Espantosa paliza a mujer en Mérida se convierte en otro caso de violencia de género sin justicia

Espantosa paliza a mujer en Mérida se convierte en otro caso de violencia de género sin justicia

 

Oriana Córdova no imaginaba que una visita a la casa de los familiares de su novio en el estado Mérida terminaría en una golpiza. El sujeto con el que salía la joven de 26 años desde hace 10 meses la arrastró por el cabello y la golpeó en el estómago en el interior de la vivienda frente a varias personas el pasado lunes.





Raylí Luján / La Patilla

Oriana, madre de un niño de 6 años, había acudido al lugar como era de costumbre para esperar a su pareja, quien estaba por llegar de un viaje. El hombre llegó acompañado de otra mujer y al Oriana pedirle explicaciones se negó a darlas y la agarró por el cuello para arrojarla contra una secadora.

La joven quedó sin aire y cuando su novio cerraba el puño para golpearla, la madrina de este se abalanzó contra él para impedirlo. Logran forcejear y Oriana se defiende. El hombre decide agarrarla del cabello y arrastrarla por la cocina. Ella se cae y él sigue arrastrándola por el cabello.

“Lo que tú quieres es que te mate a golpes”, le dice Syr Dugarte, de 46 años, mientras la pateaba en el estómago sin inmutarse por la presencia del hijo de Oriana, con quien había compartido constantemente.

Oriana no recuerda quién logró separarlo de ella. Solo sabe que luego de gritarle que lo denunciaría, este la amenazó diciéndole: “Tú sabes quién es mi papá, a mi nadie me toca, nadie me va a meter preso”.

El padre de Dugarte es un exmilitar y exjuez, de acuerdo a lo relatado por Oriana. Aun así, ella se dispuso a presentar la denuncia ante el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, donde se procedió a abrir el expediente.

 

Dugarte fue denunciado en 2010 por violencia de género y desde el Tribunal Sexto de Primera Instancia se dictó sobreseimiento de la causa. Oriana cuenta además que el sujeto estuvo privado de libertad en 2017 tras ser acusado de detonar un arma de fuego desde su apartamento contra las manifestaciones opositoras en la zona.

La mujer que actualmente se dedica a cuidar de su pequeño y atender las labores del hogar confía en el poder de las instituciones. Sin embargo, cree que las labores de la policía científica podrían estar de manos atadas debido a presiones externas. Su ahora exnovio sigue libre en la misma entidad donde ocurrió el hecho bajo total impunidad.

El caso de Oriana no es el primero que ocurre en el país y tampoco es el primero en no resolverse con prontitud. De acuerdo al director del Cicpc, Douglas Rico, se ha registrado durante 2019 un incremento en los feminicidios y casos de abusos contra la mujer. Dijo que se encuentran mejorando las funciones para dar una mayor respuesta a las víctimas.

El fiscal general designado por la Asamblea Nacional Constituyente, Tarek William Saab sostuvo que el Ministerio Público ha registrado 554 causas de feminicidios en los últimos dos años. Agregó que se han dictado 110.498 medidas de seguridad en casos de violencia contra la mujer desde agosto de 2017 y las unidades de atención a delitos de violencia machista serán reestructuradas “para prestar mejor servicio a las afectadas”.

 

Aun así, la falta de repuesta oportuna sigue presente y se refleja en el incremento. De acuerdo a la organización Cotejo.info, 310 mujeres fueron asesinadas en Venezuela entre enero y septiembre de este año. El móvil del 30% de esa cifra fueron discusiones de pareja, abuso o explotación sexual y celos.

Oriana trata de mantenerse fuerte luego de hacer la denuncia ante los cuerpos encargados por su hijo. No permite que el miedo se apodere de ella en este punto, aunque si siente zozobra cada vez que sale a la calle. No cuenta con familiares en la entidad andina pero intenta resguardarse en amigos mientras espera con desesperación que la justicia se imponga.