Liberan al GNB secuestrado por presuntos subversivos

Liberan al GNB secuestrado por presuntos subversivos

Foto: La Nación

 

 

Horas después de haber sido plagiado por presuntos paramilitares de Los Rastrojos, el funcionario militar, sargento Gerson Hernández Sanguino, de 48 años, comandante del puesto de la GNB, en La Mulata, municipio Pedro María Ureña, en el estado Táchira fue dejado en libertad, según reseñó La Nación.





Miriam Bustos | La Nación

Las circunstancias de la liberación de Hernández Sanguino, se desconocen, como se desconoce si las autoridades militares accedieron o no a las exigencias de los irregulares, que pretendían que dos de sus secuaces previamente detenidos portando subametralladoras, fueran puestos en libertad.

Lo que sí se aseguró es que el militar fue liberado sano y salvo el miércoles en al madrugada, y que las armas que habían robado de esa instalación, fueron devueltas, debido a la presión ejercida en la zona por al menos 250 hombres de la GNB y del Ejército que se activaron apenas se conoció del hecho.

El plagio del sargento Hernández ocurrió el martes aproximadamente a las 10:30 de la noche, al momento que entre 70 y 100 hombres armados, portando granadas y que presuntamente se identificaron como miembros del grupo paramilitar Los Rastrojos, irrumpieron en la sede del Segundo Pelotón de la Tercera Compañía del Destacamento 212 de la GNB, en La Mulata, sometieron a todos y se llevaron como rehén a Hernández, de 48 años, quien funge como comandante de ese puesto.

También hurtaron dos fusiles AK-103 y cinco cargadores con 150 cartuchos, la documentación personal y militar de uno de los efectivos del puesto y cuatro teléfonos celulares, informándoles a los funcionarios que sólo liberarían al comandante, una vez soltaran a los dos paramilitares que habían sido detenidos recientemente.

Los dos sujetos a los que hacían referencia, precisamente habían sido aprehendidos por la Unidad Especial de Frontera, con dos subametralladoras calibre 9mm y 94 cartuchos del mismo calibre en su poder, pero se encontraban recluidos en el campamento militar de Garrochal en San Antonio del Táchira.

La situación irregular registrada en el puesto de La Mulata puso en alerta a todos los órganos de seguridad, en tanto que en las redes sociales, conocedores en la materia, por lo que lo han denunciado, les extrañó que fueran paramilitares los autores de la irrupción, robo y secuestro, cuando aseguraron que esa es una zona presuntamente dominada por la guerrilla del ELN.