Otros casos similares al del francés Vincent Lambert que sacudieron al mundo

Otros casos similares al del francés Vincent Lambert que sacudieron al mundo

Foto: Cortesía

 

Como el caso del francés Vincent Lambert, quien murió este jueves convertido en símbolo del debate sobre la muerte digna en su país, los pacientes en estado vegetativo han sido en los últimos 20 años centro de controversias y batallas legales en Europa y Estados Unidos.

Estos son los casos:





Vincent Humbert

Tetrapléjico, mudo y casi ciego tras sufrir un accidente de tráfico, pero con sus facultades intelectuales intactas, el también francés Vincent Humbert muere el 26 de septiembre de 2003.

Desde su cama en el hospital Berck-sur-Mer (norte del país), este exbombero había solicitado solemnemente por escrito al expresidente Jacques Chirac “el derecho a morir”. Éste le respondió: “No puedo brindarle lo que usted espera”.

Su madre Marie intenta cumplir con su deseo en el aniversario del accidente, el 24 de septiembre de 2003, y le inyecta barbitúricos en una de sus perfusiones.

En estado de coma, Humbert continúa con vida dos días hasta que el médico reanimador, el doctor Frédéric Chaussoy, desconecta su respirador artificial. Juzgados, la madre y el médico se benefician de un sobreseimiento de la causa en febrero de 2006.

 

Charlotte Wyatt 

Cuado nació en Portsmouth, sur de Inglaterra, en octubre de 2003, con tres meses de antelación a lo previsto, Charlotte Wyatt pesaba apenas 450 gramos y medía sólo 13 centímetros. Pocos meses más tarde, un primer paro cardíaco daña su cerebro de manera irreversible.

En estado vegetativo, la bebé casi ciega es asistida con un respirador artificial. Su sobrevivencia provoca una intensa batalla judicial en Inglaterra, muy difundida en la prensa, entre los padres y el cuerpo médico.

Tras varias decisiones contradictorias, los jueces finalmente fallan a favor de los padres que abogan por el derecho a la vida en nombre de sus convicciones cristianas. En 2017, Charlotte seguía aún viva, según su padre.

 

Terri Schiavo

En Estados Unidos, Terri Schiavo, de 41 años, quien se encontraba en coma desde hacía 15, murió por deshidratación el 31 de marzo de 2005, tras casi dos semanas sin comer. Su esposo, Michael, obtuvo ante la justicia que ya no fuera mantenida con vida, contrariando los deseos de sus padres. Su batalla judicial, también muy divulgada, duró siete años.

Terri Schiavo se encontraba en “estado vegetativo persistente” desde que sufriera un paro cardíaco en 1990, a la edad de 26 años. Tras ocho años en coma, su esposo pidió ante la corte por primera vez suspender la alimentación a su esposa contra la opinión de los padres de ésta.

 

Eluana Englaro

Su muerte, ocurrida el 9 de febrero de 2009, convirtió a Eluana Englaro, quien estuviera en estado vegetativo durante 17 años, en símbolo de la lucha por el derecho a morir dignamente en una Italia muy dividida en este tema.

Por demanda de su padre, el Tribunal de casación había autorizado en diciembre de 2008 dejar de alimentar a la joven que, antes de su accidente de tráfico, había manifestado su rechazo a cualquier ‘ensañamiento’ terapéutico .

La italiana, entonces de 38 años, apenas sobrevive tres días cuando se dejó de alimentarla e hidratarla artificialmente, lo que fue denunciado como un asesinato por la Iglesia católica. Años más tarde, su historia inspira al cineasta Marco Bellocchio para el filme “Bella addormentata (Bella durmiente)”.

 

Charlie Gard

El 28 de julio de 2017 en Londres, Charlie Gard, quien padece una enfermedad genética considerada rara, muere poco antes de su primer aniversario tras que se le suspendiera la respiración artificial. Sus padres multiplicaron, en vano, los recursos contra el fin del tratamiento decidido por el equipo médico.

Dos días antes del deceso, una sentencia judicial definitiva autorizó cesar el tratamiento tras fracasar un intento de conciliación entre los padres y el hospital.

 

Alfie Evans

Al término de una batalla judicial, Alfie Evans, quien padecía una rara enfermedad neurodegenerativa, murió el 28 de abril de 2018 con 23 meses de edad, después de que se le interrumpiera su tratamiento en el hospital para niños Alder Hey de Liverpool (noroeste de Inglaterra).

Los padres se oponían a la interrupción del tratamiento. La justicia británica había rechazado su última apelación solicitando una terapia adicional en Italia, donde algunos hospitales estaban dispuestos a tratar al niño. AFP