Hasta las balas frías pasaron a ser un lujo para los habitantes de Maiquetía

Señora asegura que no se puede comprar una “bala fría” para mitigar el Foto ANTONIO DOMINGUEZ – La Verdad de Vargas

 

“Me estoy comiendo un pan de guayaba que costó 90 soberanos. Es un gustico que uno se da en la calle cuando el hambre pega. Ahora es un lujo meterse una bala fría, pero hay que hacerlo porque uno se muere y nada se lleva. Ya gasté el dinero, luego Dios proveerá”, así se expresó Raiza Sandoval en la parada frente al Cristo de Maiquetía, publica La Verdad de Vargas.

Informó que cada vez hay menos gente en la calle comiéndose su hamburguesa o un perro caliente. “Si cobro mi pensión y el mes de aguinaldo por lo menos en un pan de guayaba debo comprarme para disfrutarlo”.

Por otra parte, los precios de los perros calientes y las hamburguesas, aunado a los vasos de jugo de naranja o chicha, hacen imposible solventar en la calle un ataque de hambre con los ingresos de 1.800 soberanos al mes. “Una hamburguesa y un refresco te pulveriza el sueldo”.