Ramón Flores: Las muertes que dejó el #ApagónNacional son culpa de Maduro

Los médicos de guardia corrían desesperados, en medio de la oscuridad, buscando métodos alternativos para salvarle la vida. Alumbrándose con la luz que emanaban las pantallas de los celulares, intentaban asistirla con respiración manual, pero todo fue en vano. Marielsi Aray, de tan solo 25 años, murió pasadas las dos de la madrugada del pasado viernes en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Clínico Universitario de Caracas, luego que el equipo de respiración que la mantenía viva falló producto del apagón nacional más prolongado en la historia de Venezuela.

Seis horas antes de que la desidia, indolencia y corrupción del régimen chavista asesinaran a Marielsi, con su habitual sonrisa cínica, Jorge Rodríguez había dicho que lo ocurrido en el Guri, esa monumental obra construida en la era democrática y que el “socialismo” también destruyó, era producto de un “sabotaje” que se manifestó en un “ataque cibernético” orquestado por el senador estadounidense Marco Rubio, “con sus lacayitos aquí en Venezuela”. Adicionalmente aseguró que el usurpador Nicolás Maduro “estaba al frente” de las labores de recuperación del “brutal ataque” al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) y que “en tres horas” estaría restituido el servicio en todo el país.     

Como aún lo estamos sufriendo, ya la realidad se encargó de demostrar que ese atormentado ser que en mala hora integra la cúpula de la tiranía, volvió a mentirle al país.

Y es que la tesis del sabotaje se cae por sí sola porque si en verdad así fuera, el régimen de Maduro ha hecho una confesión pública y mundial de su infinita estupidez, al ser incapaz de garantizar la seguridad de la principal fuente de energía de Venezuela, que surte a más del 70% del territorio nacional de electricidad. No obstante, sin negar que también son imbéciles, no es menos cierto que la verdad de ese apagón que aún afecta a los 23 estados y al Distrito Capital, es que el saqueo de más de 100 mil millones dólares –sí, leyó bien, son 100 mil millones de dólares-, que fueron a parar a cuentas de chavistas malandros en Andorra, España, Estados Unidos o Suiza, ha impactado en el mantenimiento así como en la capacidad de generación eléctrica que demanda el país.

¿Y es que las plantas eléctricas que los “bolichicos”, a través de la empresa Derwick, ofrecieron venderle al Estado venezolano, están funcionado? Los pocos equipos viejos, reconstruidos y obsoletos que entregaron no están operativos, en el que ha sido uno de los más bestiales “guisos” en la historia de la corrupción en Venezuela, que cálculos conservadores ubican en los 5 mil millones de dólares.

Estos ladronazos andan todavía por allí impunes, exhibiendo sus costosos carros y mansiones en el extranjero, con purasangres de carrera en Estados Unidos e incluso aquí en Caracas, donde se retratan con total descaro en el paddock del hipódromo La Rinconada cada vez que uno de sus animales gana un clásico, sin que el fiscal general designado por la espuria asamblea nacional constituyente –en minúsculas-, mueva alguna de sus cejas impregnadas de botox para detenerlos.

Asimismo, imágenes dantescas de lo que representa la falta de mantenimiento –que a juicio de los expertos es la principal causa de los apagones en Venezuela-, nos han llegado durante las últimas horas, con torres de transmisión eléctrica totalmente cubiertas de maleza, otras vandalizadas, entre otras calamidades… ¿de esto también le van a echar la culpa a Marco Rubio? No sean tan sinvergüenzas y ruines, por el amor de Dios…

Y si esto no fuera suficiente al cóctel de tragedia que afecta al SEN, hay que agregarle que la diáspora de nuestros mejores trabajadores también pasa factura en estas contingencias, dado que ese personal formado abandonó el país luego de ser humillado con salarios de hambre y pisoteado por negarse a ponerse una franela roja, por lo que hoy en día su experiencia es valorada en Colombia, Argentina o Chile, donde reconocen las labores que ellos quisieran hacer en el suelo que los vio nacer.

Sin embargo, como las mentes criminales que son, hay que saber advertir sus pasos y sabemos que este apagón nacional, a pesar de ser causado por su infinita mezcla de chapucería y ladronismo, le van a sacar maléfico provecho como ya lo han hecho antes en otros aspectos de la vida nacional, a través del control social. Precisemos que al arrasar con buena parte del aparato productivo nacional, hicieron dependientes a los venezolanos de la comida podrida que distribuyen a través de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP); al arrinconar la empresa privada y generar un descomunal desempleo, lograron que parte de la población le sea fiel solo a través de los bonos que distribuyen a través del “carnet de la patria”; al aplicar racionamientos de agua y luz, someten al pueblo a preocuparse por otro aspecto de la cotidianidad y muchos ahora hasta agradecen cuando disponen de ambos servicios públicos –cuando el deber ser es que siempre los tengamos porque esa es responsabilidad del Estado-, cercenando paulatinamente nuestra calidad de vida y convirtiéndonos en seres que solo nos ocupemos de lo urgente –comida, agua, luz-, sin pensar en lo transcendente, que en nuestro caso son valores como la libertad, la democracia, el progreso y el bienestar social.

Por cierto, otra cosa que dijo el psicópata que manipula las comunicaciones del régimen, es que el usurpador estaba “al frente” del trabajo para restablecer el servicio, la única que verdad que dijo a juzgar por los resultados: pasadas 72 horas del evento, parte del país sigue en la oscuridad y su “gestión” en materia eléctrica –al igual que en salud, economía o seguridad-, se traduce en la pérdida de vidas, con hospitales públicos que sin apagones son incapaces de atender a un pueblo expuesto a enfermedades, y ahora, con este acontecimiento, la crisis en ese sector toma ribetes de calamidad histórica, tanto que este domingo conocimos de la terrible noticia del fallecimiento de casi 20 pacientes con problemas renales que por las fallas eléctricas no pudieron ser dializados.

Otro de los “resultados” de ese trabajo “al frente” de la crisis eléctrica de Maduro, es que a nuestro pueblo, que en su mayoría no tiene cómo completar la alimentación de sus hijos, se le descompuso la comida, se le dañaron sus neveras, televisores y otros equipos, y de paso todos nos quedamos sin agua debido a que el sistema hidráulico está estrechamente vinculado al eléctrico, lo que ha sumado otros malestares a nuestra ya golpeada población.

Ante todo esto, ratifico que los diputados que integramos la Asamblea Nacional debatiremos este caso del apagón y estableceremos las respectivas responsabilidades de estas muertes, porque esto no puede quedar impune. El saqueo rojo también debe ser señalado y lucharemos, una vez salgamos de este régimen usurpador y criminal, para que paguen con cárcel los culpables de tantas desgracias. Nuestro noble pueblo no merece que este desastre chavista continúe acabando con sus vidas.

Ramón Flores

Diputado a la Asamblea Nacional

Presidente del Parlamento Amazónico

@liderhumano