Enrique Viloria Vera: Bolivarianizar

Enrique Viloria Vera: Bolivarianizar

 

 





 

 

 

Un día se apareció por la ciudad socialista de las hormigas, un ser mesiánico que lo sabía todo porque todo estaba y salía de su cabeza. Al principio parecía una hormiga mayor, una hormiga roja, con la habilidad de moverse más ágilmente. Dijo que era sociólogo y podía explicar porqué las hormigas eran como eran desde siempre. Dijo que era economista y podía regular el transporte, la circulación, el acarreo de los alimentos, el precio de las hojas, el tamaño de los palitos, todo cuanto las hormigas conocían normalmente. Y dijo también que era político y que podía gobernar la ciudad que se había gobernado eternamente por sí misma. Resultó ser un monstruo de dos cuerpos, cabeza y abdomen, con ocho patas. Su habilidad era tanta que convirtió en tela de araña y en trampa todo cuanto tocó.

Guillermo Morón

Venezuela ha dado al mundo aportes impensables en las dimensiones lingüísticas y literarias. Pensemos sólo en el aporte gramatical de Andrés Bello o en la creación del término millardo por Rafael Caldera que ya está en el DRAE, aunque en la V ese término sea de la IV, porque sólo cuenta en trillones de bolívares. La Bolivariana Patria ha, por supuesto, hecho también ¡Sí Señor! su invalorable aporte al castellano imperialista que llegó, fortuito, en tres carabelas para que los venezolanos hablen un solo idioma, se trata del verbo muy en boga en la nación venezolana: Bolivarianizar.

El asunto es muy simple: UD. elige un  presidente, un  gobernador, un alcalde revolucionario del siglo XXI y le entrega un  país , un Estado, una ciudad, el Alcalde hace mucho para granjearse la amistad del Líder y honrar la memoria del Comandante Supremo, le asegura su lealtad, saca afiches con su imagen, pinta paredes con el pensamiento del Mesías venezolano, contrata boinas colorás y franelitas con los ojitos de Él, gritan ¡Uh, Ah!, pero poco hacen por la Patria: no recogen la basura, le regalan  el espacio público a los buhoneros, no barren, no limpian, suman  sus agentes policiales a los delincuentes y a los motorizados; la mierda se instala por doquier, las ratas la hacen suya, las moscas vuelan y se reproducen, los niños tienen sarna, las madres no tienen leche y los padres no tienen pan, ni los hospitales insumos, ni las farmacias medicinas; en fin, vea que fácil se bolivarianiza la Patria, el antiguo País para querer. 

Ensaye el verbo, querido compatrioto y compatriota: Bolivarianicese así en reflexivo: no se bañe ni con totuma, no se lave las manos ni los pies, no se cepille los dientes, ni se limpie el trasero mucho menos ahora que no hay papel higiénico, defeque en donde sea, beba miche, coma chicharrón, vea y suspire por el Líder encadenado y por el Comandante Supremo e Inmortal, haga colas, no se peine ni se afeite, vio que facilito es, en un santiamén  estará como Venezuela la Hedionda: Bolivarianizada.