Omar Ávila: Militares constitucionales

Mientras llevamos 15 meses en hiperinflación, el salario mínimo no llega a 6 dólares y la Canasta Alimentaria pasa largo los 360 mil bolívares “soberanos”, el sueldo del 90% de los venezolanos apenas alcanza para cubrir el 5% de la Cesta Básica Alimentaria.

Con lo indudable e inocultable de la crisis que hoy estamos viviendo la mayoría de los venezolanos en el país, no puede haber ayudas buenas y ayudas malas. Sea Rusia, China, EEUU, Colombia o de cualquier país, bienvenida sea.

En un país arruinado, sin producir y con una hiperinflación galopante, en medio de su circo sin pan, lo único que se le ocurre a Nicolás es decretar días libres, – alargando el “carnaval”-, y dar un bono que no alcanza ni para comprar un kilo de queso y un pollo.

Ahora veremos que tanta coherencia existe y cuántos van a tomarse estas vacaciones, a “disfrutar” de dicho bono, cuando la mayoría dice que no reconoce a Maduro.

Circo además que quiso completar el gobierno con un concierto copiándose de AidLive, pero que terminó siendo más que un desconcierto para los altos jerarcas del régimen, un verdadero desierto, en fin, hoy le seguimos marcando la agenda al gobierno y ellos solo reaccionando irracionalmente, y aunque lo cierto es que este régimen está colapsado, su élite continúa en desbandada.

Además es importante resaltar que en esta nueva etapa, Nicolás y su combo habían evitado la represión general y la violencia. Este 23F decidieron retomar ese camino con las distintas fuerzas policiales y de choque, con lo que a nuestro juicio, perdieron mucho en esta batalla. Desde esta tribuna, nos solidarizamos con el pueblo Pemón, con el voluntariado y familiares de todos aquellos valientes que lamentablemente cayeron en esta cruzada en manos de la represión de unos cuantos descerebrados que se niegan a la ayuda humanitaria.

¿Por qué es una derrota? Si el 22F lo derrotamos comunicacionalmente ante el mundo, el 23F sufrieron una derrota no solo política, sino incluso militar. Quedó demostrado no solo su perfil violento, sino también su debilidad en los mandos de las FAN, quienes conscientemente decidieron plegarse a la Constitución.

Por otro lado, a los que esperaban o deseaban en medio de su emoción e irresponsabilidad que ocurriera una intervención extranjera, desde Unidad Visión Venezuela les pedimos que no vayan a caer en una nueva campaña diciendo que esta nueva etapa de lucha ha fracasado.

Igualmente debo decirle que una acción militar en este momento, solo le serviría al régimen que ya no tiene nada que perder, pero que si lo victimizaría y además, haría que muchos países de los que nos vienen apoyando, nos retiraran su respaldo. Hay que dejar que se sigan hundiendo en sus errores. Que sigan mostrando su talante tiránico; como dice el dicho: “Cuando el enemigo está cavando su propia tumba, no hay que quitarle la pala”.

Quiero además dejar claro, que por ahora, los Convenios de Ginebra no son aplicables a la situación que estamos viviendo en Venezuela. Nuestro país todavía está en una categoría que el derecho internacional califica como “disturbios internos”. Sin embargo la quema de la ayuda humanitaria si puede considerarse un crimen de lesa humanidad.

Y a pesar de que nos bloqueen todas las comunicaciones, porque se creen dueños y poderosos, desde Unidad Visión Venezuela también les decimos que nunca podrán bloquear nuestra conciencia.

En un Venezuela Aidlive, que permanecerá no solo en nuestra memoria, sino también en nuestros corazones, como un evento donde el reencuentro, la solidaridad y la esperanza, nos conectó con el amor por nuestro país, y con la certeza de que si es posible su restauración, por ello no bajaremos la guardia y seguiremos en la lucha hasta lograr ese cambio que la mayoría queremos y anhelamos. Porque ese sentimiento de que todos somos uno, nos debe motivar a permanecer unidos y así poder ver más temprano que tarde a una Venezuela libre, renovada y en paz. Tengan confianza, porque ¡vamos bien!

Finalizo haciéndoles un llamado a los que no están de acuerdo con lo que se está haciendo desde la Asamblea Nacional, a que no solo muestren su inconformidad, sino que propongan alternativas realistas.