AN movilizará a opositores el próximo #23Ene por un “gobierno de transición”

AN movilizará a opositores el próximo #23Ene por un “gobierno de transición”

Partidarios de la oposición participan en una reunión con miembros de la Asamblea Nacional de Venezuela en Caracas, Venezuela, el 11 de enero de 2019. REUTERS / Manaure Quintero

 

La oposición venezolana se movilizará el próximo 23 de enero para presionar por “un gobierno de transición” que llame a elecciones presidenciales, tras la juramentación de Nicolás Maduro para un nuevo mandato que denuncia como ilegítimo.

Al convocar la movilización este viernes, Juan Guaidó, presidente del Parlamento de mayoría opositora, se mostró dispuesto a llenar el vacío de poder que -a su juicio- hay en Venezuela ante un gobierno que no es reconocido por la mayoría en el país ni por gran parte de la comunidad internacional.





La ministra de Servicios Penitenciarios, Iris Varela, amenazó con encarcelarlo, mientras Maduro atribuyó sus declaraciones a un “juego de muchachitos” que tomaron el control del Congreso para desestabilizarlo.

Según Guaidó, luego de que el Legislativo declarara a Maduro como “usurpador”, la Constitución lo legitima para asumir el poder mientras se convoca a elecciones.

Pero admitió que eso solo será realidad si los venezolanos se vuelcan a las calles para respaldarlo y los militares le retiran su apoyo a Maduro, que se juramentó el jueves para un segundo período de seis años.

“¿Es suficiente apegarnos a la Constitución en (una) dictadura? No. Deben ser el pueblo de Venezuela, la Fuerza Armada y la comunidad internacional las que nos lleven a asumir”, expresó Guaidó ante un millar de asistentes a un cabildo abierto en Caracas.

Varela respondió con virulencia. “Guaidó, ya te acomodé la celda, con tu respectivo uniforme, espero que nombres rápidamente a tu gabinete para saber quiénes te van a acompañar, ‘muchacho pajúo’ (hablador)”, advirtió en Twitter.

Todas las decisiones del Congreso son consideradas nulas por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), de línea oficialista, que lo declaró en desacato en 2016 y el jueves juramentó a Maduro.

– “Golpe tuitero” –

El diputado llamó a una “gran movilización en todos los rincones de Venezuela” el 23 de enero, fecha emblemática, pues ese día, en 1958, cayó la dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez.

Su declaración de que estaba dispuesto a liderar una transición causó revuelo. El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, interpretó que se había autoproclamado jefe de Estado al ser cabeza de lo que considera el único poder legítimo en Venezuela.

“Saludamos la asunción de @jguaido como Presidente interino de Venezuela”, escribió en Twitter Almagro, abierto enemigo de Maduro, a quien tilda de “dictador”.

En un comunicado, el gobierno ultraderechista de Brasil saludó la disposición de Guaidó a “asumir constitucionalmente la presidencia de Venezuela”.

Por su parte, Estados Unidos reiteró su apoyo “con decisión” a la Asamblea Nacional, a la que considera “la única rama legítima del gobierno elegida de la forma debida por el pueblo venezolano”, dijo en un comunicado John Bolton, consejero de seguridad nacional del presidente Donald Trump.

Maduro aprovechó las especulaciones en redes sociales para burlarse. Las llamó el “golpe tuitero”.

“¡Asume! ¡Juraméntate!”, le pidieron a gritos a Guaidó muchos de los asistentes al cabildo abierto convocado por el Parlamento. “Maduro, usurpador”, se leía en carteles.

Rosibel Torres, abogada de 57 años que se confiesa “radical”, esperaba que el líder parlamentario fuese más agresivo. “Si asume, dicen que lo meten preso, pero Guaidó aceptó presidir la Asamblea Nacional. Él sabía cuáles eran los riesgos”, dijo a la AFP.

Sin embargo, Edith Rueda, jubilada de 77 años, respaldó al legislador, un ingeniero industrial de 35 años. “No podemos volvernos locos”, sostuvo.

– Sin consenso –

Para el politólogo Carlos Romero, “no hay consenso interno de hasta dónde se puede llegar en el desconocimiento” de Maduro, a quien el alto mando militar le reiteró lealtad tras su asunción.

“No quisiera estar en la camisa de Guaidó (…) Él estaría esperando un pronunciamiento militar. Le está dando largas al asunto, pero tiene razón, no se puede llevar al país a una nueva frustración”, declaró Romero a la AFP.

Masivas movilizaciones exigiendo la salida del poder de Maduro se produjeron en 2014 y 2017, con unos 200 muertos y cientos de detenidos.

El presidente socialista fue reelegido el pasado 20 de mayo en comicios boicoteados por los principales partidos opositores, que los denunciaron como un fraude, y desconocidos por Estados Unidos, la Unión Europea y varios países latinoamericanos.

Maduro está confrontado a un fuerte rechazo popular por la crisis, con hiperinflación estimada en 10.000.000% por el FMI para 2019 y escasez de bienes básicos.

El jueves, mientras era juramentado, la OEA aprobó una resolución que lo declara ilegítimo, lo que la cancillería venezolana calificó este viernes como un “peligroso precedente” en la región.

Como parte de sus llamados a la Fuerza Armada a romper con Maduro, Guaidó anunció que la Asamblea aprobará una ley de amnistía para militares presos por acusaciones de conspiración. AFP