Golpean brutalmente a una mujer en un tren de Londres por hablar español por su teléfono

Dalston Kingsland, en Londres. EL MUNDO

 

 

Una mujer ha sido “brutalmente” golpeada en un tren londinense cuando su atacante la escuchó hablar español por el móvil. Este es el segundo caso que se da en Inglaterra en este año cuando una persona se ha visto atacada por utilizar un idioma distinto al inglés. Los cuerpos policiales de Inglaterra y Gales han visto, en los meses posteriores al referéndum del Brexit, como los delitos de odio cometidos por motivo de raza o religión se han incrementado, publica El Mundo.

Los pasajeros del vagón se vieron sorprendidos cuando un hombre increpó violentamente a la mujer entre las estaciones de Dalston Kingsland y Canonburyal principio de esta semana, según informa The Independent del diario Evening Standard.

“¡Tienes que hablar en inglés!”, gritó a la mujer. “¡Estamos en Inglaterra, no debes hablar otros idiomas!”, le espetó, según ha relatado Enrik Del Sol, de 35 años de edad, que viajaba en el mismo vagón del tren y presenció la agresión.

La mujer se quedó paralizada ante la violencia de la situación que no pudo responde a su agresor en inglés y le respondió en español, lo que llevó a su atacante a acercarse a ella y propinarle un fuerte puñetazo en la cara.

“Uno de los viajeros accionó el freno de emergencia pero el atacante simplemente se fue y nadie trató de detenerlo”, ha explicado el testigo.

Posteriormente se supo que un hombre de 56 años fue arrestado bajo sospecha de “daño corporal con el agravante de racismo”, según informó la British Transport Police.

Otro testigo llamado Andreas le dijo a la Hackney Gazette que el hombre “la golpeó brutalmente en la cara” antes de bajarse del carruaje. “La mujer estaba sangrando y le di algunos pañuelos”, dijo.

El pasado abril, una mujer de 24 años fue agredida en el metro de Londres por dos mujeres de raza negra que le increparon y golpearon físicamente por estar hablando en español con su grupo de amigas, según confirmó en su día la British Transport Police que definió el incidente como “atroz”.

Las dos agresoras le advirtieron de que debía hablar inglés mientras se encontrase en Inglaterra al tiempo que le causaron una herida en la cabeza y cortes en la cara.