Instituto Casla hace llamado al mundo por la democracia en Venezuela, Bolivia y Nicaragua

Foto  REUTERS / Marco Bello

 

El Centro de Estudios para América Latina, Casla Instituto, hace un llamado a todos los países democráticos del mundo, a no cesar en las acciones dirigidas a que los pueblos de Bolivia, Nicaragua y Venezuela puedan vivir en Democracia y Libertad.

Vemos con preocupación, como la situación en estos tres países han empeorado, como Bolivia transita aceleradamente hacia la consolidación de un sistema no democrático, y como los Crímenes de Lesa Humanidad, los más graves, los que atentan contra la Humanidad en su conjunto, se han cometido masivamente en Nicaragua y Venezuela.

También denunciamos la injerencia de Cuba en la represión e instauración del terror en Venezuela, infiltrado en su sistema de inteligencia y en la Fuerza Armada Nacional, dirigiendo acciones para el seguimiento de opositores, del control del malestar social y su manipulación y en la participación directa de la comisión de crímenes como la desaparición forzada temporal y tortura. El SG de la OEA, Luis Almagro, también denunció la injerencia del régimen cubano en Nicaragua, en la represión y en la comisión de crímenes como la tortura contra manifestantes detenidos.

Sobre Bolivia, su presidente Evo Morales y un sistema judicial y electoral implantado a su medida, desconoce el articulo 168 de la Constitución de ese país que establece, que el presidente solo podrá ser reelegido por una sola vez y de forma continua. En el referendo del año 2016, los ciudadanos bolivianos le dijeron NO a las pretensiones de Morales de reelegirse, lo que ha provocado ilegitimas justificaciones para extender su mandato, excusándose en que la reelección es un “derecho humano” , interpretación manipulada que le han dado a una sentencia emitida por la CIDH, y bajo este precepto, el Tribunal Supremo Electoral de ese país, habilitó a Morales el pasado 5 de Diciembre, para que participe por cuarta vez en las venideras elecciones del próximo año.

Miles de bolivianos han salido a las calles a protestar, movilizándose desde el interior del país, demostrando su descontento, tanto por la gestión de Morales, como por el desconocimiento de la Constitución y el mandato dado por los ciudadanos en el Referendo. La alternancia en el poder fortalece los sistemas democráticos. Cuando cualquier mandatario pretende eternizarse en el mismo, violando la norma, utilizando los poderes públicos como herramientas para este objetivo, y reprimiendo a intimidando y persiguiendo a quien se le opone, no puede ser llamado demócrata.

Nicaragua es hoy tierra de nadie. Las persecución sistemática contra la población en general, contra opositores, jóvenes que lideraron las manifestaciones, clérigos de la Iglesia Católica, Medios de Comunicación y Organizaciones de DDHH que han documentado y denunciado la represión, se hace cada vez mas intensa y peligrosa. Los grupos civiles armados de Ortega, actúan conjuntamente con la Policía Nacional, secuestrando personas a las que van a buscar a sus casas, metiéndose en los pueblos, fuertemente armados, para realizar operaciones de rastreo e inteligencia, aterrorizando a sus habitantes. La CIDH presentó el pasado miércoles, un tercer informe sobre la situación, resaltando que “La situación en Nicaragua continúa generando gran preocupación, con una falta de acceso continua para observadores confiables de derechos humanos, un aumento de la represión sistemática y una retórica cada vez más hostil del gobierno hacia la población de Nicaragua y la comunidad internacional”.

Las distintas organizaciones que hoy ilegaliza el régimen de Ortega, indican que fueron más de 500 las personas asesinadas, que actualmente hay más de 600 presos políticos, múltiples denuncias de torturas, decenas de desaparecidos, y ninguna investigación seria contra funcionarios policiales por desapariciones forzadas y torturas en las cárceles de ese país. Esta ultima semana, el parlamento nicaragüense, controlado por el Régimen, removió la personería jurídica de varias ONGS, y además, ordenó incautar sus bienes. Entre las afectadas están el Centro Nicaragüense de DDHH (CENIDH), el Centro de información y servicios de asesoría en Salud (CISAS), el Instituto de Estudios Estratégicos y políticas publicas (IEEPP), Hagamos Democracia, el Centro de Investigación de la Comunicación (CINCO), el Instituto para el Desarrollo de la Democracia (IPADE) entre otras.

Para finalizar, Venezuela y la grave Crisis Humanitaria que genera desestabilización en todo el Continente. Mil quinientos venezolanos están saliendo diariamente del país, por sus fronteras este Diciembre. Se estima, que para mediados del próximo año, pudiera cifrarse en un millón más, los venezolanos refugiados por el mundo. Más de 300 presos políticos llenan las cárceles, incluyendo oficiales militares. Cientos de torturados, decenas de ciudadanos sometidos a desaparición forzada, políticos y diputados presos, perseguidos y sometidos a continuo acoso, son parte de la represión sistemática que mantiene la Tiranía de Nicolás Maduro para permanecer en el poder. La muerte por hambre y por falta de medicinas y tratamientos para los enfermos, podría ser comparado por los métodos y formas, con Holodomor o el Genocidio Ucraniano provocado por Stalin, resultado de políticas y acciones crueles por parte del régimen para ejercer el control social a través del acaparamiento del sistema productivo y distribución de los “alimentos” y la manipulación de la salud de los venezolanos.

La inducción en los Crímenes de Lesa Humanidad que cometen los Organismos de Seguridad del Estado, tienen en Maduro y su estructura de poder, la cabeza de mando. La corrupción, los miles de millones de dólares en cuentas y bienes incautados por el mundo de funcionarios venezolanos en el gobierno y de sus asesores o testaferros, son parte del motivo por el cual, uno de los países mas ricos del continente, esta viendo morir y mal vivir al futuro de ese país, a sus niños y jóvenes, sufriendo las consecuencias de una Tiranía fortalecida por las armas que detenta y la complicidad de países como Rusia y China.

La corrupción, las violaciones masivas de DDHH, los crímenes de lesa humanidad, la falta de institucionalidad e independencia de los poderes públicos y sus instituciones, y la manipulación que ellas ejercen para violar sistemas legales vigentes y ser usados a favor del mandatario de turno, son hoy, el mal que camina por el Continente Americano. Denunciarlo y prevenirlo debe ser la misión.

Nota de Prensa