El Mayo y El Mencho, dos capos que se debaten el trono del narcotráfico tras la condena a El Chapo

El Mayo y El Mencho, dos capos que se debaten el trono del narcotráfico tras la condena a El Chapo

Ismael “El Mayo” Zambada y Nemesio “El Mencho” Osegura (Fotos: archivo Infobae)

 

La deliberación del jurado que declaró al narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera culpable de 10 delitos por los que será sentenciado a cadena perpetua, consolida como los nuevos “señores del narco” en México a Nemesio “El Mencho” Oseguera Cervantes y a Ismael “El Mayo” Zambada.

Por Infobae / Juliana Fregoso





El primero es la cabeza más visible del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el segundo, una vez que Guzmán Loera pasará el resto de sus días en una prisión de Estados Unidos, se afianza al frente del Cártel de Sinaloa.

Uno es la imagen del nuevo narco mexicano que encontró en los ataques narcoterroristas, los videos en redes sociales, las decapitaciones y los desmembramientos de cuerpos, la manera de anunciar su presencia. Mientras que el otro es, según analistas, es el sobreviviente de un viejo estilo de la mafia que tenía códigos. Ahora, los dos pelean por consolidar a sus organizaciones criminales en la reorganización de plazas, grupos y células.

El narco al que le gustan los asados argentinos

La Fiscalía federal aumentó en 2018 la recompensa por su cabeza

 

“El Mencho” siempre se distinguió por su discreción, prefería que lo conocieran por sus hazañas en la sombras que por sus desafíos púbicos hacia la autoridad que otros narcos presumieron durante años.

Y es que en tiempos de las redes sociales, los satélites, las máquinas de reconocimiento facial y los GPS, parecía ser un fantasma al que todo mundo perseguía, pero nadie había visto ni había podido rastrar porque ni por error toca celular.

Scott Stewart, analista de la consultoría en temas de seguridad Stratfor, lo describe así: “‘El Mencho’ ha mostrado un salvajismo que es extremo incluso para los estándares del narco. Para ‘El Chapo’, sin duda brutal, el asesinato era una parte necesaria de los negocios. Para Mencho se parece más al sadismo como espectáculo público. Ha habido asesinatos masivos, como los 35 cuerpos atados y torturados arrojados en las calles de Veracruz durante la hora punta de la tarde de 2011. Dos años más tarde, los integrantes del CJNG violaron, mataron y prendieron fuego a una niña de 10 años a quien ellos (equivocadamente) creyeron hija de un rival. En 2015, los asesinos de CJNG ejecutaron a un hombre y a su hijo en una escuela primaria detonando palos de dinamita pegados en sus cuerpos, riéndose mientras filmaban la espantosa escena con sus teléfonos”.

Un ex agente de a DEA lo definió en la revista Rolling Stone como “sociópata” que no teme usar la crueldad en contra de sus enemigos. Como sucedió en Puerto Vallarta, cuando en septiembre de 2016 secuestró a dos de los hijos de “El Chapo” Guzmán, quienes cenaban en un restaurante, pero en un territorio dominado por el grupo del “Mencho”: Puerto Vallarta.

Jalisco, la tierra en la que el capo se movía como pez en el agua

 

Por su fama de amante de las peleas de gallos en su tierra natal, Michoacán, Nemesio Oseguera es conocido como “El Gallero” o “El Señor de los Gallos”, y hasta corridos tiene.

“Con varias pruebas de fuego se fue ganando el respeto,/ hizo temblar con su sangre, sabiduría y su talento, / ‘M’ lleva por clave, a quien le llaman ‘El Mencho'”, dice uno de los corridos compuestos en su honor.

“Oseguera Cervantes ha convertido rápidamente al CJNG de una organización regional de tráfico de drogas en una potencia internacional organizada, involucrada con la producción y distribución de narcóticos en todo el mundo. Se sabe que CJNG produce cantidades de metanfetaminas y heroína de varios cientos de kilogramos, y trafica en cantidades de cocaína de varias toneladas”, señala el Departamento de Estado de EEUU.

Pero para la inteligencia mexicana, su grupo “abandonó el mercado de drogas en Estados Unidos y reorientó sus exportaciones de cocaína y metanfetamina al Lejano Oriente, África y Europa”.

La famosa foto de Rolling Stone de “El Mencho” con sus hijos

 

En agosto de 2012, a pesar de algunos informes que señalaban que había sido capturado. Evadió una operación llevada a cabo por fuerzas de seguridad mexicanas contra el CJNG en Guadalajara. Con el fin de impedir la labor de la policía y darles a sus miembros tiempo de huir, el cartel formó decenas de barricadas, incendiando vehículos en las carreteras principales de toda la ciudad, señala en una de sus publicaciones la organización Insight Crime, con sede en Washington y que realiza investigaciones sobre el crimen en la región.

La seguridad del capo siempre ha estado a cargo de ex militares y marinos, policías municipales, estatales, federales y ex guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del ELN (Ejército de Liberación Nacional).

Gracias a indiscreciones de los policías municipales a su servicio en Jalisco, se sabe que ante la falta de fotografías recientes de su rostro, Oseguera se daba el lujo de pasar desapercibido, viajar en transporte público e incluso acudir a restaurantes de cortes argentinos.

“Le gusta mucho la carne. Los restaurantes argentinos o de cortes finos de Sonora es el tipo de comida que le gusta. Entre los mismos policías avisan si el lugar al que quiere ir está limpio (sin ninguna autoridad presente) o si no hay algún operativo militar cerca”, dijo a Infobae México Alfonso Partido, un analista de Guadalajara que en los últimos años se ha dedicado a estudiar a los cárteles locales.

También señalan que uno de los lugares donde solía ir a dar la vuelta era Plaza Andares, un centro comercial en la zona metropolitana de Guadalajara que cuenta con dos restaurantes argentinos y es justo donde fue detenida su esposa, en 2018, quien después fue dejada libre.

El grupo criminal encabezado por “El Mencho” se convirtió en una poderosa organización internacional

El grupo criminal encabezado por “El Mencho” se convirtió en una poderosa organización internacional

 

Su historia se asemeja a la de cientos de capos: nació en el estado de Michoacán el 17 de julio de 1966, creció en la pobreza dentro de una huerta de aguacates, algunos dicen que en el municipio de Uruapan y otros que en Aguililla –los dos con marcada presencia de los cárteles.

Abandonó la Primaria en el quinto año y a partir de entonces se ofreció para cuidar los campos de aguacate de la familia Valencia, cuyos 18 hermanos se convertirían años adelante en sus cuñados y en Los Cuinis, el brazo financiero del CJNG.

A los 25 años, junto con su hermano Abraham, fue detenido en Sacramento, California, en EEUU, por tráfico de heroína, a los tres fue dejado en libertad condicional, pero deportado a México, donde se desempeñó como agente de policía en Cabo Corrientes y Tomatlán, en el estado de Jalisco. Sin embargo, finalmente abandonó la policía para unirse al llamado Cártel del Milenio, un viejo aliado del de Sinaloa.

(Oseguera) creció al amparo de otra persona, “Nacho Coronel” –del cártel de Sinaloa-, conforme fue ascendiendo aprendiendo la forma de operar de este personaje que controlaba Jalisco, Colima y Nayarit.

Ignacio Coronel Villarreal, “Nacho Coronel”, fue uno de los jefes del cártel de Sinaloa. Murió el julio de 2010 durante un tiroteo en la ciudad de Zapopan, Jalisco, estado considerado como estratégico para los grupos del narcotráfico y que Coronel mantuvo como uno de los centros de operaciones de Sinaloa.

Bloqueos en Jalisco durante la jornada de violencia de agosto de 2012. (Foto: Twitter)

 

A la muerte de Coronel, ayudado por otros grupos, “El Mencho” se hizo del control importante de la mayoría de la empresa criminal que manejaba Coronel, pero ya asumiendo el mando.

Tras la captura del líder del Cártel del Milenio, Óscar Orlando Nava Valencia, “El Lobo”, el cártel del Milenio se dividió en dos facciones: “Los Torcidos” y “La Resistencia”, que iniciaron una batalla por el control del narcotráfico en Jalisco.

“Los Torcidos” se convirtieron en lo que actualmente es el CJNG, con “El Mencho” comola cabeza y autodenominándose “los vigilantes del orden social en Jalisco”.

En poco tiempo Oseguera Cervantes aniquiló a La Resistencia, se apoderó a sangre y fuego del corredor Guadalajara-Colima, tomó control del puerto de Manzanillo, e impuso la presencia del CJNG en ocho estados (Colima, Veracruz, Michoacán, Quintana Roo, Tabasco, Nayarit, Guanajuato y el Estado de México).

Un narco a la antigua

Ismael Zambada García, “El Mayo” (Foto: Archivo)

 

A sus 70 años y después de medio siglo dedicado al narcotráfico, “El Mayo” puede presumir de no haber sido capturado nunca por las autoridades.

Presuntamente enfermo de diabetes, es un narco respetado, incluso por “El Mencho”, pues supuestamente, por intervención suya, el jefe del CJNG decidió dejar libres a los hijos de Guzmán Loera sin hacerles daño alguno, y gracias a su presencia, se ha contenido para disputar de manera violenta la plaza de Sinaloa.

Junto con tres de los hijos de Guzmán Loera –Jesús Alfredo, Iván y Ovidio- creó un frente común para conservar la supremacía en el cártel y no dejarla a manos de Aureliano Guzmán “El Guano”.

Jesús Alfredo Guzmán, Iván Archivaldo y Ovidio Guzmán: tres de los hijos de “El Chapo” (Foto: Archivo)

 

“El Mayo” puede que se mantenga al frente, pero sólo por un tiempo corto, ya que por su edad y su poca empatía con las nuevas generaciones de narcotraficantes tendrá que enfrentar al menos a otros tres grupos que le podrían disputar el poder, señalaron analistas a Infobae México en 2018.

Dentro de la estructura del cártel, el hermano mayor de los Guzmán Loera controla una parte del poblado de Badiraguato, en el estado de Sinaloa, centro de operaciones de la familia, así como la lucha contra el cártel rival de los Beltrán Leyva. Coordinaba la seguridad en la zona del Triángulo Dorado –región que concentra la mayor producción de marihuana y amapola en México-, y aseguraba que la producción de amapola y marihuana abasteciera la demanda en Estados Unidos.

En las montañas de Sinaloa se le atribuye el asesinato en abril de 2015 de su medio hermano, Ernesto Guzmán Hidalgo, quien además era el padre de la esposa de Alfredo Beltrán Leyva, “El Mochomo” – del Cártel de los Beltrán Leyva- sentenciado a cadena perpetua en EEUU, lo que encrudeció la lucha entre los dos cárteles.

“El Chapo” luego de su última captura (Foto: Archivo)

 

Aureliano Guzmán ha buscado el liderazgo del cártel y para ello ha enfrentado a rivales y disputado territorios hasta a sus sobrinos.

Para consolidarse, “El Mayo” no sólo tendría que superar sus diferencias con el otro Guzmán Loera y los chapitos. A la lista se suma Juan José Esparragoza Monzón “El Azulito”, quien en marzo de 2017 protagonizó una fuga espectacular de un penal local en Sinaloa.

Esparragoza Monzón es hijo de otro de los fundadores del cartel, Juan José Esparragoza Moreno, “El Azul”.

En teoría “El Azul” estaría también peleando por el mando de la organización, pero desde 2014 existen versiones sobre su muerte a causa de un ataque cardiaco, que nunca fueron confirmadas por ninguna autoridad ni por su familia. Según Juan Carlos Ayala “ya no está en es mundo”.

Cuando se escapó de la cárcel, Esparragoza Monzón tenía que decidir entre sumarse al equipo de “El Mayo” y los hijos de “El Chapo”, pero hasta ahora, no se sabe si se sumó a alguno de los dos o siguió por su cuenta.