Roger Federer espera romper el dominio de Djokovic en la final de Wimbledon

Roger Federer espera romper el dominio de Djokovic en la final de Wimbledon

Roger Federer / FOTO REUTERS/Matteo Ciambelli

 

 

El suizo Roger Federer, ocho veces campeón de Wimbledon, confía en su buena estrella para convertirse el domingo a sus 37 años en el vencedor de más edad de un Grand Slam moderno, derrotando al número uno del mundo, Novak Djokovic.





Si logra romper el dominio del serbio, de 32 años y vigente campeón, el tenista de Basilea se anotaría su 21º título de Grand Slam, dorando un poco más la leyenda que ha forjado durante casi dos décadas.

Los dos jugadores se han enfrentado ya 47 veces en 13 años -siete más que Federer con el español Rafael Nadal- y el serbio lleva la delantera con 25 victorias contra 22.

Djokovic ha ganado además los últimos cuatro últimos grandes enfrentamientos contra el suizo, que no lo ha derrotado en Grand Slam desde la semifinal de 2012 en Wimbledon.

Se volvieron a encontrar en 2014 y 2015 en final sobre la hierba del All England Club londinense y el serbio dominó en ambas ocasiones. La última vez que se cruzaron en uno de los cuatro grandes torneos remonta a enero de 2016, en la semifinal del Abierto de Australia, y el suizo volvió a caer.

Sin embargo, Federer, que cumplirá 38 años el mes que vienes, no quiere pensar en las estadísticas mientras intenta superar al histórico australiano Ken Rosewall, convirtiéndose en el campeón de Grand Slam con mayor edad de la era moderna del tenis.

– “Un año muy sólido” –

“He tenido un año muy sólido. Gané en Halle (el torneo alemán sobre hierba que se juega justo antes de Wimbledon). Y ahora mismo tengo las estrellas alineadas” a mi favor, aseguró el suizo. “Desde ese punto de vista, puedo encarar el partido con mucha confianza”.

Una seguridad que se vio sin duda reforzada por su victoria el viernes en semifinales contra Nadal, en cuatro sets de los cuales solo uno y medio presentaron dificultad para Federer.

Y no cabe ninguna duda de a quién apoyará el público de la pista central.

Djokovic, cuatro veces campeón de Wimbledon, tiene el respeto de los aficionados británicos, pero no es reverenciado del modo en que lo es el suizo.

Demasiado impetuoso para el gusto británico, Djokovic no se granjeó el cariño del público el viernes cuando ganó la semifinal contra el español Roberto Bautista, que a sus 31 años llegaba por primera vez en su carrera tan lejos en un Grand Slam.

Tras un larguísimo intercambio de 45 golpes, el serbio lanzó un grito de su frustración, se tapó los oídos y hizo un gesto con el dedo sobre la boca a los asistentes, la mayoría de los cuales había mostrado su deseo de que el punto fuera para el español.

“En algunos momentos querían que (Bautista) volviese al partido, tal vez que tomase la delantera porque no era el favorito” y “eso lo entiendo”, dijo después más calmado. “He tenido bastante apoyo durante años, así que no me quejo”, agregó.

– Hegemonía de los “tres grandes” –

Con la suerte de caer en una mitad del cuadro favorecedora y ver rápidamente eliminados a tres jóvenes posibles aspirantes al título -Alexander Zverev, Stefanos Tsitsipas y Dominic Thiem-, Djokovic ha tenido un recorrido sin muchas complicaciones por Wimbledon hasta ahora.

Pero Roger Federer es harina de otro costal.

“Federer, todos sabemos lo bueno que es en cualquier lado, pero especialmente aquí. Esta superficie completa su juego muy bien”, reconoció el serbio.

“Le encanta jugar muy rápido. Les quita el tiempo a sus oponentes. No te deja muchas oportunidades”, afirma Djokovic, que jugará su 25ª final de Grand Slam mientras que el suizo disputará su 31ª.

Pero gane quien gane el domingo, se asentará la hegemonía de los “tres grandes”, Federer, Djokovic y Nadal: entre ellos habrán ganado los últimos 11 títulos de Grand Slam y 54 de los últimos 65.

AFP