Vicente Brito: La ayuda humanitaria es necesaria y urgente para atender las graves faltas de alimentos y medicamentos

El presidente de la Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución, Vicente Brito

 

No se justifica el empeño observado en negar el acceso a la ayuda humanitaria, por parte de los únicos responsables de haber conducido a la nación a la grave situación de deterioro social en que nos encontramos, lo cual se hace evidente en los elevados niveles de desabastecimiento, sobretodo en alimentos y medicinas.

Por: Vicente Brito

Lo podemos observar en nuestros hospitales, clínicas y ambulatorios donde cualquiera de ellos que han sido visitados y evaluados por los gremios de médicos, bioanalista y enfermeras, se ha hecho evidente y se han denunciado grandes fallas de medicamentos esenciales para tratar estas enfermedades como: VIH, deficiencias renales, cardiovasculares, cerebrales, neumonías, hepatitis, gastrointestinales, antibióticos, suero antiofídico, etc.

Lo mismo se observa en los equipos médicos y quirúrgicos, rayos x, traumatología, camas, laboratorio. Donde buena parte de ellos se encuentran dañados o inservibles.

Lo cual demuestra que esta asistencia humanitaria enviada por distintos países del mundo es necesaria y de gran utilidad para nuestros enfermos. Preocupa las distintas descalificaciones emitidas contra estos envíos convirtiéndola innecesariamente en una confrontación política, también con acusaciones de que la misma viene envenenada o contaminada para dañar la salud de los Venezolanos, lo cual resulto incierto al haberse revisado estos alimentos y medicinas y encontrarse en óptimas condiciones para su uso.

Lo que si se hace evidente es que estos envíos ya llevan casi dos semanas, sin que se allá observado algún gesto de solidaridad con nuestros enfermos y los miles de desnutridos que necesitan haber recibido esta ayuda humanitaria, la cual podía haber sido canalizada a través de las distintas instituciones existentes en el país que tienen amplia experiencia en el manejo de la distribución de estos alimentos y medicinas.

Lo que se observa es una gran falta de sensibilidad humana demostrada por los que rechazan esta ayuda, al no querer aceptar la escasez de medicamentos los cuales son evidentes a lo largo y ancho del país, como resultado de la triste situación en que se encuentran nuestros hospitales, clínicas y demás centros de salud.

Lo mismo sucede con las toneladas de alimentos enviadas, que son necesarias para resolver buena parte de las necesidades de los sectores más vulnerables de la población, que presentan preocupantes cuadros de desnutrición, sobre todo en niños y los adultos de tercera edad.

Negar los elevados niveles de desabastecimiento en alimentos y la escaza capacidad de compra para alimentarse adecuadamente para buena parte de la población es imposible. Destacándose en los bajos niveles de consumo de proteínas, los cuales se han reducido significativamente en los últimos 3 años, en cantidades muy por debajo de la mitad de los mínimos niveles de consumo de carne, pollo o pescado. Establecidos por la Organización Mundial de la Salud.

Lo cual ratifica que estas toneladas de alimentos y medicinas enviados por distintos países del mundo, deben ser aceptadas y distribuidas a los sectores de la población más urgidos de ellos sin mayor dilación. Así lo solicita la casi totalidad de los Venezolanos, ya supera un 90 % el apoyo popular a esta iniciativa internacional, con lo cual se demuestra el deseo y sentimiento nacional para que sea recibida lo antes posible la ayuda humanitaria.