Melissa Saez: Mensaje Guaidó

 

Cuando hablamos de un personaje político, podríamos afirmar que lo que sale de la boca, paga impuesto en la credibilidad del mismo.
Por muchos años, la falta de una unión creíble de un discurso y un mensaje unificado de la oposición, se traducía en una población que empezó a dudar si realmente podríamos enfrentar el gran desafío que tiene el país, y es que desde hace años nos jugamos la democracia y con ella el progreso y el avance de nuestra sociedad.

¿Que nos lleva a tener un mensaje? Son varios los elementos que sumados nos dan como resultado un mensaje. Estos elementos son los siguientes: una imagen general, comunicación, emocionalidad, ideología, la tenencia de una historia, el manejo de conceptos y la especialidad en alguna área o tema, y finalmente los dilemas que pueda causar el personaje en su audiencia. Si la suma de todos estos elementos, se corresponde en tiempo y ubicación, la persona tiene una gran probabilidad de éxito.

Unido a esto, una gran población opositora venezolana, se mantuvo por años expuesta a una emocionalidad que navegaba entre dos aguas; por una parte, una mezcla de tristeza y miedo, que se traducía en desesperanza, y por la otra, una mezcla de tristeza e ira que generaba impotencia. En fin, una gran parte de la población, que en medio de la desesperanza perdía la fe de un cambio real, afectado por la impotencia de no poder vivir bien, no poder desarrollarse profesionalmente, generando la diáspora más grande registrada en nuestra historia.

Un Mensaje que el país esperaba

La figura de nuestro actual Presidente Interino Juan Guaidó, se ha transformado en lo que llamamos bajo la lupa de la Teoría de Imagen, en un personaje, que no solo es lo que dice, sino lo que proyecta como mensaje. El Mensaje Guaidó, es la suma de todos esos elementos, y que en este caso están muy bien engranados en tiempo y ubicación.

Más allá de la suerte, Juan Guaidó, muestra ser un hombre de valores claros, que transmite un mensaje oportuno y acorde con la realidad del país. Un mensaje que ha calado en los diferentes estratos sociales por su transparencia, claridad y empatía con la audiencia social.

Un hombre venezolano, que asume el reto de forma estratégica, y con la certeza de que las medidas implementadas nos conducirán a la restauración de la democracia. Es un personaje con una historia que se parece a la de muchos, porque Guaidó ha pasado por situaciones adversas, como la de ser sobreviviente de la tragedia de Vargas, y que nos inspira demostrando que sí se puede superar las adversidades, un hombre preparado que ha estudiado y se ha dedicado a la carrera política por convicción. El nacimiento de su hija, en un momento turbulento del país, y es que mientras ella nacía, en las calles de Venezuela caían compañeros de lucha a manos de un régimen que reprime el clamor de un pueblo que grita libertad.

Guaidó se debate en diversos dilemas, y es que los dilemas de un personaje político, hacen que la audiencia genere matrices de opinión, elemento indispensable para la fijación del Líder en el imaginario de la población.

Su tema hoy es su punto de honor, conducir la restitución de la democracia en Venezuela, y alcanzar la libertad para un país que finalmente parece despertar de la pesadilla.

Melissa Saez es Analista político y asesor de Imagen.