Oscar Arnal: A la Corte Penal Internacional

El desgobierno juega al desgaste de Guaidó y de la alternativa democrática. Le da largas a su detención. Las amenazas de Diosdado y Maduro se quedaron en palabras. Puro bla, bla, bla. Se dieron cuenta que el costo de poner preso a Guaidó era muy alto y que les hacía más daño que su captura. Sin querer queriendo reconocieron el permiso que le dio el parlamento para salir, desconociendo la prohibición que tenía por parte del TSJ. El oficialismo se dividió. Muchos radicales del gobierno no se imaginaron que Guaidó iba a entrar por la calle del medio como sucedió. Hay sectores gubernamentales sorprendidos con lo que pasó. El PSUV es un mar de contradicciones. La anarquía reina en un país sin ley.

Lo interesante es que más que desinflarse Guaidó toma cuerpo y se va fortaleciendo, a tal punto que cada día gana adeptos y aparece un nuevo oficial que se pasa a las filas de la alternativa democrática. Aquí cabe el refrán que dice “tanto va al cántaro el agua hasta que se rompe”. El descontento se siente a todos los niveles. La hiperinflación es una fábrica de pobres.

Con relación al tema de las violaciones a los Derechos Humanos, durante los últimos días distintos medios de comunicación y ONGs han denunciado que van al menos 5 pemones asesinados, más de 9 desaparecidos y una decena de aborígenes heridos por armas de fuego. Se ha desatado una persecución contra miembros del pueblo indígena Pemón, incluyendo al alcalde de la Gran Sabana, Emilio González, y los capitanes generales de la comunidad. Con la masacre de Santa Elena de Uairén se elevó a 254, el número de venezolanos que han perdido la vida en manifestaciones, desde que Maduro llegó al poder en 2013 según Provea. El desgobierno tiene sus manos ensangrentadas.

El Observatorio Venezolano de Prisiones envió una denuncia a la alta comisionada de los Derechos Humanos, y al relator especial sobre Independencia de Jueces y Abogados, Diego García Sayan, de la Organización de las Naciones Unidas, por el traslado de 30 presos de la cárcel de Santa Ana, estado Táchira, al puente Las Tienditas, en la zona fronteriza con Colombia, donde se registraron los sucesos violentos con motivo del ingreso de la ayuda humanitaria el pasado 23. Se usaron a los procesados, a los colectivos, paramilitares y a grupos irregulares para agredir a quienes pretendieron trasladar la ayuda humanitaria.
Por otro lado el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa dijo el pasado martes que en lo que va de 2019 ha contabilizado al menos 30 detenciones de periodistas y personal de medios, tras denunciar que un reportero de Telemundo fue “incomunicado” por 8 horas por el Servicio de Inteligencia.

En el mismo orden de ideas la “Coalición por los DDHH y la Democracia” informó que en la frontera de Venezuela con Colombia hubo 349 heridos, 28 detenidos y al menos 2 fallecidos. En la frontera con Brasil contabilizaron 285 heridos, 51 detenidos y 8 fallecidos. Hubo 51 detenciones arbitrarias en la frontera con Brasil y 28 en la frontera colombiana.
Por otra parte un documental de la BBC de Londres narró como el Helicoide se ha convertido en un centro de horribles torturas y tratos inhumanos.

Todos estos acontecimientos se suman al expediente de los principales funcionarios del régimen en la Corte Penal Internacional. El Grupo de Lima está llevando al máximo tribunal las pruebas para que se dicten los autos de detención que justifican cualquier acción internacional para hacer cumplir la orden.

@OscarArnal