Las facturas de los hospitales desestabilizan presupuestos neoyorquinos

Las facturas de los hospitales desestabilizan presupuestos neoyorquinos

La red de hospitales de Nueva York está complicando los presupuestos de los neoyorquinos. Esa fue una de las quejas que se oyeron ayer en la audiencia municipal sobre costos hospitalarios en una ciudad donde el precio por los servicios de salud es uno de los más altos del país.

Por El Diario





“Los cinco sistemas hospitalarios más grandes y que dominan en la ciudad de Nueva York encuentran maneras de incrementar los costos entre un 7%, 8% y 10% todos los años, año tras año”, con esa afirmación, Henry Garrido, director ejecutivo de AFSCME (sindicato de trabajadores del sector público), puso el dedo en una de las llagas que aquejan al sistema de salud, un problema que se convierte en mayores costos para empleadores, participantes en los planes de salud y organizaciones de trabajadores que proporcionan cuidados de salud a los trabajadores de NYC.

Según Garrido los hospitales no están haciendo lo que deben para contener los costos porque la complejidad de sus relaciones con las aseguradoras les permite mantener aumentos y diferencias de precios entre ellos que este directivo juzga de “incomprensible”. “Una cirugía de reemplazo de cadera puede costar $83,000 en un hospital y $56,000 en otro”, explicaba en su testimonio escrito en el que insistió en el hecho de que un mayor costo se traduzca en una mejor calidad.

“Hemos encontrado que uno de los motivos por los que sube el costo es por el cuidado fuera de la red”, explicaba Sara Rothstein, la directora del Fondo de Salud del sindicato SEIU 32BJ. Y esta situación es algo casi inevitable cuando se entra en los hospitales por la puerta de emergencia o los médicos que tratan para una admisión planeada no están dentro de la red cubierta por el seguro. Los asegurados acuden a hospitales de su red sin saber si todos los doctores aceptarán el mismo seguro que los hospitales donde trabajan.

“Cuando un doctor no está en la red no hay una tasa prenegociada para el pago y se puede facturar lo que quieran”, explicaba Rothstein. Este fondo que cubre los beneficios de 200,000 personas en 11 estados, pero sobre todo en la área de la ciudad de Nueva York, tiene pruebas de ello. Según Rothstein un cardiólogo fuera de la red de cobertura de Northwell Hospital interpretó los resultados de unos exámenes del corazón de un paciente que fue admitido al hospital y facturó por ello $4,950. “El Fondo de Salud del 32BJ identificó 128 facturas de 2017 en servicios hospitalarios en la red en el mismo condado con el mismo código de facturación y modificaciones, el mismo servicio, a los que se les pagó una media de $83”.

En la audiencia se ha pedido a los concejales que actúen para que haya transparencia en los hospitales en la ciudad y hagan saber qué seguros las redes de beneficios aceptan, el número de doctores en cada hospital y cuáles de ellos aceptan las mismas coberturas que los hospitales donde trabajan.

Primero el tratamiento, luego la autorización

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, ha firmado una ley que impide que las aseguradoras nieguen cobertura para procedimientos y tratamientos urgentes y que son necesarios.

Cuando un médico se encuentra con complicaciones inesperadas durante un procedimiento o se da cuenta de que necesita inmediatamente un tratamiento adicional “no tienen tiempo para parar y esperar una autorización de la aseguradora sino que tienen que actuar rápidamente para ayudar al cliente”, explicaba Cuomo. Con la nueva ley se asegura que no nieguen cobertura por no haber sido preautorizado por una compañía de seguro. En suma, se asegura que la salud es lo primero y la preautorización no puede ser una piedra en el camino.