Ramón Peña: Citgo

Foto de archivo: Oficinas centrales de Citgo Petroleum Corporation en Houston, Texas, Estados Unidos, 19 febrero de 2019. REUTERS/Loren Elliott/File Photo

 

La adquisición del sistema refinador Citgo en EE.UU en 1980/90 modifica estructuralmente el perfil corporativo de PDVSA. Con este plantel, PDVSA adquiere una envidiable flexibilidad operativa multinacional, que la asciende a las grandes ligas del petróleo mundial. Las refinerías, de conversión profunda, permitirían procesar hasta 600 mil barriles diarios de crudos pesados/extrapesados, prevalecientes en nuestra base de recursos. Citgo fue constituída como fuente importante de dividendos para Venezuela.

Pero diferente ha sido la significación de Citgo para la banda gobernante, que no interpreta los activos del país como una responsabilidad sino como un negocio. La comprometieron como colateral de irracionales endeudamientos con Rusia, China o bonos PDVSA. Como fuente de prebendas, asignando hasta 300 supuestos técnicos y 20 “altos ejecutivos”, en su mayoría ignaros del tema petrolero, para cebarse en dólares. Financiaron un extravagante reparto de petróleo entre los “pobres” de la Costa Este americana. Ejemplos que ilustran abusos de toda naturaleza. Cuando afloró la ruina del país, idearon vender las refinerías…

Por fortuna, la designacion de una Junta Administradora ad-hoc por el Presidente (e) Juan Guaido, reconocida por el Ejecutivo de EE.UU. ha detenido la debacle. Se desparasitó la administración. Se refinanciaron deudas por US$1.2 y 1.8 millardos de Citgo y Citgo Holding -su casa matriz- respectivamente, con importantes ahorros en intereses. Los calificadores norteamericanos de riesgo ya han elevado el rating de la empresa.

Hoy rondan como sombras sobre sus disminuidas finanzas: la demanda por la insensata expropiación de Crystallex, -si prevalece que Citgo es alter ego de la República- y el vencimiento en octubre de US$913 millones de bonos 2020 de Pdvsa, si ocurre el probable default. Aún no es clara la resolución de estos dos casos, pero será importante la voluntad del ejecutivo norteamericano de continuar apoyando a Venezuela.

Renace la confianza en Citgo, bajo su actual administración, pero llenar los requisitos financieros para su entera recuperación requiere el cese de la usurpación.