Entró al metro, gritó “¡me quieren ver morir!” y después se cortó el cuello

Entró al metro, gritó “¡me quieren ver morir!” y después se cortó el cuello

Después del incidente el hombre fue trasladado a un hospital donde se le reporta como muy grave (Foto: especial)

 

 

Un hombre intentó suicidarse con una cortada en el cuello en la estación Pantitlán de la Línea 5 del Metro de la Ciudad de México como una medida para evitar ser arrestado por las autoridades que lo descubrieron minutos antes haciendo sus necesidades al interior de los pasillos, publica Infobae.





“¡Me quieren ver morir!”, gritó el hombre después de haberse cortado el cuello mientras pasajeros y policías lo observaban incrédulos, como lo muestra un video.

“¡Sí se cortó, sí se cortó!”, dijo uno de los presentes. “¡Está chorreando sangre!”, añadió, otro.

El Sistema de Transporte Colectivo Metro (STC Metro) informó que la noche del miércoles el personal de la Gerencia de Seguridad Institucional, a través de las cámaras de vigilancia, detectó a un hombre que portaba un arma blanca, la cual mantenía cerca de su cuello.

Ante ello, personal de Seguridad Institucional movilizó los servicios de emergencia médica y activó el programa Salvemos Vidas, para persuadir al hombre de que desistiera de hacerse daño. Al lugar arribaron elementos de Seguridad Industrial e Higiene del STC para brindar la atención médica, así como paramédicos abordo de la ambulancia número 7 del ERUM, quienes trasladarán al hombre a una unidad hospitalaria.

Tras amenazar con suicidarse durante varios minutos, el joven, aparentemente en situación de calle, se cortó el cuello, por lo que fue desarmado por policías y trasladado después a un hospital.

El hombre está en calidad de detenido pues antes de cortarse el cuello agredió a los uniformados que intentaban convencerlo de que no se suicidara.

Según los primeros reportes, el detenido estaba orinando en el transbordo de Pantitlán, por lo que elementos del STC Metro se acercaron para pedirle que se retirara de la estación. Luego de reñir con los trabajadores del Metro, sacó de entre su ropa una navaja y amenazó con hacerles daño si no lo dejaban en paz.

Tras varios minutos de diálogo con los empleados, se hizo una cortada profunda en la parte derecha del cuello e inmediatamente empezó a sangrar.

Posteriormente, aceptó la ayuda de los elementos de Seguridad Industrial e Higiene del STC y paramédicos del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) lo trasladaron a un hospital en una ambulancia donde lo reportan grave.

Esta no es la primera vez que sucede un hecho de este tipo, hace unas semanas, en los pasillos del Metro de la Ciudad de México, un pasajero ebrio aventó y mató al jefe de la estación San Cosme.

En septiembre de 2009 un sujeto solitario, armado con un revólver 38 especial, desató una balacera en la estación Balderas de la línea 3 con saldo de dos muertos y ocho heridos, cinco por arma de fuego, entre ellos el agresor.

Las cámaras de seguridad registraron los hechos. En las imágenes se observa la manera en que Luis Felipe Hernández Castillo, de 38 años, asesinó a Esteban Cervantes Barrera y Víctor Manuel Miranda Martínez.

El primero, un albañil de 58 años que enfrentó en repetidas ocasiones al agresor; el segundo, un elemento de la policía bancaria e industrial.

Los disparos se produjeron entre decenas de personas que pretendían ingresar al convoy. Algunos pasajeros corrieron, otros optaron por ingresar a los vagones. El estallido alertó a los demás elementos de seguridad, quienes, vía radio, solicitaron apoyo a la policía judicial, pero no pudieron evitar que hubiera muertos y heridos.