Oposición venezolana vuelve a rechazar nuevo período del Gobierno de Maduro y pide comicios

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. REUTERS / Eduardo Muñoz

 

La oposición volvió a desconocer hoy el nuevo período de Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, que iniciará el 10 de enero, y pidió que se realicen elecciones generales, en otro episodio de la crisis política que sacude al país.

La Asamblea Nacional de Venezuela (AN, Parlamento), único poder que controla la oposición, acordó declarar como inconstitucional que Maduro siga en el cargo a partir de 2019, al reiterar que los discutidos comicios de mayo pasado, que ganó el gobernante en ausencia de la oposición, fueron fraudulentos.

La oposición ya había dicho después de esos comicios que no reconocía los resultados, mientras que dos de los aspirantes, el exaliado del chavismo Henri Falcón, y el pastor evangélico Javier Bertucci, denunciaron irregularidades y pidieron que se repitieran las elecciones.

En el documento de hoy, que no contó con el voto de dos fracciones opositoras -18 diputados- por, en principio, no tener conocimiento previo del acuerdo, la oposición señala que procurará “junto a la comunidad internacional” una “solución política que conlleve” a “condiciones electorales democráticas, de modo que sean posibles unas elecciones generales”.

Concretamente piden unos comicios en los que puedan participar libremente los inhabilitados y exiliados políticos y con un Consejo Electoral equilibrado, “en fecha y condiciones que garanticen el derecho a elegir de los venezolanos, bajo observación nacional e internacional calificada e independiente”.

Se solicita además la disolución de la “espuria” Asamblea Nacional Constituyente (ANC), un órgano constituido solo por afectos al chavismo, y que desconocen varios Gobiernos del mundo.

Además, en este acuerdo se exige “la atención urgente” a las necesidades del país, así como la liberación de los presos políticos que cifran en 232 hasta el 4 de noviembre.

El Legislativo señala también que apela a la comunidad internacional para “mantener de manera efectiva y progresiva la presión legítima” sobre el Gobierno.

“Todo ello en procura de una solución a la crisis y la construcción de una transición democrática ordenada e inmediata, sin las cuales ninguno de los problemas que sufre Venezuela tendrá solución”, agrega el texto en el que se afirma que solo la “solución política” hará posible la construcción de un nuevo Gobierno.

La mayoría de las peticiones contenidas en este acuerdo son las mismas demandas que hizo la oposición hace un año cuando acudió a un proceso de diálogo con el Gobierno sin tener éxito.

Con todo, el Parlamento fue declarado en desacato hace casi tres años por el Supremo, y sus resoluciones no son reconocidas por ninguno de los otros poderes.

La controversia se produjo cuando el Legislativo juramentó en sus curules a tres diputados indígenas, sobre los cuales se abrió una investigación por presunto “fraude” electoral.

El caso del supuesto fraude sigue sin resolverse tras casi tres años de la elección parlamentaria y nunca se convocaron nuevos comicios para elegir nuevamente a esta representación.

Esta misma jornada, un sector de la oposición se concentró a las afueras de la sede del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Caracas para volver a pedir que la Alta Comisionada de los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, constate con su visita la “grave” crisis que atraviesa el país.

“Como venezolanos estamos esperando que venga, que camine por el país, que entre a los hospitales, que entre a las cárceles, que converse con los familiares de los presos políticos para que vea lo grave de la situación”, dijo desde la concentración Lilian Tintori, esposa del líder encarcelado Leopoldo López.

Esta es la sexta ocasión que opositores, médicos, pacientes y familiares de los llamados presos políticos manifiestan ante la sede del PNUD en Caracas para pedir la visita de Bachelet.

“Hace dos semanas nos dijeron que estaban en preparativos”, señaló al respecto Tintori.

Venezuela, el país con las mayores reservas probadas de petróleo en el planeta, atraviesa una severa crisis económica que se expresa en escasez de alimentos y medicinas así como en hiperinflación, un indicador que el Fondo Monetario Internacional estima cierre en 10.000.000 % el venidero 2019.

La escasez de fármacos y vacunas ha provocado, además, que enfermedades que se consideraban controladas como la malaria o la difteria regresaran al país, según dijo en la manifestación la médico Elizabeth Ball.

EFE