Rubén Limas Telles: De luto el béisbol

Una trágica noticia enluta al pueblo venezolano, en especial el mundo deportivo del Béisbol con la muerte de dos peloteros Luis Valbuena y José Castillo, dos grandes ligas del equipo Cardenales de Lara. Murieron asesinados, ya que asaltantes de camino colocaron piedras en el camino, e hicieron que el conductor del vehículo perdiera el control, se estrellara, para luego ser asaltados y despojados de sus pertenencias.

Esta noticia que ya le da vuelta al mundo de nuevo desde Venezuela otra vez, da cuenta del peligro que significa andar en las carreteras del país. Urbano o rural el asecho es el mismo, no hay manera de poder estar seguro en nuestras calles, avenidas, carreteras, ni autopistas sin el temor de ser víctima de una delincuencia desatada por múltiples motivos, pero sobre todo por la falta de gobierno.

Muchas veces hemos escuchado o leído la hipótesis sobre la inseguridad personal en Venezuela, se trata de una política de Estado, dirigida someter al ciudadano común. Eso parece fácil sospecharlo, cuando vemos que nada o muy poco se hace por disminuir o porque no, desaparecer estas lamentables noticias.

Al igual que ocurre en otros sectores de la vida nacional, no tenemos cifras actualizadas ni oficiales de los accidentes de tránsito en Venezuela. Las últimas cifras que manejamos corresponde al 2012, o sea hace 6 años atrás. Esto también es parte del ocultamiento de información a la que nos tiene acostumbrado el señor gobierno. Es ese año 2012 según el Ministerio del Poder Popular para la Salud la cantidad de fallecidos era de 80399, que ya reflejaba un problema en nuestras carreteras. Imagínense ahora, 6 años más tarde en este deterioro progresivo de la economía, lo social, lo moral, y la seguridad que ha vivido nuestro país.

Es lamentable que esto ocurra en nuestras tierras y que estos dos brillantes peloteros de las Grandes Ligas hayan fallecido de esta manera, cuando tomaron la decisión de regresar al país a jugar pelota.
De luto todo el país, también la ciudad de Houston y Pitsburg a donde ellos deleitaban a sus fanáticos. Nuestro más sentido pésame a todos los familiares, amigos y compañeros peloteros. Exigimos Justicia y se pongan tras las rejas a estos malandros del nuevo cuño, que acaban con el futuro de todo un país por satisfacer sus instintos sanguinarios. Que descansen en paz Luis y José.