Organización Internacional para las Migraciones distribuye ayuda a los warao venezolanos desplazados a Guyana

Indígenas Warao también huyen de la crisis del país continúan cruzando la frontera con Brasil, a pesar de los violentos disturbios antimigrantes que tuvieron lugar la semana pasada en la ciudad fronteriza de Pacaraima. / AFP PHOTO / Mauro Pimentel

 

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) está distribuyendo ayuda no esencial, como artículos para la higiene personal, repelentes, mosquiteras, hamacas y mantas, entre los inmigrantes venezolanos más vulnerables desplazados a Guyana.

Un total de 793 venezolanos se han beneficiado de esta iniciativa, en particular miembros de la minoría indígena warao llegados de las regiones de Barima Waini y Pomerron Supanaam, dijo hoy la OIM.

Aunque no existen cifras exactas, la OIM calcula que entre 2.000 y 2.500 venezolanos se han trasladado al país vecino.

“Muchos venezolanos están usando botes para cruzar (por el río Orinoco) a Guyana, a donde llegan sin alimentos, sin un lugar para cobijarse y con otras necesidades básicas, pero en vista de que la mayoría sólo habla el dialecto warao, la comunicación ha sido difícil”, explicó el portavoz de la OIM en Ginebra, Joel Millman.

“Puedo decirles que esta es una área muy remota y que, en general, Guyana no es un país al que es fácil llegar”, agregó.

Al mismo tiempo, Millman recordó que Guyana es uno de los mayores emisores de migrantes del Caribe, que tienen como destino preferido Estados Unidos, la Guayana Francesa y Brasil.

La organización también está entregando entre los inmigrantes venezolanos en Guyana información sobre como acceder a la documentación necesaria para regularizar su situación, incluso en zonas fronterizas que son de difícil acceso

Para entender la amplitud de las necesidades más urgentes, la OIM ha iniciado un análisis entre la población más vulnerable, en particular de aquellos que pueden ser víctimas de tráfico humano y otros tipos de abusos.

Estos esfuerzos humanitarios son posibles gracias a la financiación del fondo para emergencias de la ONU. EFE