El error de protocolo de Pedro Sánchez del que todo el mundo habla (video)

 

 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su esposa, Begoña Gómez, cometieron un sonoro error ayer en la recepción que ofrecieron los Reyes en el Palacio Real con motivo de la Fiesta Nacional. Como es habitual, el presidente del Gobierno y su mujer abrieron el tradicional «besamanos», seguidos de las altas autoridades del Estado y de los demás miembros del Ejecutivo, publica ABC.

 

 

 

 

Sin embargo, tras saludar a Don Felipe y Doña Letizia, Sánchez y su esposa intentaron quedarse a recibir junto a ellos al resto de los invitados, en lugar de continuar su camino hacia el comedor de gala del Palacio Real. De hecho, el jefe del Ejecutivo y su mujer llegaron a estrechar la mano de la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, que iba justo detrás de ellos.

Serio y contrariado

A Sánchez y a su esposa no les dio tiempo a recibir más saludos porque un miembro del Servicio de Protocolo del Palacio de La Zarzuela les indicó que ese no era su sitio. Con gesto serio y contrariado, Sánchez y su esposa se retiraron y dejaron que los Reyes, ya solos, siguieran recibiendo a los invitados.

El error, rápidamente publicado en abc.es y recogido después por otros medios de comunicación, adquirió pronto un gran eco y abrió un debate en las redes sociales sobre si había sido una equivocación o se debía a un intento del presidente del Gobierno de cambiar el protocolo de un acto de la Corona. Todo ello, en el mismo día en el que Sánchez trataba de restar importancia a la reprobación del Rey por parte del Parlamento de Cataluña, y un día después de que él mismo acordara con Podemos eliminar el delito de ultrajes a la Corona.

Cuando terminó la recepción en el Palacio Real, empezaron las llamadas y los mensajes aclaratorios del Palacio de La Moncloa, que calificaron lo sucedido de simple «anécdota». Lo más sorprendente es que La Moncloa responsabilizó del incidente a La Zarzuela, algo que no había sucedido nunca en público antes, pues las relaciones entre las dos instituciones han estado guiadas por la lealtad.

Esa lealtad institucional empezó en tiempos de Adolfo Suárez, quien decía a sus colaboradores: «Los éxitos del Gobierno son de la Corona, y los errores del Gobierno son del Gobierno». Sin embargo, la reacción de Pedro Sánchez ha sido muy diferente de la del primer presidente de la democracia.

Moncloa culpa a Zarzuela

La explicación que dio ayer el Gobierno fue la siguiente: «Sobre la anécdota ocurrida este mediodía durante la recepción de los Reyes en el Palacio Real, Moncloa se remite a las explicaciones públicas que está dando la Zarzuela en el sentido de que el presidente y su esposa han seguido en todo momento las indicaciones que les ha dado la Casa Real (sic)».

La disculpa de la foto

Fuentes de La Moncloa también explicaron a los medios que Sánchez y su esposa se situaron junto a los Reyes porque les habían dicho que se iban a hacer una foto con las autoridades. Sin embargo, en ese caso, la esposa del presidente no debía haberse parado porque ella no es una autoridad. Además, la presidenta del Congreso no habría saludado a Sánchez y sí se hubiera sumado al grupo para salir en la imagen. Por lo tanto, esa explicación generó más confusión aún.

En medio de todo el embrollo, La Zarzuela, movida por la lealtad institucional de siempre, echó un cable al presidente del Gobierno, que se estrenaba como tal en el cargo, y dijo que Sánchez había seguido «las indicaciones de la Casa en el inicio del saludo» y, por eso, se había quedado «un instante al lado de los Reyes en el Salón del Trono».

Aunque Sánchez se estrenó ayer como presidente del Gobierno en esta recepción, él ha asistido en tres ocasiones previas como líder del PSOE a la Fiesta Nacional, y sabía perfectamente que el anterior jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, y su esposa, Elvira Rodríguez, no se situaban junto a los Reyes para recibir el saludo de los invitados.

Tres veces previas

La primera vez que Pedro Sánchez acudió a una recepción en el Palacio Real con motivo de la Fiesta Nacional fue en 2014. Volvió en 2015, dejó de ir en 2016 porque le sustituyó el asturiano Javier Fernández como presidente de la gestora, y regresó en 2017. La de ayer era, por tanto, su primera vez como presidente del Gobierno, pero la cuarta ocasión en la que pasaba a saludar a los Reyes al Salón del Trono del Palacio Real. Sabía, por lo tanto, que ni Mariano Rajoy ni su esposa recibían junto a Don Felipe y Doña Letizia en el tradicional «besamanos» a los invitados.