Madre de la clarinetista secuestrada por el régimen relata cómo se la llevaron al Dgcim bajo engaño

Foto: Cortesía

 

 

Karen Palacios es una clarinetista del Sistema Nacional de Orquesta y fue secuestrada el pasado 1 de junio por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) sólo por divulgar a través de su cuenta en Twitter que fue cesado su contrato en la Filarmónica de Caracas por pensar diferente y firmar en contra de Nicolás Maduro en el plebiscito del 16 de julio del 2017.

lapatilla.com

La madre de Karen, Yudith Pérez, sostuvo este lunes una rueda de prensa en la sede del Foro Penal en donde relató cómo su hija fue detenida por el régimen bajo un acuerdo engañoso.

Según su relato, unos presuntos directores del Sistema citan a Karen a una entrevista para que exponga su caso en el Palacio de Miraflores en el área de atención a la víctima, sin embargo, al acceder trasladan a la joven junto a su madre, que la acompañaba, a la sede del Dgcim en Boleita. Allí las separan, y luego de seis horas de espera, Kare le comenta a su madre por teléfono que iba a ser detenida, sin dar detalles sobre la causa.

Posterior a ello, luego de su presentación el 3 de junio, el Defensor Público encargado del caso le informa a Yudith que su hija sería liberada bajo régimen de presentación, pero fue hasta el 18 de junio que un Tribunal decidió darle boleta de excarcelación. A pesar de ello, KAren no fue liberada y en cambio fue trasladada al Instituto Nacional de Orientación Femenina (inof) ubicado en Los Teques.

Yudith pidió la pronta liberación de su hija y a que se aboquen a trabajar por ella que es músico y no una delincuente. Asegura que ha sido torturada psicológicamente. Mientras estuvo  recluida en el Dgcim le ponían unas luces blancas incandescentes y les decían que los iban a matar a todos. Ahora no duerme porque tiene miedo de morir.

Destacó que Karen padece de asma y depresión. Se enteró que su hija la habían trasladado al Inof el pasado martes cuando fue a llevarle sus medicamentos al Dgcim. Menciona que desde que ha estado detenida sólo la han dejado visitar en un par de oportunidades, siendo la última vez el pasado 6 de julio.

Explicó que no había hecho público el caso de su hija porque tenía miedo a que le hicieran algo. “Me siento de manos atadas, siento terror, no quiero pensar en lo que ella ha tenido que vivir”, puntualizó.