Aún sin responsables, se conmemoran siete años de la Tragedia de Amuay

 

Una de las peores tragedias en la historia de la industria petrolera venezolana sucedió el 25 de agosto cuando pasada la una de la madrugada de aquel sábado se registró una estruendosa explosión la refinería Amuay de Punto Fijo, estado Falcón, que dejó 47 personas fallecidas, incluyendo un niño de 10 años de edad, e hiriendo más de 130, según reporte oficial.

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Hoy al cumplirse un nuevo aniversario de esta tragedia, el gobierno no detalló si los problemas que ocasionaron la explosión en la refinería que es una de las más grandes del mundo y tiene una capacidad para refinar 635.000 barriles de crudo diarios, según el Observatorio de Ecología Política de Venezuela, fueron resueltos.

La explosión fue causada por una fuga de gas, haciendo que una nube de este fluido explotara y se incendiaran al menos 3 tanques de almacenamiento y otras instalaciones de la refinería, y que luego de 20 horas después, las llamas  seguían de forma creciente, generando un calor abrasador a los habitantes de los barrios ubicados aproximadamente a 300 metros de la refinería.

Para el año 2017, cuando se cumplían cinco años de la tragedia, un grupo de organizaciones a través de un comunicado recordó que no existen las respuestas “a las interrogantes básicas”.

“El lamentable accidente ocurrido en la Refinería de Amuay el 25 de agosto de 2012, definitivamente no fue un hecho fortuito. La tendencia creciente de paradas no programadas, la extensión de paradas programadas en las refinerías y el recurrente aumento de la accidentalidad en todas las instalaciones industriales de PDVSA, son sin ninguna duda consecuencia directa de la decisión de haber despedido en el año 2003 más de 20 mil trabajadores, que desprofesionalizó sus cuadros gerenciales y técnicos, y convirtió posteriormente a PDVSA en un brazo ejecutor de múltiples actividades ajenas al negocio petrolero”, señalaron en el texto.

Para agosto del año 2018, según Petroguía, informó que la refinería sólo operaba a 35% de su capacidad y que la misma, mantiene fallas que originaron la explosión.

El 25 de agosto de 2012 el terror se apoderó de la población de la península de Paraguaná. (Foto: Archivo)