Griselda Reyes: Se necesita un diálogo, con sinceridad

Hoy el país está exigiendo a todos los dirigentes políticos y sociales que pongan de su parte para encontrar una vía verdadera para salir de esta crisis. Ya nuestro país no soporta más venganzas y mucho menos resentimientos de nadie, está demostrado que los extremos y los radicales le han hecho mucho daño a la nación. ¿Debe haber un diálogo?, ¡claro que sí! Pero ese diálogo tiene que ser transparente y que no permita chantaje de ninguna de las partes. El diálogo tiene que contener puntos específicos para conseguir la salida a esta crisis.

Todos los venezolanos estamos esperando respuestas sobretodo porque ya no hay tiempo para más experimentos para dilatar la salida.

Nosotros no podemos impulsar más divisiones entre los venezolanos, tenemos que actuar con responsabilidad, dejar de pensar en el bienestar individual de cada quien y comenzar hacer los sacrificios que este país está reclamando.

A escasos días de la conmemoración de los 188 años de la muerte de Bolívar, este país merece que todos honremos su memoria y comencemos a dar muestras reales de unidad.

Apostamos al diálogo, pero al diálogo sincero, transparente que conlleve a una salida no para beneficio de unos por encima de otros. El diálogo tiene que ofrecerle a los venezolanos alternativas, llegar con la primicia de comprender que debe ser una negociación donde aportemos algo a la república, por ello debe contener puntos fijos, como por ejemplo abonar el terreno para una transición pacífica, donde todos los sectores se puedan sentir representados y podamos lograr una ruta de gobernabilidad.

No podemos bajo ningún concepto perder más tiempo. El nivel de ingobernabilidad raya en el colapso del país, y no es un bloqueo o la excusa de una fulana guerra económica, que solo sirve de discurso para esconder su incapacidad de dar respuestas, un sector del país tiene todos los poderes, tanto político como económico porque se han encargado de destruir todo el aparato productivo, por eso ya ese mensaje de esa fulana guerra se agotó en el tiempo, y por otro lado la inacción de quienes tienen la responsabilidad de ser la voz de los venezolanos, hace posible que la crisis tenga dimensiones descomunales, con una hiperinflación que ya está a nivel de horas, donde los productos cambian de precio a escasos 48 minutos de diferencia, por eso urge con prontitud cambios estructurales en la vida de la nación.

Señores, no tenemos más tiempo, ya lo agotaron con llamados estériles que no dieron ningún resultado por eso nos convoca la imperiosa necesidad de sentarnos a conversar, a dejar las diferencias a un lado y dejar de defender los intereses de otras naciones y poner por encima los intereses de Venezuela. Apostar por construir un verdadero futuro y reconocer que ya el tiempo se acabó.

Desde nuestra óptica apostamos al diálogo. A un cambio rotundo de gobierno, comenzar a llamar a los venezolanos que se encuentran en el extranjero para que juntos como hermanos comencemos a construir un nuevo país.

Un país de los venezolanos, donde el interés supremo sea el país. Debe ser un proceso nacionalista, donde lo hecho en Venezuela adquiera el sitial que se merece y entre todos con nuestro talento hacer las correcciones necesarias. Todos juntos podemos, y lo hemos demostrado en momentos difíciles, cuando la naturaleza nos impone unir hombro con hombro para salir adelante, lo hemos hecho. Estamos en alarma roja y ya no hay tiempo que perder.

Quienes han gobernado han invertido tiempo en triquiñuelas para mantenerse en el poder sin importar el daño que han hecho a la nación. Llegó la hora de reconocer y dar paso a otras alternativas, que no pueden estar ceñidas de sed de venganza o con chantaje de complacencia a caprichos personales.

Una vez más vuelvo y repito: el país ya no tiene más tiempo para experimentos, o lo construimos todos juntos, o dejamos que se termine de hundir por la mezquindad de no querer entender que ya se acabaron los tiempos del hacha de la guerra.

@Griseldareyesq