El “cartel del K-pop”, un escándalo de sexo en el subsuelo del entretenimiento surcoreano

Seungri, estrella de la banda de K-pop Big Bang, en los tribunales de Seúl

 

Un sórdido entramado en los subsuelos del entretenimiento coreano, que incluye distribución de drogas, prostitución, videos sexuales grabados con cámaras ocultas y sin consentimiento, apuestas ilegales, violencia contra los clientes, corrupción policial y evasión fiscal, quedó en evidencia en los últimos días luego de que en Corea del Sur se desatara un escándalo conocido como “Burning Sun Gate”, llamado así por una discoteca propiedad -en parte- de Seungri, una estrella de la banda de K-pop Big Bang.

Por Infobae

Big Bang es una de las bandas de vanguardia de la industria del K-Pop surcoreano desde su debut en 2006, y fue el primer grupo de ese país en ganar el premio a Mejor Actuación Mundial en los MTV Europe Music Awards en 2011.

El 28 de enero se revelaron imágenes de un hombre atacado por guardias en el club Burning Sun, ubicado en el exclusivo barrio de Gangnam, en Seul. Ese hecho desencadenó una serie de denuncias sobre numerosas actividades delictivas que se han llevado a cabo durante años y que involucran a muchas personas, incluidas celebridades, figuras poderosas y agentes de policía. Muchas mujeres han dicho que fueron agredidas o drogadas en el club, denuncias que las autoridades han estado investigando durante dos meses.

El club Burning Sun, ubicado en el exclusivo barrio de Gangnam, en Seul

 

Seungri -nombre artístico de Lee Seung-hyun- está acusado de pagar a prostitutas para empresarios extranjeros con el fin de aumentar las inversiones en su negocio. Sin embargo, él asegura que su participación en la gestión del club nocturno fue mínima, y que ignoraba que allí se distribuyeran drogas y se ejerciera la prostitución. Pero los mensajes filtrados de un grupo de KakaoTalk -un servicio de mensajería instantánea muy popular en Corea- ponen en duda su testimonio. Los mensajes fueron enviados primero a los abogados por un denunciante, y luego a la Comisión Anticorrupción y de Derechos Civiles.

La golpiza que desató el Burning Sun Gate

Los mensajes filtrados muestran a Seungri organizando sobornos a inversionistas extranjeros con prostitutas, y arreglando el envío de mujeres coreanas a Japón e Indonesia como acompañantes. Además, también sugieren que los miembros del grupo tenían vínculos con policías corruptos que los mantenían fuera de problemas. El grupo estaba formado por Yoo In Suk, ex CEO de Yuri Holdings que se vio obligado a renunciar por el escándalo, socio comercial de Seungri y descripto en el grupo como el “solucionador de problemas”; Seungri; Jung Joon-young, un cantante y estrella televisiva que en 2016 estuvo acusado de filmar y difundir a personas teniendo relaciones sexuales; Choi Jong-hoon -de la banda de rock F.T. Island- y otras cuatro personas.

La policía surcoreana tiene abierta una investigación interna relacionada con el caso Burning Sun, pero un superintendente de policía ya admitió que conocía a Yoo In-suk, y a uno de los miembros del grupo de chat, tras lo cual fue separado del cargo. Otro ex oficial fue acusado de recibir sobornos de Burning Sun.

Jung Joon-young, cantante y estrella televisiva (Foto: AFP)

 

En el mismo grupo de chat se detectaron mensajes que apuntan a un oficial de la policía que instruyó a un equipo forense para que simule no haber podido restaurar mensajes de un teléfono de Jung Joon-young por la acusación de 2016. En esa oportunidad Jung fue absuelto por falta de pruebas, a pesar de que se pudo establecer que proporcionó imágenes sexuales filmadas en forma encubierta a contactos suyos, entre ellos celebridades como Choi Jong-hoon -de F.T. Island-, Lee Jong-hyun -de la banda pop-rock CNBLUE- y Yong Jun-hyung -de la banda K-pop Highlight-. Unas diez mujeres fueron víctimas de esa difusión de videos explícitos, en un país en el que la pornografía está prohibida.

Tres años después de aquel escándalo, y ahora que los mensajes del grupo de chat se filtraron, Jung hizo una confesión pública: “Admito todos mis crímenes. (…) Filmé a mujeres sin su consentimiento y lo compartí en las redes sociales”, escribió en una carta de disculpa pública. Inmediatamente, varios shows televisivos lo separaron de sus elencos y el joven se vio obligado a anunciar su retiro del mundo del espectáculo. El 21 de marzo, el Tribunal de Distrito Central de Seúl emitió una orden de arresto para Jung. Podía recibir una sentencia de hasta siete años y seis meses.

Choi Jong-hoon, de la banda de rock F.T. Island

 

Jung no fue el único que vio interrumpida su carrera por el escándalo. Otras celebridades acusadas de compartir las imágenes ilegales han seguido el mismo camino. Choi Jong-hoon, que compartió imágenes de sexo ilegales y trató de sobornar a un oficial de policía cuando fue atrapado por conducir ebrio en 2016, y Yong Jun-hyung, de Highlight, quien recibió múltiples videos de cámara oculta e hizo comentarios inapropiados sobre ellos, abandonaron sus bandas.

La actriz Jang Ja-yeon, que se suicidó en 2009

 

La semana pasada, el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, pidió que se investigaran tres casos: el Burning Sun Gate, el caso de la red que instalaba cámaras ocultas en moteles y transmitían en vivo imágenes de parejas teniendo sexo y la muerte de la actriz Jang Ja-yeon, que se suicidó en 2009. En su nota de suicidio, la actriz dejó una lista de 30 personas poderosas de Corea con las que, aseguraba, se había visto obligada a tener relaciones sexuales.

Por el momento, el suicidio de Jang no está relacionado con el escándalo de Burning Sun, pero a raíz del impulso que ha tomado la campaña #MeToo en Corea, la opinión pública los ha vinculado.

Lee Jong-hyun, de la banda pop-rock CNBLUE

 

Seungri haber sido parte de las actividades ilegales de Burning Sun, y alegó haberle dicho a Jung que cesara su actividad de filmación encubierta. Pero este jueves se reveló que él también participó en la difusión del material. La policía de Seúl anunció que, además de los cargos de proxenetismo, Seungri ahora ha sido acusado de distribución ilegal de pornografía.

Este caso, unido a otro escándalo reciente en el que un cantante de pop surcoreano grabó en secreto a mujeres mientras mantenía sexo con ellas y luego compartió el video en un chat, ha reavivado de nuevo el problema del llamado “molka” en Corea del Sur. El fenómeno se basa en videos íntimos o de contenido abiertamente sexual que se distribuyen -y a veces se graban- sin consentimiento y se consumen ampliamente en webs del país asiático, donde la pornografía es ilegal.

Yong Jun-hyung, de la banda K-pop Highlight

 

Yong, de 29 años, miembro de Highlight, antes llamada Beast, declaró haber visto imágenes de relaciones sexuales del cantante Jung Joon-young filmadas sin el consentimiento de sus parejas.

En sus contratos, las disqueras imponen a las estrellas K-Pop serias restricciones sobre con quién pueden mostrarse públicamente, qué vestimenta pueden usar y cómo se deben comportar en público.

El escándalo que en los últimos días sacude la industria del K-pop deja en evidencia, según los grupos feministas, los abusos que sufren las mujeres en Corea del Sur.

Pero además se trata de un negocio ha trascendido las fronteras coreanas, y muchas de las discográficas cotizan en la bolsa local, por lo que un escándalo de este tipo suele causar revuelo no sólo en las páginas de entretenimiento, sino también en las páginas financieras. Es por ello que a raíz de un escándalo, las compañías y sus estrellas suelen cancelan eventos, posponen los lanzamientos de discos y hasta anunciar el retiro de una estrella, como en este caso.

Seungri, por caso, podría elegir comenzar su servicio militar obligatorio de forma anticipada para poder escapar del escrutinio público. Los hombres surcoreanos deben realizar entre 18 y 21 meses de servicio público, algo que en general puede ser devastador para las carreras de los artistas.

Con información de AFP, AP, Reuters, Variety, CNN y Bloomberg