Manuel Carrillo: Venganza, talentos y un sátrapa

Alejandro Magno decidió invadir al imperio Persa en el 330 aC, primero arrasó con la excelsa y ya milenaria para entonces ciudad de Babilonia y luego con Susa, la invasión fue de tal brutalidad que el terror se propagó de inmediato por todo el imperio y sin resistencia logró traspasar los muros de  en su capital Persépolis. El gobernador Tiridates la entrego para que no le sucediera lo que a sus pares.

La motivación extrema era la venganza histórica de los griegos por el papel estratégico de apoyo que habían tenido los persas en las guerras medicas desde la ciudad de las tinieblas como la llamaban y que sin saberlo era una maravilla arquitectónica del mundo antiguo, desde allí  atormentaron durante dos siglos por mar y tierra a los helenos, desde tiempos de Darío I el grande y su hijo Jerjes, pero eso fue mucho antes y es otra historia. 

Muerte y saqueo

  Ya dentro de la gran ciudad Alejandro entregó a los persas primeramente a sus tropas griegas quienes salvajemente asesinaron a todos los hombres y procedieron a la violación de mujeres, niñas y niños, versiones hablan de que sucedió en un día, mientras el resto del ejercito saqueaba monumentales edificaciones, un botín nunca antes visto ni conocido. 

  Tres de los cuales utilizó como albergue y refugio en esos cuatro meses de destrucción general de la ciudad según Heródoto de Halicarnaso, el de las audiencias, el del palacio de las 100 columnas y en el del tesoro donde encontró 120 mil talentos equivalentes hoy a 3.000 tm de oro y plata en lingotes. Razón esta por la cual se tardó tanto tiempo en la ciudad, construyendo el transporte para semejante carga no sin antes ordenar al terminar la tarea, incendiar lo que quedaba en pie para ir por la cabeza de su archienemigo.

El ultimo rey de Persia 

  La cuarta ciudad en el camino era la residencia del rey Dario III,  Ecbatana donde se atrincheraba con los restos del ejercito imperial persa. Este al enterarse que estaba muy cerca, temeroso entre traiciones, huyó hacia las puertas del mar Caspio, Alejandro motivado por lo que le contaban los desertores sobre su debilidades personales se adelantó con un centenar de soldados y al avistarlos, el pánico se apoderó de los persas. En medio de la confusión generada por la llegada del enemigo, tres sátrapas entre ellos Beso lo  acuchillaron y abandonaron muerto en su carruaje al margen del camino. Era julio del 330 a.C. 

El Magno cubrió el cadáver con su propia capa y le rindió honores ordenando que su cuerpo fuera trasladado solemnemente a Persépolis para ser enterrado. Mediante este gesto reclamaba para si, el derecho a sucederle ya que los actos funerarios del predecesor marcaban el ascenso al trono del nuevo monarca. Por cierto Beso se auto proclamó Rey con el apoyo de nobles y guerreros derrotados y en consecuencia ejecutado convirtiéndose realmente en el ultimo de Persia. 

Alejandro Rey de Macedonia, Hegemon de Grecia, Faron de Egipto y Rey de Media y Persia, siguió hasta oriente la conquista llegando hasta la india. Fue formado intelectualmente por Aristoteles y militarmente por su padre,  fundó 70 ciudades 50 llevaban su nombre , lo demás ustedes lo saben.

Ahhh nunca olvidar que fue Alejandro quien cortó el nudo Gordiano. 

Metáfora histórica, no se puede humillar a un pueblo tanto tiempo, saquear sus riquezas y convertirse en Sátrapa a la vez sin consecuencias, cualquiera que sea la época.  Cosas de la antigüedad.

@mcarrillodeleon