Joven practicaba senderismo en el Parque Nacional Everglades cuando fue atacada por un cocodrilo

Una estudiante universitaria de 18 años resultó mordida por un cocodrilo cuando la semana pasada practicaba senderismo en el Parque Nacional Everglades.

Por el Nuevo Herald

El incidente tuvo lugar aproximadamente a la 1:30 p.m. del viernes cuando el profesor de la muchacha la guiaba a ella y a unos otros 15 estudiantes por un sendero pantanoso hacia el Movie Dome cerca del mirador Pa-hay-okee, según dijo Allyson Gantt, portavoz del Parque Nacional Everglades.

Cuando el grupo entró en el agua, el cocodrilo mordió a la chica en la parte baja de la pierna derecha.

La estudiante sufrió dos pequeñas perforaciones y prefirió ir por su cuenta al hospital.

“La muchacha se portó con mucha calma, y dijo que la mordida no era muy dolorosa”, indicó Gantt.

De acuerdo con Gantt, el sendero es un sitio muy popular donde los ataques de cocodrilos ocurren con muy poca frecuencia.

“Nos molesta mucho que algo así haya sucedido en el parque”, agregó Gantt.

Los biólogos del parque debieron cerrar temporalmente el área donde pasó el ataque, en tanto evalúan la situación. Por el momento no se ha fijado una fecha para volver a abrirla.

“Aunque el parque es un lugar seguro de visitar, queremos recordarles a los visitantes que estén alertas y tengan cuidado, sobre todo cerca de los animales, y no se recomienda nadar en el parque”, explicó Gantt.

La población de cocodrilos de la Florida es uno de los muchos elementos que convierten en único al Estado del Sol. En los Everglades viven más de 200,000 de estos reptiles, según Gator Park Inc.

Los residentes de la Florida tienen aproximadamente una entre 3.1 millones de posibilidades de resultar gravemente heridos en un ataque sin provocar de cocodrilo, señaló la Comisión de Pesca y Conservación de Vida Silvestre de la Florida (FWC). En otras palabras, es mucho más probable que los floridanos sean fulminados por un rayo, heridos por fuegos artificiales y mueran por la picada de una abeja.

Entre el 2009 y el 2019, la Florida promedió siete ataques sin provocar por año, aseguró la FWC.