David Carradine, el actor que pereció por asfixia autoerótica

Su carrera estuvo llena de éxitos, pero lo más relevante fue su muerte | Cortesía: Medical Bag

 

 

En el mundo sexual los gustos son variados, algunas prácticas pueden ser inefectivas y otras realmente rudas, pero en cuestión de gustos nadie tiene la última palabra, publica Notitarde.

David Carradine fue víctima de sus deseos, tanto que llegó a morir por asfixia autoerótica.

Carradine destacó en el mundo del espectáculo por su nivel actoral en muchas cintas como “Kung Fu” con la famosa frase “pequeño saltamontes” y su papel en “’Kill Bill” de a mano de Quentin Tarantino.

Falleció el 3 de junio de 2009 aunque su cuerpo fue hallado un día después, desnudo y ahorcado con una soga en el armario de su suite en el hotel Swissotel Nai Lert Park de Bangkok (Tailandia), donde se encontraba rodando el film ‘Stretch’.

Buscando la verdad

La investigación reveló que había sido víctima de un “juego sexual”, una masturbación con asfixia que se le fue de las manos.

Al principio se especuló con un posible suicidio, pero una autopsia privada solicitada por la familia del actor y realizada en Los Ángeles (EEUU) reveló que el artista falleció a causa de una asfixia accidental mientras llevaba a cabo prácticas sexuales.

Su esposa, Marina Anderson, con la que estuvo casada entre 1998 y 2001, desde el hecho mantiene que su esposo fue víctima de alguien que lo mató.

Sin embargo, los policías determinaron que en aquella habitación no había entrado absolutamente nadie.

Asfixia autoerótica
Finalmente, así fue el triste adiós de Carradine, un artista de aura mística nacido en el seno de una familia de actores y con una dura infancia que murió, para algunos, de una forma insólita por asfixia autoerótica.