Verdades y rumores | El pote de humo y un riesgo no calculado, por Darwin Chávez

 

DETENCIÓN. El pasado domingo 13 de enero el país se vio conmocionado por la detención del presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, que una hora después fue liberado dejando una estela de dudas sobre lo que realmente había ocurrido. Fue un hecho sumamente irregular, no sólo por la captura exprés, sino por las razones de fondo de lo que había sucedido ¿Qué fue lo que realmente ocurrió? Esa fue la pregunta que más se hicieron los venezolanos a partir de ese momento. En un primer momento se pensó lo más obvio y era que Guaidó seguiría el mismo camino que transitó Leopoldo López, entre los tantos presos políticos y que el régimen mostraba su peor cara dictatorial. Luego de su liberación surgieron cualquier cantidad de hipótesis. Una de ellas indicaba que Guaidó había sido detenido por una hora para entregarle un mensaje ¿De quién? Esa era la duda, pero lo más razonable, en ese momento, era que se trataba de uno enviado por grupos interesados en resolver este conflicto. Posteriormente tomó fuerza que se trataba de una acción de los radicales liderados por Diosdado Cabello para debilitar a Maduro. La misma indicaba que DC a través de los pocos funcionarios del Sebin que le quedan, montó el procedimiento para enlodar aún más la reputación de Maduro y luego éste respondió dando una contraorden para que fuese liberado. Esta especulación resultaba válida porque la lucha entre Maduro y Cabello cada día se pone peor, aunque ante la opinión pública parezca que son aliados incondicionales. Esta visión del hecho se reforzó con las respuestas contradictorias de los voceros del oficialismo, sobre todo de Jorge Rodríguez quien habló de dos cosas que merecen la pena rescatar. La primera que se trató de una acción “unilateral” de los funcionarios del Sebin y que éstos serían destituidos. Y al mismo tiempo afirmó que se trataba de un falso positivo de la oposición ¿Cuál de las dos versiones es la correcta? Luego circularon rumores sobre destitución de allegados a Cabello y hasta se dio el nombre del comisario, Hildemaro José Mucura, como el responsable directo. El lunes bien temprano consultamos a nuestras fuentes de inteligencia. El martes llegó la respuesta esperada: “Todo fue un pote de humo para restar importancia al grave hecho que ocurrió en el Hospital Universitario de Caracas. Querían tapar esos muertos a como diera lugar. Pensaron en varias acciones, pero ganó la propuesta de Delcy Rodríguez de detener a Guaidó por poco tiempo y de esa forma copar a la opinión pública y bajarle volumen a lo del HUC. Los funcionarios que actuaron no sabían del montaje, sólo recibieron la orden, lo detuvieron y luego tuvieron que liberarlo. La instrucción era que la captura fuera lo más visible posible, porque había un equipo listo para grabarlo todo y lanzarlo de inmediato por las redes sociales. Guaidó tiene a cinco comisiones de funcionarios que lo siguen a todas partes, además de toda la vigilancia electrónica que sobre él existe. El objetivo de la movida se cumplió, porque se dejó de hablar del apagón y los muertos del HUC. Y además buscaban intimidar a Guaidó, porque hay mucho miedo de su juramentación como Presidente interino. Esa imagen no la quieren de ninguna forma. Además no van a destituir a nadie. Sólo dos comisarios serán sacados pero por otras razones, aunque si lo necesita los acusarán por la detención de Guaidó”. Luego de esa explicación, la fuente se desconectó de inmediato. Por la seriedad de quien nos da la versión, podemos inferir que se trata de lo que verdaderamente ocurrió. Fue un vulgar pote de humo para desviar la atención de la opinión pública, pero con eso cometieron dos errores que pareciera no calcularon bien ante la urgencia que tenían. La equivocación grave es que con la acción disparan la imagen como represor y dictador de Nicolás Maduro. Pero lo más grave es que abrieron una puerta para que el líder actual de la oposición enviara un mensaje a policías y militares ofreciendo la amnistía a quienes apoyen el cambio y desobedezcan a Maduro. De hecho los funcionarios que actuaron cedieron ante su negativa a que lo esposaran, lo trataron con respeto y además escucharon detenidamente su exposición de la amnistía y hasta le hicieron preguntas. No hubo atropellos. Esa opción puede ser capitalizada por la oposición que se movió rápido para sentar las bases de esa amnistía. Y es bueno porque la preocupación general de policías y militares es qué pasaría con ellos si cae el oficialismo. Ese mensaje puede calar si lo dispersan con fuerza y además sientan las bases legales para ese perdón. En definitiva lo ocurrido con Guaidó fue otro pote de humo del régimen, esta vez propuesto por Delcy Rodríguez. Le sirvió al gobierno, pero también a la oposición.

OFICIALISMO (I). Son días complicados para Venezuela. Tal como expusimos la semana pasada, son tiempos difíciles para el gobierno y también para la oposición. Ambos sectores tienen problemas internos que resolver y metas ambiciosas que cumplir. Y ni hablar del ciudadano que trata de sobrevivir en medio de la más atroz crisis que ha vivido Venezuela. En el oficialismo hay una feroz lucha interna, que se maquilla con una unidad monolítica ante la opinión pública. Todo es un teatro que busca tapar los enfrentamientos entre el “Madurismo” y los radicales que lidera Diosdado Cabello y que cada día son más fuertes. Desde la tendencia de Maduro intentan sostenerse en el poder a costa de lo que sea. Buscan ayuda terrenal y espiritual con mucha urgencia. Maduro no está nada bien de ánimo. Las fuentes señalan que está muy preocupado y eso lo somatiza con ese nerviosismo que muestra en sus apariciones públicas e incluso con aquel eructo. El decaimiento es tan evidente, que los cubanos buscan alternativas que mejoren su emocionalidad actual. Hay mucha desconfianza entre los grupos. El “Madurismo” ya no confía en el Ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, luego de haber solicitado a Maduro su renuncia de la Presidencia. En VyR logramos confirmar que ese alto oficial si hizo lo que el diario The Washington Post dijo que hizo (LEA: http://ow.ly/GaNI30nkMgR). Eso reafirma la necesidad que tiene Maduro de ejecutar un cambio urgente en Min-Defensa, pero eso es complicado en este momento porque el oficial que tiene para ocupar ese cargo es de la promoción 1988 de la Academia Militar y no puede pasar por encima de los generales de las promociones 1986 y 1987 que aún están activos. Maduro no sólo está mal de ánimo por el conflicto político, sino también por la crisis económica. Se le acaba el plazo de seis meses que le dieron desde el PSUV y no consigue la fórmula para comenzar a resolver los problemas económicos que agotan a los venezolanos. Las medidas que anunció el pasado lunes durante su intervención ante la Asamblea Nacional Constituyente no dejan lugar a dudas: no va a aplicar un cambio de timón para atacar la crisis. Sigue con la misma receta, sigue echando más gasolina a la hoguera que quema la economía. Adicionalmente no ha tenido éxito para lograr que la mayoría de la comunidad internacional lo reconozca como Presidente. Lo poco que ha mejorado en relación con ese tema es bajar el tono a la diplomacia de México y la nueva postura de Uruguay. Sigue cercado y cada vez tiene menos opciones para lograr ser parte de una negociación que le permita zafarse de sus problemas y poder vivir un exilio dorado. Su permanencia en el poder cada día es más dolorosa, incluso para ellos. La sangre está llegando al río.

OPOSICIÓN (I). El sector adverso al oficialismo comienza a dar pasos en firme hacia la recuperación de su conexión emocional con el ciudadano. Juan Guaidó actuó como un factor de disrupción que cortó la tendencia de caída de la oposición. A veces no tener suficiente mucha experiencia, no es sinónimo de debilidad. Más bien es una oportunidad para crecer, porque no está contaminado ante la ciudadanía. Guaidó se ha convertido en una referencia y eso es importante porque la gente necesitaba un mensaje de esperanza y sobre todo que no esté corroído por los viejos liderazgos opositores. En ese sentido, es oportuna y pertinente la aparente organización que tiene la oposición en este momento, que le deja a Guaidó toda la vocería y otros líderes están fuera del foco de la opinión pública, aunque estén dedicados al trabajo táctico y estratégico. Por eso se nota la ausencia de un Henry Ramos Allup, un Manuel Rosales, un Henri Falcón y hasta de un Henrique Capriles. Ojala los tres primeros no aparezcan más y se resignen al trabajo tras bastidores. Tienen poco que aportar ante la nueva realidad venezolana. Pueden hacer mucho detrás del escenario. Guaidó ha tenido un mensaje adecuado, a pesar de aquel enredo que causó cuando afirmó que tenía las competencias y la legitimidad para asumir la Presidencia, pues eso fue interpretado como que había sustituido a Maduro. Su discurso sobre la amnistía a militares y policías que apoyen la transición, pudiera dar resultado. Sin duda que está bien asesorado. Ahora bien, no todo está orientado hacia la Unidad. Asombra la conducta de María Corina Machado y sus diputados que salvaron el voto en la decisión de la AN sobre la usurpación del poder. Ella dice algo en público y luego no lo hace. Si bien es cierto que se reunió con Guaidó, no participa en las actividades que éste encabeza. Le pide que se lance al barranco que ella lo acompaña, pero luego no aparece. Parece que hay un problema de celos ante el liderazgo emergente. Aunque los seguidores de María Corina se molesten conmigo, su accionar me sigue desconcertando y generando suspicacias. Para decirlo con claridad, la señora Machado no me inspira confianza. Lo otro llamativo es la conducta de los radicales de las redes sociales. Hablan de la necesidad de una liberación, pero critican lo que se está haciendo y no ofrecen alternativas. Siguen en su afán de criticarlo todo, destruir a todos, juzgar y sentenciar a todos y sobre todo de creerse en los referentes morales y de lucha de la oposición, cuando buena parte de ellos se esconden detrás de una cuenta anónima. Su enemigo es la oposición y no Maduro. Sus mensajes enferman al más estable de los ciudadanos. Aún hay temas por resolver en la oposición. Hay mucho que hacer en medio de grandes riesgos.

HUIDA. De Venezuela no sólo huyen los ciudadanos por la crisis, sino también las empresas. Los casos son graves en el sector petrolero. En este momento la empresa Maritime Contractors de Venezuela, antigua Maersk Drilling, está liquidando a su personal porque ya no tiene contrato con Petróleos de Venezuela. No sólo botan al personal, sino que se va  a llevar sus gabarras: RIG-12, RIG-41, RIG-42, RIG-44, RIG-45, RIG-61, RIG-62, RIG- Pioneer, RIG-Pathfinder, entre otros equipos. Hay mucho silencio en torno a este cierre de operaciones. Hábilmente le prometieron apoyar al personal, a cambio que estos se quedaran tranquilos. Como consecuencia de la hiperinflación, los trabajadores están recibiendo una liquidación que no llega a $1.000 en el caso de los más antiguos. Pero lo más extraño es la pasividad de un gobierno que se enfurece con cada empresa se va de Venezuela, ocupa sus instalaciones y los acusa de conspiración. Con Maritime nada de eso ha ocurrido. Hay un enorme silencio. Pocos comprenden las reales razones del cierre de operaciones. La principal alegación es que se van porque ya no tienen contrato, pero es raro que PDVSA los haya dejado sin trabajo tomando en cuenta que tienen los equipos y la experiencia de tantos años en Venezuela. Lo cierto del caso es que el cierre de Maritime deja a decenas de trabajadores petroleros desempleados.

OFICIALISMO (II). Los objetivos del “Madurismo” son distintos a los de grupo de radicales que lidera Diosdado Cabello. Ante la opinión pública parece que todo marcha perfecto dentro del oficialismo, pero en el fondo es lo contrario. Diosdado Cabello persiste en su estrategia de erosionar la imagen de Maduro, tomar control de la Fuerza Armada Nacional y reforzar las investigaciones internacionales, sobre todo en Estados Unidos contra el Madurismo. En eso tiene una participación especial el ex magistrado del TSJ, Christian Zerpa, quien huyó a Estados Unidos ¿Cuál ese papel protagónico? Lo explicamos en VyR hace pocas horas (LEA: http://ow.ly/M7bF30nkOCV). A Cabello le interesa que Estados Unidos conozca los detalles de las andanzas corruptas del “Madurismo”, pero sobre todo de la pareja presidencial. Le interesa desviar las investigaciones de los gringos hacia su principal rival político, no sólo para dejar de aparecer él en esas averiguaciones, sino también para enterrar aún más a Maduro y Cilia sobre todo. En eso va bien avanzado. El tema militar sigue siendo prioridad. Quiere poner a uno de sus aliados en Min-Defensa y ocupar la mayoría de las comandancias de los cinco componentes de la FANB, tal como explicamos a comienzos de año (LEA: http://ow.ly/VVDG30nkOTt). De esa forma tendría el control, sin aparecer que tiene el control. De esa forma controlaría a Maduro, aunque éste seguiría siendo quien recibe todas las acusaciones por la situación del país. En el “Madurismo” saben muy bien que ese riesgo está latente y por eso desde diciembre arreciaron la campaña de descrédito contra DC. Cabello y su grupo es un rival muy peligroso. No sólo porque aspiran controlar el poder, sino porque serían un obstáculo para cualquier intento de negociación. Inclusive ellos bloquean cualquier posibilidad de un cambio en la orientación económica, con el argumento que sería abandonar el legado que dejó Chavez, aunque la verdadera razón es que no les interesa que Maduro logre superar la crisis. Ellos ganan en medio de este caos y en el momento adecuado podrían aplicar la jugada que saque a NM del poder.

OPOSICIÓN (yII). No sólo son días complicados, sino también de muchos riesgos. La oposición se lo juega todo en la estrategia de propiciar una transición capitalizando el descontento popular y tratando de atraer a los militares para que sean ellos quienes inclinen la balanza. Es el momento de mayor peligro que ha vivido la oposición en estos 20 años de lucha ¿Por qué? Porque tomando en cuenta el acelerado deterioro del país y la desaparición de la esperanza de los venezolanos, hay una urgencia por concretar el cambio y unir a Venezuela para comenzar la recuperación. El problema es que pareciera que no hay mañana. Si fracasan en este esfuerzo, todo se termina de ir por el caño. Si fracasan, la migración de venezolanos aumentará. Si fracasan, el cierre de empresas se acentuará. Si fracasan, se acelerará la huida de la inversión extranjera. Si fracasan, la confianza hacia Venezuela se termina de esfumar. Si fracasan, la oposición desaparece. Para evitar el fracaso se necesita la conjunción de todos los factores políticos, empresariales, sociales y militares. Se trata de evitar la desaparición de la República. Se trata de evitar que Venezuela se termine de convertir en un estado forajido. Se trata de evitar que más venezolanos huyan. Se trata de evitar que más venezolanos mueran de hambre, por la violencia o porque sus problemas de salud fueron imposibles de atender. Se trata que todos entendamos que la salida es un problema de todos. El riesgo es muy grande, pero si se logra la victoria el beneficio será mucho más grande.

OFICIALISMO (yIII). Los militares tienen un protagonismo excesivo en medio de la historia que se está escribiendo en la actualidad. Siempre han sido la mano que mece la cuna. Lo saben en el oficialismo y lo comprende una parte de la oposición. Por eso hay movimientos en torno a unir intereses y construir la salida. Hay reuniones, hay acuerdos en marcha, hay consultas con países importantes. La solicitud de Padrino López para que Maduro renunciara fue un paso importante a pesar que NM no aceptó. Demostró que no hay respaldo absoluto. No importa lo que ahora diga PL en público cuando afirma que están dispuestos a morir por Maduro. Esa arenga es más bien una acción para congraciarse con el “Madurismo” y baja un poco la tensión. A lo interno hay plena conciencia de la necesidad de una transición con apoyo internacional, incluso de aquellos países que hoy son aliados de Maduro. Están haciéndose esfuerzos. Ojalá den los resultados esperados. El mensaje de amnistía lanzado por un sector mayoritario de la oposición liderado por Juan Guaidó podría ser la pieza que faltaba, ya que las preocupaciones en torno a la persecución posterior en una transición eran enormes. Los militares no se van a inmolar por nadie, pero necesitan garantías para cambiar de opinión y posición. Todo lo que les podía dar el “Madurismo” se los dieron. Aunque a algunos radicales opositores les suene a traición a la patria, ahora le toca a la oposición hacer las promesas de rigor. Aunque los mariscales del teclado digan lo contrario, sin los militares no hay salida a la crisis actual, nos guste o no.

ABUSO. Persisten las quejas del sector comercial de Maracaibo sobre el objetivo de la Alcaldía de meter las manos en sus golpeados bolsillos, para cubrir los gastos de la gestión de Willy Casanova. La meta de Casanova y su gabinete es saquear a los contribuyentes con un impuesto que es imposible de pagar en medio de la severa recesión y la feroz hiperinflación. No hay una evaluación de cada caso, sino que todos deben pagar por igual para satisfacer la ambición del burgomaestre. El gran obstáculo para que este señor logre sus objetivos, es todo lo que le ha permitido a la banda de incapaces que manejan el Sedemat. Como lo he dicho en muchas ocasiones, el Sedemat no funciona por culpa del incapaz que lo maneja y su equipo. Cambiaron el sistema, en ese proceso perdieron la base de datos de contribuyentes y además lo poco que recaudan se extravía. La voracidad fiscal de Casanova, se atasca en su ineficiencia como gobernante. La Alcaldía de Maracaibo está estancada dentro de un círculo vicioso, mientras los problemas de la ciudad se agravan. Sin duda que Willy Casanova es el peor Alcalde que ha tenido Maracaibo. Es un costoso “accidente electoral”.

AL CIERRE. Me informan desde el Palacio de Miraflores que hay una búsqueda urgente de mayor apoyo espiritual para Maduro. Están buscando santeros en Cuba, India y África para que vengan a “tratar” a NM. Están en emergencia.

Darwin Chávez|@darwinch857|[email protected]