Luis Velásquez Alvaray: Planean asesinar a Uribe y a Duque

La frontera tormentosa que el usurpador venezolano se empeña en construir, persigue ahora dos objetivos precisos: asesinar al ex Presidente Uribe y al actual mandatario de Colombia, el presidente Duque.

El plan se viene gestando desde hace un año, cuando el narcoterrorista conocido con el alias de Iván Márquez, desapareció de su país para instalarse en Venezuela, a las órdenes de los jefes de la usurpación.

Posteriormente, incorporaron otro grupo de terroristas, que mueven los hilos del crimen, secuestro y narcotráfico entre ambos países. Bajo ese objetivo se han reunido todos los jefes de la organización criminal más grande del mundo, cuyos actores ya conocemos.

De allí que se generen una serie de episodios que conducen a ese plan sangriento, y así continuar con la desestabilización que persigue destruir la democracia, y fortalecer el gran frente criminal, como objetivo superior.

Trasladados a Venezuela, Márquez y Santrich, alojados en fuertes militares, viajaron a cuba en avión presidencial, para recibir las instrucciones finales del macabro proyecto. A su regreso se produjo la grabación del video de los terroristas, anunciando lo que ya es un hecho, desde meses atrás: desenterrar las armas que la tiranía les guardó en Venezuela y que según los acuerdos, debían entregar íntegramente a las instituciones escogidas para tal fin.

– Hay que desenmascarar que en este propósito criminal, participa el gobierno ruso, que está modernizando el armamento a los llamados disidentes y al ELN, asumiendo los altísimos costos la tiranía Venezolana. No es casual que numerosos medios en el mundo informaran en las últimas noticias conocidas, como los rusos tomaron un sector de la frontera en el estado Táchira, para que los terroristas grabaran su video desde el 211 batallón de infantería ”Cnel Antonio Ricaurte”, fuerte kinimari. De estos actos, tendrá que responder ante el mundo y los organismos internacionales Vladimir Putin y sus tropas de avanzada sobre territorio fronterizo colombo -venezolano. Es menester que el gobierno Colombiano, que ya conoce esta información, solicite explicaciones sobre este accionar cómplice del Kremlin. Todos los datos de la operación han sido publicados en los medios internacionales y existen las grabaciones de la gran movilización para proteger a los terroristas con sofisticada tecnología rusa.

– El plan cuba-miraflores pasa por unir todo el andamiaje terrorista en un frente único, denominado “ Chávez y Fidel viven” , donde participaría el ELN, Disidentes FARC, carteles de la droga, milicianos cubanos, colectivos, los nuevos garimpeiros y el alto mando de los tres países: Cuba, Venezuela y Rusia.

– Movilización civil para desestabilizar los gobiernos de la región. El caso del Amazonas ya comentado en anteriores oportunidades, destacando el rol del comunismo parlamentario, y donde figuran líderes como Petro y Lula, quien mueve sus peones desde la cárcel brasileña.
Los socios de la muerte han dispuesto un organigrama propagandístico, que ya mostró sus primeros anuncios por parte del psiquiatra del mal, que tiene como objetivo construir grandes mentiras, sobre la base de lo que ellos están realizando. Falsos montajes que sirven para acribillar la disidencia y distraer sobre sus verdaderos propósitos como el que ahora señalamos.

– Paso importante es criminalizar la disidencia en Venezuela, citando falsos niveles de peligrosidad, para encarcelar y asesinar a los opositores, acusando pérfidamente, trasladando a otros sus intenciones macabras, y de esa manera tener vía libre para asesinar personalidades, no solo en Venezuela sino también en otros países, comenzando ahora por Colombia.

– El alto mando de estos malhechores, dirigidos por rusos y cubanos, y un grupo de psicóticos paranoides, como el digno sucesor del Dr Chirinos, mantienen un estado agresivo, con el único objeto de perpetuarse en el poder. Son forajidos, delirantes, amantes de la destructividad, tanto de las instituciones como de sus líderes. Los demócratas están en el ojo de los vientos huracanados del crimen, sembrado bajo juramento por el Castrochavismo.