Olga Elena de Curiel: Punto de cuenta

Hace 55 años, el 1 de Octubre de 1963, una voz plural rasgó la monotonía de los espacios infinitos. Coro sacudió su modorra de siglos y al compás de la vitalidad florecida, del sueño hecho realidad, comenzó una obra que resiste al tiempo enemistado, que es mística, acicate, ensoñación, antorcha que ilumina la hora del esfuerzo, del liderazgo apasionado que congrega con afán para tarea útil.

La celebración, que nos ocupa, 55 años de la coral Falcón no es un torneo que encumbre el culto a la improvisación y al desacierto, muchísimo menos al autohalago. No, es la infinita satisfacción de saber que hay un trabajo cumplido, que el Ateneo de Coro en 1.963 vio nacer, durante la gestión del periodista Ildemaro Alguindigue con la intuición asertiva de José Maiolino Conte, el apoyo entusiasta y motivador de José Nicolás Mendoza, Rafael Sánchez S., quien fue su primer presidente y valiosos miembros de la comunidad coriana que se sumaron a la idea promisora y juntaron sus voces, clarinada de aliento a la cuidad austera y recoleta que dormía sobre sus glorias pasadas; desde ahí, se generó un compromiso que involucra en el tiempo: disciplina, espíritu de participación, trabajo y brega constante que no se rompe ni se agota ante las dificultades, evidencia que hoy constatamos con orgullo, alabando la visión de los que concibieron a esta institución polifónica maravillosa capaz de domar imposibles.

Unas veces la plácida calma, otras la ardorosa controversia pero siempre presente la propuesta que no se debilita, con firmeza de roca llamada a realizar tarea positiva plena de solidaridad fraterna. La Coral Falcón es una aventura de fé con un objetivo mítico y místico, elemental, generoso, comprendido en su existencia por la razón de todos y amado en su existencia por el corazón de muchos; es un testimonio viviente de la riqueza que emana de los valores creativos de la provincia y de la tenaz, abnegada y dura lucha que libran cotidianamente los que se preocupan por impulsar las expresiones culturales de nuestro pueblo sin distingos, sesgos y mezquindades. Mención especial merecen Rafael Adames, Cruz Medina de Polo, Aurora Chiquito, Jesús Jatar consecuentes y extraordinarios colaboradores. Atentos al quehacer con mística, entrega y dedicación.

Después de 55 años de fervoroso trabajo la Coral Falcón configura todo un entramado de relaciones nunca visto en la comunidad cultural coriana, logró nexos profundos con lo más selecto, con la excelencia del movimiento músico coral venezolano, aquí vinieron a saber y compartir de cerca canto coral y amistad. Voces líricas que constituyen el patrimonio espiritual de Venezuela compartieron momentos estelares, por tanto, la Coral Falcón no es una advenediza tiene prosapia y abolengo y es fibra sensible de la polifonía de esta tierra de gracia. Sus voces dentro y fuera de Venezuela un mensaje hecho canto.

Eudes Navas Soto en su momento expreso: “La Coral Falcón es una institución de proyección universal, es un faro para orientar la barca cargada de esperanza de un pueblo que se debate entre la indolencia y la inmediatez”

La obra cumplida ha sido fructífera, difusión de la música falconiana, maestro de músicas a las aulas, directores de los coros, todo lo confluye en un trabajo cultural de largo alcance, testimonio fehaciente de participación y crecimiento cultural.

En esta celebración aniversario con el valioso apoyo de la O. S. F bajo la dirección de Prof. Rubén Capriles y las voces de la Coral Falcón y coros invitados la 9na sinfonía de Beethoven nos hizo aquilatar el sentirnos unidos en el canto y compartir con William Alvarado, bajo – Hazel Petit soprano, Jesús Isea (tenor) y Mezzo Adriana Gómez. Todo un éxito que a Dios ofrecemos.

En relieve, en este punto de cuenta el trabajo sostenido, incansable, dedicado y tenaz de Maestro José Maiolino Conte alma y corazón de esta institución coral que se inscribe en la historia cultural de Falcón, Venezuela y el mundo.