Ana María Morales: De ser opositora radical a proyectarme en un chavista

Un golpe bajo sentí, una decepción total sufrí, en un estado de frustración e impotencia real me sumergí…

El darme cuenta que me dejaba llevar por las noticias, que caí en las redes como caer en las drogas, el entender que me llevaron a su terreno, al hacer lo que premeditadamente habían planeado, me llevó a la reflexión del Título de este escrito.

*Comprar alimentos al por mayor porque en algún momento se armaba la guerra;

*Que me quitaran el dinero en efectivo en el 2016, en plenas Navidades porque iba a dejar de circular el famoso billete de Bs 100;

*El ver a la gente sufriendo calamidades inimaginables y jóvenes asesinados en las protestas de 2014 y 2017, producto del enfrentamiento con militares;

*El tener el dinero y no encontrar comida en los anaqueles y poder llevar comida a mis niñas;

*Experimentar el dolor de la separación de la familia (tía, hermana, sobrinas, amigos) porque en el País ya no habían oportunidades para ellos y necesitaban brindarle calidad de vida a sus seres amados;

*El sentirme desubicada en mi propio País y no poder tener todo el dinero disponible para tomar la decisión de irme;

*Que cuando reconvirtieron la moneda me dejaron en la ruina;

* Y cuando la delincuencia se metió a mi hogar y nos robaron, el miedo y terror se apoderaron de mí;

*Cuando sentía que era yo sola, la que luchaba contra un monstruo de mil tentáculos porque los Políticos por los que voté para que me representaran, no lo hacían y la impotencia era superior porque la gente no reaccionaba…

*Cuando la tragedia invadió a la familia producto de la inseguridad porque le arrebataron la vida a una tía y a un primo en el seno de su hogar mientras veían televisión.

*Cuando hubo el apagón y tratando de conciliar el sueño, sentí en carne propia el dolor de una madre que tenía a su hijo conectado a un respirador y preguntarle a mi esposo ¿Qué va a ser de nosotros si este apagón dura más tiempo, vamos a morir de hambre?

*Que mi hicieran ver a mi hermana, a mi suegra y a mis amigos chavistas como mis enemigos y decir que “ellos eran los malos” y los equivocados y “yo la buena” y la que tenía razón;

Lograron llenarme de rabia, de dolor, de resentimiento, de rechazo, de impotencia, de desesperanza y desconsuelo.

Me convirtieron en eso que yo veía en un Chavista en una persona despiadada, cruel, humillante, ofensiva, despectiva, con ganas de matar y comer del muerto, me sacaron lo peor, llegar a lo más bajo de un ser humano aunque siempre peleando contra esos malos pensamientos y sentimientos porque sabía que me hacían mucho daño y al mismo tiempo dañaba a otro porque esa, no era yo.
Al reaccionar y entender que ME LAVARON EL CEREBRO y que me llevaron a dónde querían porque habían robado mi identidad, mi esencia, mi capacidad de acción, “FUÉ MI DESPERTAR”, entender que todos hemos sido víctimas y que caímos en un juego macabro del que pocos hemos sabido salir…

De eso ya hace un año. Pública e individualmente, le escribí una nota de disculpa a todos los que directa e indirectamente herí, exponiendo mi profundo sentir al haber sido partícipe de la división de la familia y de la sociedad, lamentando hasta hoy, no poder hacer lo mismo con mi suegra dado que la enfermedad que la aquejaba, se la llevó, aunque en su momento la atendí con todo el amor que una hija puede sentir por su madre…

Quise escribir mi experiencia porque el Radicalismo es el que nos está encegueciendo, cada día culpamos a los que en Enero nos devolvieron la esperanza de recuperar a Venezuela, los que nos llenaron de ilusiones de vivir y volver a estar con nuestros familiares. Los culpamos porque no han hecho lo que hasta ahora la “mayoría” quiere que ocurra y coloco entre comillas mayoría porque esos venezolanos que están aquí o viven fuera, tienen problemas quizás mucho mayores que el resto, aún el dolor, la rabia, el resentimiento, la tristeza pero sobretodo la decepción de no recibir la respuesta que desean, no los deja avanzar ni ver más allá de lo que hoy es una realidad.

Es cierto, hay una clase política a la que se culpa de traidores, de conchupantes, también hay Políticos egoístas, egocéntricos, corruptos, incoherentes e incompetentes, a los cuales, en su debido momento sabremos identificar y cobrar su colaboracionismo pero también hay que resaltar la participación de Políticos que han dado la cara y se han enfrentado al monstro de los mil tentáculos y a ellos debe ir nuestro respaldo y mayor reconocimiento.

La cara del monstruo, muchos la ven muy poderosa pero ese animal, es más débil de lo que ud imagina.

Sé que no es fácil entender los procesos de cambio, sobre todo los procesos emocionales personales, somos volátiles, pocos saben controlar sus emociones y sus frustraciones, hacerse responsable de la propia calamidad, es de las más profundas reflexiones para el crecimiento y la evolución emocional.

No sé, si logro hacer que me entienda pero lo que quiero en definitiva es que sepa que solo ud puede salir adelante en la vicisitud, sus experiencias individuales se lo han demostrado. No importa si pertenece o no a un Partido Político, solo busque la coincidencia en la solución a este caos.

No quiero Intervención Militar Extranjera porque no la merezco, porque ud no la mereces, ni ningún venezolano dentro o fuera del País la merece, ya la desgracia de una Guerra la hemos vivido sin siquiera haber estallado un artefacto explosivo.

Luego de una Guerra la devastación y la desolación son indescriptibles, no todos los que pensamos que hicieron daño van a morir y quizás el número de muertos inocentes, sea mayor al número de muertos culpables. Panamá y Chile vivieron la Intervención Militar, se recuperaron pero por un breve espacio de tiempo, el Comunismo no se extinguió y hoy está resurgiendo. La experiencia lo dice, si haces las cosas con amor y sin expectativa, recibirás amor y cosas insospechadas pero si haces las cosas con dobles intenciones, puede que en un principio todo salga bien pero después sufrirás un revés…

El arte más difícil para una persona es, el del autoreconocimiento, no soy mejor que ud, ni más inteligente que ud, solo que quise reflexionar y proyectarme en ud.

¡Vaya sorpresa con la que me encontré en el arte de comprender lo Humano!