Carlos Blanco: Más sobre la guerra en Venezuela

 

1. El país se ha convertido en el espacio de una guerra internacional. Desde hace años no es un enfrentamiento entre gobierno y oposición; tampoco entre un régimen tiránico local y las fuerzas democráticas venezolanas; es una guerra internacional que se libra en suelo venezolano.

2. El sueño de Fidel Castro fue llevar la revolución a América Latina bajo la hipótesis de que solo así era sostenible su propia revolución. Entonces surgió un continente plagado de guerrillas, todas derrotadas, la última de las cuales fue la colombiana, aunque queden restos en diversas covachas.

3. Cuando la irresponsabilidad de las élites venezolanas le pavimentó el camino a Chávez, los ojos rapaces de Fidel le permitieron ver el futuro despejado para una operación de control sobre el babeado Teniente Coronel; éste, ya deslumbrado por entrar a la historia agarrado de la pezuña de su mentor, abrió la caja de los truenos y la ofrendó al viejo zángano.

4. Los cubanos, diestros en el dominio sobre la sociedad convirtieron nuestro país en la base de operaciones para que el Foro de São Paulo se apropiara de la región. Un asalto inicial fue en la primera década de los 2000.

5. Paralelamente Chávez se montó en su trato maléfico con las Farc y le abrió el territorio a la guerrilla, el narcotráfico y el terrorismo, paso para que sus otros amigos del Medio Oriente pusieran su pata acá; pronto el malandraje internacional y los jugadores de alta política mundial como Rusia, China, Turquía, y otros antros infames entendieron que Chávez, y luego Maduro, ofrecían un bien inapreciable: territorio protegido para fechorías y manipulaciones geopolíticas en contra de EEUU.

6. Los demócratas venezolanos, heroicos como pocos, enfrentaban solitarios los desmanes de una perversa coalición internacional. Poco a poco, el mundo comenzó a observar a Chávez ya no con condescendencia, sino con cierto espíritu crítico aunque sin entender el horror más profundo que portaba; fue con las luchas de 2014 en adelante y la formación de la Corporación Criminal de Maduro, que se entendió la naturaleza del régimen.

7. Así comenzaron las alarmas, las protestas y las sanciones, principalmente de EEUU, Canadá, Colombia, Brasil, el Grupo de Lima y varios países europeos.

8. La guerra se internacionalizó. Sin embargo, un peligro de hoy es que se llegue a prescindir de los venezolanos en las decisiones para convertirse en piezas de un juego del cual carecerían de control.

9. La única solución es que el liderazgo que procura la salida del régimen, sin ambages ni “diálogos”, se ponga a la cabeza para dirigir la operación nacional e internacional. De lo contrario, si la lucha por la libertad la dirigen los de afuera podrán prescindir de los intereses de los de adentro, que no siempre son los mismos.