Ramón Flores: Masacre ejecutada por Maduro no impidió el ingreso de ayuda humanitaria

Este 23 de febrero el pueblo venezolano comenzó a escribir una de las páginas más heroicas de su historia, al enfrentarse solo con su firme anhelo de lograr la libertad, contra las huestes armadas de odio y balas del régimen de Nicolás Maduro, para lograr el ingreso de la ayuda humanitaria al país.

En un doloroso balance de lo registrado este sábado, hubo unas 14 personas asesinadas y cerca de 300 heridas a manos de la crueldad “socialista”.

En el caso de Santa Elena de Uairén –en el estado Bolívar-, a pesar del vil asesinato de cuatro pemones, así como de los heridos dejados por el régimen de Maduro, la valentía de los hermanos indígenas así como de los voluntarios permitió que comenzara a ingresar la ayuda humanitaria proveniente de Brasil.

Asimismo, en Ureña y en los puentes Simón Bolívar y Santander –en la frontera con el estado Táchira-, la represión del régimen también se hizo presente, aunque esta acción fue ejecutada en su mayoría por mercenarios, los paramilitares chavistas mal llamados “colectivos”, que incluso dispararon contra civiles desarmados que solo hacían una cadena humana para que llegaran al país los camiones cargados con los insumos que tanto se requieren.

Cabe preguntarse el motivo por el que policías y “colectivos” fueron destinados para estas labores y la respuesta es obvia: la cadena de mando en la institución militar está fracturada, porque la mayoría de los soldados, además de considerar a Maduro como un usurpador, reconocen a nuestro hermano y colega diputado Juan Guaidó como el presidente legítimo de Venezuela. El grueso de los militares se niega a arremeter contra el pueblo por lo que no tenemos dudas en afirmar que varios de esos uniformados que fueron vistos atacando a nuestros valientes voluntarios no eran integrantes de nuestras Fuerzas Armadas, sino que eran en realidad sujetos pagados por el régimen chavista para intentar sembrar terror en la población.

De hecho, fuimos testigos de cómo al menos 60 guardias nacionales, policías y otros funcionarios cruzaron la frontera y manifestaron su decisión de no reprimir al pueblo venezolano, incrementándose ese quiebre que ya es indetenible.
Ahora, para llegar a este punto es necesario recapitular sobre una de las luchas dadas en contra de la tiranía, como es la protagonizada por el único poder reconocido nacional y mundialmente de Venezuela como es la Asamblea Nacional, cuando los diputados iniciamos un periplo de Caracas a San Cristóbal que en condiciones normales tarda 12 horas, sin embargo, los malandros pagados de Maduro y su combo así como funcionarios que siguen sirviendo al mal, se empeñaron en obstaculizar, amendrentar, amenazar y sabotear nuestro viaje que finalmente hicimos en más de 50 horas.

Tuvimos más de 40 alcabalas que impedían nuestro avance en las que nos registraban a cada rato mientras los verdaderos hampones atracaban y asesinaban en las calles del país, solicitándonos cédulas, credenciales, incluso en el túnel de La Cabrera nos atravesaron gandolas y atacaron con bombas lacrimógenas, pero el espíritu guerrero mis hermanos parlamentarios nos permitió superar esa barrera. También nos lanzaron dos peñones que impactaron en el parabrisas del autobús uno afectó al colector y otra que a Dios gracias solo rozó al chofer, sin embargo tuvimos que detenernos hasta el amanecer llevando a clínica a los afectados para que curaran sus heridas. Finalmente, llegando a San Cristóbal, nos detuvieron unos encapuchados del régimen apuntándonos con armas largas, secuestrándonos y robándonos absolutamente a todos: nuestras prendas, maletas y teléfonos, en lo que fue la aplicación de una ya conocida estrategia aplicada por el chavismo para someternos, generar miedo e incertidumbre, sin embargo, le informamos a estos sátrapas que ni eso detuvo nuestro espíritu de lucha y deseos para liberar al noble pueblo de Venezuela.

En este punto, aprovecho para expresar mi solidaridad con nuestro hermano Freddy Superlano, que junto a su asistente Carlos José Salinas, fueron envenenados con burundanga (escopolamina) en un restaurante de la ciudad de Cúcuta, en un suceso que deberá ser investigado por las autoridades.

Los diputados, a pesar de los “guerreros del teclado” que desde Estados Unidos, España o Alemania nos insultan y nos tildan de “colaboracionistas” de Maduro, estamos dando el ejemplo de lucha, enfrentando con dignidad y valentía a los represores. Seguimos avanzando y le decimos a los que en mala hora detentan el poder que no podrán detener nuestras ansias de rescatar la democracia.
Además de las vidas perdidas y los heridos, la salvajada, maldad e indolencia del régimen de Maduro quedaron en evidencia cuando esas medicinas y alimentos que iban para nuestros hermanos enfermos y hambrientos fueron quemadas cuando eran trasladadas en tres gandolas, lo que evidentemente constituye un delito que será juzgado fuera de nuestras fronteras. Ya nuestro presidente Juan Guaidó se pronunció sobre estas demenciales acciones de la peste roja, cuando advirtió que la comunidad internacional “ha podido ver con sus propios ojos, como el régimen usurpador viola el protocolo de Ginebra, donde se dice claramente que destruir la ayuda humanitaria es un crimen de lesa humanidad”.

Esa violencia desenfrenada del régimen de Maduro, así como la censura impuesta a través de la televisión, la radio al igual que el bloqueo de internet para que los venezolanos no nos enteremos de sus tropelías, evidencian una sola cosa: que tiene el sol de espaldas, que su fin se acerca y que estamos muy cerca de comenzar la reconstrucción de nuestra amada patria que ha sido destruida tras 20 años de la plaga chavista.

Sin duda que salir de esto no será fácil, aún nos queda un trecho duro por recorrer, por lo que la comunidad internacional se puso del lado de los que defendemos la libertad para Venezuela, hecho que agradecemos infinitamente y que no tenemos cómo retribuir tanta generosidad y apego a los valores de la democracia.

Esta barbarie de Maduro no quedará impune, ya nuestro presidente Juan Guaidó lo advirtió este sábado: “Los acontecimientos de hoy me obligan a tomar una decisión: plantear a la Comunidad Internacional de manera formal que debemos tener abiertas todas las opciones para lograr la liberación de esta Patria que lucha y seguirá luchando”.

Ramón Flores
Diputado a la Asamblea Nacional
Presidente del Parlamento Amazónico
@liderhumano