Anco rechazó los eventos indignantes del #5Ene con los diputados traidores en la AN

Legisladores ingresan al edificio de la Asamblea Nacional de Venezuela en Caracas, Venezuela, 5 de enero de 2020. REUTERS / Manaure Quintero

 

La Alianza Nacional Constituyente Originaria ANCO, organización de la Sociedad Civil no partidista, manifiesta que los graves, bochornosos e indignantes eventos suscitados el pasado 5 de enero ponen en evidencia, una vez más, el carácter delincuencial, antidemocrático, hegemónico y represivo de la tiranía, harto conocidos, con apoyo de tránsfugas diputados, traidores al pueblo que les eligió; hechos de los que tomó debida nota el mundo democrático internacional que han consolidado más su apoyo al pueblo venezolano, como el fortalecimiento de la conciencia nacionalista y unidad de los venezolanos en torno a los principios y valores que dan soporte constitucional a la República y en especial al sistema democrático.

A la vez se expuso penosamente las carencias y errores que por 20 años ha signado el actuar equívoco de una oposición contradictoria, divorciada del sentir nacional, que le ha permitido a la tiranía ganar tiempo para fortalecer su criminal despropósito hegemónico, y que adicionalmente no ha sabido valorar en su justa dimensión la solidaridad y decidido apoyo internacional, sino que también ha ignorado injustificadamente la constitucional Participación Protagónica del Pueblo Soberano y su derecho a la autodeterminación en la solución de un problema que no solo atañe a un grupo de partidos, o al cuerpo legislativo, sino que es un problema que nos incumbe a todos resolver como lo establece la constitución en su artículo 333.

La Alianza Nacional Constituyente Originaria, ANCO, en su propósito de impulsar la lucha por el urgente cambio del modelo político, administrativo y constitucional del país y la plena restauración del orden constitucional y democrático severamente vulnerado declara:

PRIMERO.- Que los graves hechos acaecidos ponen de manifiesto y evidencian la profunda crisis estructural e institucional vigente, un agonizante sistema democrático, y con él, la terca negativa por parte de los actores en conflicto, al derecho de millones de venezolanos que aspiran concretar un profundo y radical cambio de su situación, y al modelo actual político y administrativo del país.

Es necesario, que ante los numerosos intentos fallidos o criminalmente reprimidos para lograrlo -a los que los venezolanos han acompañado a costa de sus vidas y bienes- que ahora, absolutamente todos asumamos de manera responsable y con amplio espíritu patriótico, concretar la unidad superior, para acometer con firme determinación la honrosa tarea de desalojar la tiránica usurpación ejercida desde todos los órganos del poder usurpados o creados; ir a la conformación de un gobierno de transición representativo y unitario que dé inicio al proceso de restauración constitucional del país y luego oportunamente se convoque a elecciones libres y confiables mediante un proceso manual y auditable, con depuración del Registro Electoral, bajo la observación amplia y efectiva de la Comunidad Internacional y rectoría de un CNE confiable.

SEGUNDO.- Que dichos hechos están signados por una indignante conducta sectaria y hegemónica del ejercicio de facto del poder, que presagian una seria confrontación entre los factores en pugna, que prolongan y agravan las penosas condiciones de vida y subsistencia de los venezolanos; razón por demás suficiente para concertar a la mayor brevedad posible, la necesaria colaboración entre los ciudadanos investidos o no de autoridad para que, acorde con el Art. 333 de la Constitución, se convoque dentro y fuera del país a una CONSULTA POPULAR RESTAURADORA, vinculante, para que el PUEBLO DECIDA la solución que más convenga al interés supremo de la nación, como lo establece el mandato de los artículos 5, 62 y 70 de la Constitución. De no lograrse tal concertación a la mayor brevedad, corresponde a la Sociedad Civil no Investida de Autoridad, asumir de manera decidida y responsable su ejecución. Venezuela no soporta más dilaciones para una solución inmediata a la grave crisis de subsistencia que padece a diario.

TERCERO.- Reiteramos el agradecimiento a la firme solidaridad de la Comunidad Internacional y respetuosamente le solicitamos valore con prioridad y amplitud de propósito, justicia humanitaria y política, esta propuesta constitucional integral, democrática, electoral, incluyente y plural. Se trata de acudir al Pueblo Soberano, fuente de leyes, razón y pilar fundamental de la democracia, para que en ejercicio de la Soberanía Popular y del Poder Originario del que es su titular, así establecido en nuestra constitución, para que emita su voluntad y mandato inequívoco e inapelable de obligante cumplimiento. Reiteramos igualmente que nuestra propuesta consultiva solo es posible sin la participación del CNE, no solo por no ser de su competencia constitucional sino por encontrarse en añadidura usurpado por el régimen de facto que ilegalmente conduce el país. Ello pondría fin al mal que aqueja gravemente a la nación, y su mandato daría autoridad y piso político, legal y constitucional a cualquier solución que dicho mandato soberano invoque, ya sea de carácter nacional o internacional. Su realización seria previamente concertada y apoyada de manera efectiva por la Comunidad Internacional, para garantizar su convocatoria, realización y cumplimiento del mandato. Y ante el posible desacato por parte de la tiranía, autorizar el uso de los recursos y Poder Disuasivo o Amenaza Creíble del que dispone la Comunidad Internacional para solventar tal eventualidad.

CUARTO.- ANCO expresa finalmente convocarnos todos los sectores honestamente opositores del país y sus respectivos liderazgos gremiales, académicos, universitarios, estudiantiles, religiosos, laborales, políticos, empresariales y ciudadanos en general, para concertar la urgente Unidad Superior para iniciar y concretar esta CONSULTA POPULAR RESTAURADORA, urgente y necesaria a la mayor brevedad.

¡VENEZUELA ASÍ LO RECLAMA Y EXIGE!

Nota de prensa