Trump se dirige a la frontera con México para presionar por el muro

Imagen de archivo del muro que divide la ciudad mexicana de Tijuana (izq) con el condado de San Diego, California, EEUU. 17 noviembre 2018. REUTERS/Adrees Latif

 

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viaja el jueves a Texas para insistir en que el país se enfrenta a una crisis que solo puede resolverse gastando miles de millones de dólares para construir un muro en la frontera con México.

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Su viaje a la ciudad fronteriza de McAllen coincide con el vigésimo día de un cierre parcial del gobierno que ha dejado a cientos de miles de estadounidenses sin trabajo o sin paga, mientras Trump y sus correligionarios republicanos luchan para que los demócratas accedan a su demanda de 5.700 millones de dólares este año para levantar el muro.

El plan del mandatario fue una promesa de su campaña presidencial de 2016 y el mes pasado dijo que estaría “orgulloso” de cerrar el gobierno por el tema.

También ha estado considerando si declara una emergencia nacional para saltarse al Congreso y gastar así dinero del Departamento de Defensa para el muro. Los demócratas, que controlan la Cámara de Representantes, se niegan a aprobar la financiación.

Los críticos dicen que la medida sería ilegal y planean impugnarla de inmediato en la corte. Incluso algunos republicanos que quieren construir un muro han dicho que no quieren que se le saque dinero al Ejército para pagarlo.

Trump viajará a Texas con los dos senadores estadounidenses del estado, los republicanos John Cornyn y Ted Cruz.

Respaldado por la mayoría de los republicanos en el Congreso y de sus más fervientes partidarios, Trump ha dicho que no firmará ninguna ley para reabrir al gobierno que no otorgue los fondos para el muro.

El punto muerto se mantiene y las reuniones de Trump con los líderes demócratas en el Congreso han terminado mal. Trump salió el miércoles de una reunión con la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, que calificó como “una pérdida total de tiempo”.

Reuters