Ramón Flores: Maduro “celebra” 20 años de chavismo engañando al país cambiando el oro por espejitos

Es que no podía ser de otra manera: justo el día que se cumplían 20 años de la estafa de Hugo Chávez a los venezolanos al llegar al poder con las promesas de acabar con la desigualdad social y la corrupción, su sucesor Nicolás Maduro emulaba el “legado” anunciando vía Twitter cómo había logrado embaucar al presidente ruso Vladimir Putin, al obtener un supuesto financiamiento de 6 mil millones de dólares.

Y es que debido al brutal saqueo de nuestra riqueza ejecutado por toda esa casta de delincuentes que llegó al poder de la mano del “comandante eterno”, hoy se ve no solo al que hace las veces de jefe de Estado dando lástima, “martillando” 500 millones de dólares por aquí o 2  mil millones de dólares por allá para ver si agarra un poco de oxígeno que le permita mantenerse en Miraflores “como sea”; lo más grave es que esa corrupción se traduce en la muerte de venezolanos por hambre o falta de medicinas, el retorno de enfermedades, perniles podridos, una avalancha de millones de hermanos venezolanos que emigran a otros países por la miseria chavista y el deterioro de todos los servicios públicos, entre otras desgracias que le ha traído al país estas dos décadas de ”revoluciòn”.

Con el eje del mal: Rusia, Turquía y China

En virtud a que las democracias del mundo se niegan a cerrar cualquier convenio con la cleptocracia roja, Maduro estrecha lazos -a punta de la entrega de  nuestra soberanía-, con Rusia, Turquía y China, un “eje del mal” cuyos respectivos regímenes tienen tres características similares: son dictatoriales, asedian y hasta asesinan a sus opositores y se alinean en contra de Estados Unidos, uno de nuestros aliados históricos en la región antes de que llegaran estos malandros “revolucionarios”.

En ese contexto es que se perpetra el más reciente fraude de Maduro con el presunto “dinero fresco” que recibirá del Kremlin, lo que representa un hecho absolutamente ilegal: es la Asamblea Nacional el único ente que tiene la facultad de “autorizar al Ejecutivo Nacional para celebrar contratos de interés nacional, en los casos establecidos en la ley. Autorizar los contratos de interés público municipal, estadal o nacional con Estados o entidades oficiales extranjeros o con sociedades no domiciliadas en Venezuela”, tal como lo establece el artículo 187 de nuestra Carta Magna, que además agrega que la AN también debe “aprobar por ley los tratados o convenios internacionales que celebre el Ejecutivo Nacional”.

Por cierto que Putin, a pesar de acudir a la Cumbre del G20 realizada recientemente en Argentina, ni siquiera se acercó a Venezuela para hablar con su “camarada” Maduro, quien no tuvo más remedio que salir en un suplicante y vergonzoso viaje a Rusia para ver qué limosna conseguía por allá… ¡qué pena con ese señor!

Erdogan como cómplice necesario

Horas antes de esa penosa travesía, Maduro recibió a su otro “camarada”, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, al que además de entregarle una réplica de la espada de nuestro Libertador Simón Bolívar –tal como lo ha hecho el chavismo con dictadores como Raúl Castro, Bachar Al Asad y Muamar al Gadafi-, lo invitó a hacerse cómplice del mayor ecocidio registrado en la historia de la humanidad, como es la destrucción que se perpetra actualmente en los estados Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro con el mal llamado Arco Minero, para que también explote oro, coltán, diamante y bauxita.

En total, según la versión de Maduro, se firmaron ocho acuerdos con Turquía que además del sector minero, también abarcaron al sector petrolero. No hubo más detalles, pero lo que sí debe tener claro Erdogan, los venezolanos y el resto del mundo es que esos convenios constituyen otra estafa del régimen “socialista”, porque además de violar el ya citado artículo 187 de nuestra constitución, también vulnera lo que dicta el artículo 120, que señala que “el aprovechamiento de los recursos naturales en los hábitats indígenas por parte del Estado se hará sin lesionar la integridad cultural, social y económica de los mismos e, igualmente, está sujeto a previa información y consulta a las comunidades indígenas respectivas”.

Radiografía de un crimen de lesa patria

Pero eso no es todo: en la AN recientemente aprobamos la Ley orgánica de la megareserva de agua dulce y biodiversidad del Sur del Orinoco y la Amazonía (Lomadbsoa), que establece un gran corredor ecológico en los estados Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro, hoy en día destruidos a mansalva con la anuencia del régimen de Maduro a través de la explotación en el Arco Minero, región en la que además se han registrado más de 40 masacres producto de la guerra a muerte entre distintos grupos delictivos nacionales y extranjeros que se disputan el control del sangriento negocio del oro.

Además, en este novedoso instrumento legal promovido por el Parlamento Amazónico que me honro en presidir, fueron derogados todos los decretos criminales firmados tanto por Hugo Chávez como por Nicolás Maduro que avalaban desforestación de la reserva forestal de Imataca; el de la creación de la Compañía Anónima Militar de Industrias Mineras, Petroleras y de Gas (Camimpeg), que convirtió a miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en agentes negociantes del oro; y el que dio nacimiento al Arco Minero que lesiona nuestra soberanía entregando nuestra riqueza a transnacionales extranjeras devastando ese pulmón de la humanidad.

Es importante que nuestro pueblo conozca esta ley para que la defienda, dado que el objetivo es preservar a las generaciones presentes y futuras ante el desastre causado por el Arco Minero que pone en riesgo el potencial hidroeléctrico de la cuenca del Caroní, de donde se genera el 70% de la electricidad que requiere el país; además de aniquilar la flora, la fauna y atentar contra la vida de nuestros pueblos indígenas por la destrucción de selvas y el envenenamiento con cianuro y mercurio del principal reservorio de agua dulce del mundo.

Lamentablemente, los diputados no podemos obligar materialmente a “Maduro y su combo” a cumplir la constitución y las leyes, dado el secuestro de las instituciones del Estado que hizo el chavismo, no obstante, aunque estamos en el Parlamento sin cobrar sueldo, asediados por paramilitares chavistas y por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), además de ser desconocidos por el régimen, seguimos cumpliendo con la labor para la que fuimos electos, siendo la AN el único poder reconocido internacionalmente, lo que sin duda representa un aval importante que nos permitirá, más temprano que tarde, recuperar la libertad y la democracia en nuestra amada patria.

Ramón Flores

Diputado a la Asamblea Nacional

Presidente del Parlamento Amazónico

@liderhumano