Jóvenes venezolanos escogen la carrera universitaria que el bolsillo les permite y no lo que quieren

Un salón sin estudiantes en la Universidad Central de Venezuela / Foto EFE/MIGUEL GUTIÈRREZ

 

El comienzo de las actividades escolares para estudiantes de bachillerato y escuelas técnicas comenzó el 01 de octubre, de acuerdo a lo establecido en el calendario escolar 2019-2020. Durante esos nueve meses de estudio, los bachilleres que saldrán de “camisa beige” tendrán la ardua tarea de elegir su carrera profesional que, puede no estar clara y verse afectada por los bajos presupuestos de las familias.

Por Alexsayder Castellanos / 2001

El doctor José Javier Salas, director de la Escuela de Educación de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), indicó que es muy probable que los jóvenes recién graduados de la secundaria, estén estudiando con lo que se pueden costearse y no lo que realmente quieren. “Inicia su estudio en una carrera que no es de su agrado y termina abandonándola al tiempo”, expresó.

Para él, esto sucede porque probablemente el estudiante desea ser ubicado en una universidad autónoma y es enviado a algún núcleo creado recientemente. Por lo que “la deserción de una carrera en la universidad es muy elevada en los primeros semestres y en las condiciones actuales del país sucede más”.

 

Abandono de carrera

Salas afirmó, además, que con la crisis hiperinflacionaria que atraviesa la nación es imposible proyectar escenarios de ingreso en las universidades naturales. Sin embargo, aclaró que todavía estas casas de estudio reciben cientos de bachilleres que inician su formación y “muchas veces no tienen la preparación académica necesaria y favorecen la deserción”.

Según el entrevistado, la importancia de que el estudiante tenga claridad vocacional es con el propósito de obtener “éxito” desde los primeros semestres de la carrera. Para él, mientras no exista este elemento “los porcentajes de deserción serán altísimos”.

Sobre los factores que influyen en la inclinación profesional, Salas señaló que la presión social, donde está la familia, amigos e influencers, es lo que ayuda en la orientación educativa. No obstante, acotó que esta decisión en algunos casos llega con la edad y frustración del bachiller.

“El estudiante adquiere la madurez para defender sus gustos profesionales con el pasar del primer o segundo semestre de la carrera. Tiempo en el cual debe decidir si retoma o deja sus estudios”, explicó el doctor.

 

Consejos

Salas, quien es licenciado en educación mención física y matemática en la UCAB, recomienda a los bachilleres preguntarse: ¿dónde me quiero ver?, ¿qué quiero protagonizar? y ¿qué quiero alcanzar?. Después de esto “vienen los esfuerzos personales para emprender esa travesía”. A su juicio, los estudiantes de cualquier nivel se enfrentan a muchas exigencias, producto de “las fallas de luz, falta de transporte, crisis económica y escasez de alimentos” que continúa padeciendo Venezuela.

 

Falta de profesores

De acuerdo con el profesor, el estudiante también debe formarse y organizarse para “superar” las debilidades de la institución donde se forma y, esto formará parte de su dinámica escolar. “Los estudios se han visto perturbados por la ausencia del personal calificado y la incorporación de actores orientados a la política gubernamental (maestros exprés) que forman parte de las reformas curriculares del ministerio”, enfatizó.

Por lo que para él, la educación no es la misma que en años anteriores porque sus propósitos han sido diluidos durante la crisis. “Es imposible reconstruir Venezuela sin una generación de docentes orientada a la libertad, la democracia y la excelencia académica”, recalcó.

 

Verdad de Opsu

Según el entrevistado, el problema de la elección de carrera está en la calidad de la oferta que “es viciada ahora por la política, la improvisación, la precariedad académica o profesional y final- mente la exprés”. Salas expresó, además, que la Oficina de Planificación del Sector Universitario (Opsu) debe siempre orientar a los solicitantes bachilleres en función a sus intereses en: Instituciones de educación superior públicas, con autonomía y sin ella, con prestigio y sin él. “Luego los jóvenes aceptan o rechazan la oferta”.

Sin embargo, agregó que la existencia de alternativas puede igualmente complementar la formación profesional (bartender, idiomas, administración de redes sociales y peluquería).
“Pensar el país y verse en él como actor que reconstruye es indispensable para la Venezuela que viene. Cada día es más urgente porque se siente más la ausencia de personal calificado”, expresó.