resolver problemas comunes, asociaciones de vecinos, concejos comunales, mesa técnicas….; 6.- asumir una postura activa, vigilante, de reclamo, protesta y exigencia tanto a los órganos públicos como a los ciudadanos cercanos.

En fin, asumir el rol que nos corresponde como ciudadanos, no sólo el que tiene cédula y vota, un ciudadano activo comprometido con lo que es de todos. Ese es el nuevo concepto de ciudadano que debemos desarrollar en esta crisis, para contribuir con los cambios que necesita el país, no solo en la necesidad de cambiar al gobierno, sino el comportamiento social de individualista a colectivista, que podamos zafarnos de esa derecha o izquierda, que etiqueta y excluye, para avanza hacia un concepto humanista que atienda a las necesidades del ser humano de calidad de vida y superación personal.

 

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