El miedo y su papel fundamental en la dictadura venezolana, por Juan Viale Rigo

El miedo y su papel fundamental en la dictadura venezolana, por Juan Viale Rigo

Juan Viale Rigo lanza su primer libro desde el exilio

 

El miedo… el génesis de las decisiones humanas… Es bien sabido que la mayoría de las decisiones que tomamos vienen intrínsecas en el miedo. Desde lo que estudiamos, la ropa que usamos, los candidatos que elegimos, lo que dejamos de comer, entre muchos otros escenarios.

El miedo puede impulsarnos o paralizarnos. Las sociedades modernas y democráticas, instauran el miedo para mantener el control y el orden de la sociedad y es que el miedo a la Ley, es el método más popular de orden, implementado por los gobiernos. Las sanciones por no pagar impuestos, hasta las cárceles para quienes delinquen son un ejemplo de ello… El problema reside cuando se utiliza como mecanismo de sumisión, que en el caso venezolano, busca paralizar y erradicar todo intento de rebelión.





Desde los intentos de golpes de Chávez hasta su primer mandato, hemos presenciado cómo la dictadura, justifica sus decisiones autocráticas, creando miedos… Generó dos pilares de miedo claves: Miedo al Imperio y el miedo a las invasiones. Esos, han sido “el enemigo”, con el que justifican el aumento en el gasto militar. Otras veces, en realidad, todas las veces, ha sido la guerra económica, la justificación para intervenir empresas, expropiarlas, regular precios y perseguir empresarios.

Bajo paupérrimas premisas, justifican acciones violentas a opositores venezolanos. Los tildan de terroristas, enemigos de la patria, escuálidos, entre muchos epítetos totalmente infundados. Si bien la mentira, solo un minoritario grupo entre quienes aún los apoyan, bajo esas premisas, difunden acciones violentas y persiguen a los ciudadanos, apagando la llama disidente de un país mancillado, que en muchas ocasiones se ha lanzado a la calle, terminando en las lamentables y letales consecuencias de cientos de muertos, seguidos de un nuevo período de inactividad de protesta de la ciudadanía, ocasionada por el miedo a la violencia desmedida y la potencia asesina del régimen.

El problema principal es la inmensa inversión con la que ha armado al organismo represivo del estado dictatorial venezolano. Desde un comienzo, con la infame y mal recordada frase “échenle gas del bueno” o en la actualidad “candelita que se prende, candelita que se apaga”, han oprimido al ciudadano y propagado el miedo en la sociedad venezolana, paralizándola y humillándola.

Multiplicar la pobreza y convertirla en un factor común, es otro punto clave con el que Nicolás Maduro y si régimen, se han atornillado en el poder. Creando herramientas de chantaje bajo el errado término de “privilegios”, con los que buscan excluir a quienes piensan distinto, de obtener dichos beneficios… En muchos casos, siendo éstos la única forma de sobrevivir, en un país donde el salario devaluado a valores negaivos y la escasez de alimentos, reinan en el día a día.

La caja del CLAP para muchos venezolanos es una fuente de alimentación con la que se ha chantajeado a quienes piensan distinto. Llevándolos a tomar decisiones a favor del régimen. Otro caso, es el de los organismos públicos, donde infundiendo miedo movilizan a los trabajadores en marchas y concentraciones en apoyo al régimen, con la amenaza de ser despedidos si se niegan, perdiendo así su fuente de ingreso.
Aunque puedo hacer una larga y tenebrosa lista de estas estrategias, me limito a dos de las fundamentales, que por tratarse de la alimentación tienen mayor peso y efectividad.

Las sociedades cubana, venezolana y la nicaragüense, tenemos la ardua tarea de superar el miedo que nos inmoviliza ya que, como he retratado someramente en este artículo, es la columna vertebral de una dictadura bien implementada. El día que dejemos de buscar enemigos donde no los hay, tengamos criterio y discernimiento, ese día veremos el camino real que debemos tomar para reconquistar la libertad…

Cuba, Venezuela y Nicaragua… Seremos libres, cuando superemos estos miedos que no nos permiten ver cómo nos manipulan, usan y mueven a su antojo… Ese día, la estrategia real para alcanzar la tan preciada libertad, estará frente a nosotros y será nuestra ruta para la liberación del yugo opresor de las dictaduras de izquierda.