Luis Alberto Perozo Padua: Divina Pastora, un himno para el cincuentenario de su visita

Para recibir la imagen de la Divina Pastora, el 14 de enero de 1937, en la antigua Catedral de Barquisimeto, un coro de 50 pastorcitas le rindió un cálido tributo entonando el Himno de Wohnsiedler y Delgado | Foto Colección de José Arnoldo Dávila Uzcátegui

 

EL 14 DE ENERO DE 1906, se cumplían 50 años de la primera visita de la Divina Pastora a Barquisimeto, con el propósito de erradicar el cólera, epidemia que estaba diezmando a la población.

 La ciudad se preparó para celebrar tan importante suceso en el marco del cincuentenario “con especial suntuosidad”, preparando diversas actividades en cálido homenaje.

El reconocido compositor barquisimetano doctor Simón Wohnsiedler compuso el Himno de la Divina Pastora de Santa Rosa con letra del poeta Andrés Delgado, una manifestación en honor a la Virgen, una oración cantada que el pueblo le dedica todos los 14 de enero en su santuario, en las calles durante la procesión y en los templos que recorre durante su peregrinar por Barquisimeto.

 

Himno de la Divina Pastora de puño y letra de los autores | Foto Colección de José Arnoldo Dávila Uzcátegui

 

El Diario La Religión de Caracas, publicó que para la celebración del Cincuentenario de la visita mariana, “El himno fue cantado por un coro de cincuenta niñas vestidas de pastorcitas que simbolizaron los cincuenta años del magno acontecimiento”.

Las pastorcitas entonaron el himno cuando la imagen traspasaba el umbral de la puerta principal de la Catedral, “ante una feligresía embargada por una emoción que no tenía precedentes”.

Para 1906 el templo de San Francisco, funcionaba como Catedral de Barquisimeto, situado en la carrera 17 frente a la entonces Plaza Bolívar, hoy Plaza Lara de Barquisimeto.

 

Himno de la Divina Pastora de Santa Rosa

Coro

¡Oh piadosa y amante Pastora!

De las almas dulcísimo amor

Oye el himno que cantan, Señora,

Los que te aman con tanto fervor.

I

Tú eres, Madre, divino consuelo

Del que lleva en el alma pesar;

Tú le ofreces las llaves del Cielo

Al que siempre te sabe alabar.

II

Flores puras, lozanas y bellas

Su exquisita fragancia te dan;

Y al redor de tu trono de estrellas

Los querubes cantándote están.

III

A tu influjo, Pastora celeste,

Para siempre de aquí se alejó

La horrorosa y mortífera peste

Que este pueblo infeliz desoló.

IV

Dádnos Virgen, la paz que anhelamos

Y con ella la dicha eternal

Como siempre nosotros te amamos,

Dulce madre de todo mortal.

 


Fuente: Rafael Domingo Silva Uzcátegui. Barquisimeto, Historia Privada. Caracas 1959

María Matilde Suárez y Carmen Bethencourt. La Divina Pastora Patrona de Barquisimeto

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