“El rey del cachopo” tomó un taxi para llevar el cadáver en una maleta

(foto abc.es)

 

La Policía Nacional maneja más indicios que señalan a César Román, conocido como «el rey del cachopo», de 45 años, como presunto autor de la muerte de su novia, Heidi Paz Bulnes, hondureña de 25, a principios del mes de agosto. Además de la prueba del ADN de los restos del cadáver hallado, existe un testimonio fundamental: el del taxista que lo llevó hasta la nave en la que, presuntamente, escondió parte del cuerpo de la muchacha. Así lo reseña abc.es

El Grupo VI de Homicidios de la Jefatura Superior de Madrid, que dirige la investigación, logró dar con el paradero del conductor. Los agentes le tomaron declaración y explicó que el 5 de agosto, a las 16.21 horas, llevó a Román hacia la nave de Usera donde ocho días después, tras un pequeño incendio, fue hallado el torso de Heidi Paz. El taxista le reconoció sin ningún género de dudas; por un lado, porque el sospechoso mide apenas 1,52 metros y porque portaba una maleta muy pesada, de unos 60 kilos.

Los funcionarios de Homicidios le mostraron fotos de la maleta quemada y de César. Manifestó que se correspondían tanto con el bulto que cargó como con el cliente. Además, se ha sabido que en la nave, situada en la calle de Sebastián Gómez, se halló un cuchillo de cocina. No se descarta, por lo tanto, que en el descuartizamiento de la mujer se utilizara uno de los instrumentos del restaurante de César, que iba a abrir otra sucursal en ese local de dos plantas.

De cualquier modo y pese a las torpezas cometidas por el presunto asesino, el «trabajo» parece realizado por profesionales. Cabe recordar que solo ha sido hallado el torso y que le habían extraído los implantes mamarios, para dificultar su identificación. Asimismo, le habían echado sosa cáustica.
Traslado a Madrid

El presunto autor de la muerte será probablemente trasladado hoy desde la cárcel de Zuera (Zaragoza) al juzgado de Instrucción número 32 de Madrid. Su titular participó ayer en la huelga de jueces convocada en toda España.

La magistrada de guardia de la capital aragonesa ordenó su ingreso en prisión preventiva después de que fuera detenido el viernes cuando la dueña del restaurante Gerardo avisó a la Policía de que tenía al «rey del cachopo» trabajando para ella de cocinero desde hacía dos meses; llevaba desde agosto residiendo en Zaragoza. Utilizaba nombres falsos (con la excusa de que no encontraba su NIE usurpó la identidad de un venezolano, para conseguir el trabajo). A sus compañeros de piso, en el barrio de Delicias, también les dio otra identidad y explicó que trabajaba en el Palafox.