Enrique Prieto Silva: La nueva Lofan

Enrique Prieto Silva: La nueva Lofan

Antes nos referimos al “Dilema Miliciano”, cuando estaban hirviendo las pailas de la ANC, prestas para cocinar, (así de chabacano) un nuevo proyecto formatico y dialéctico, que al salir al sabor del gustador jurídico, fue paladeado por cínicos versados juristas, que si de calificar fuera, no superarían el segundo año en cualquier facultad de verdaderas universidades (dicho sea de paso el “proyecto chavista” incursionó en la enseñanza de las ciencias jurídicas, pero si las medimos con el cartabón del verdadero y juicioso Derecho, tenemos que convencernos que los seguidores de Chávez y Maduro por detrás, marcaron pautas de no deber ser en materia de educación, ciencia y tecnología. No hay dudas, es un menosprecio a los formadores de sueños azules en la hoy “cuna de la revolución”.

Ya son incontables las páginas periodísticas y el abarrote de las redes sociales, tendentes a dar publicidad a los horrores y desenfrenos jurídicos legales y constitucionales, que sin perder el sentido del buen “pupitrazo” en desbandada y paro universitario, recoge todo el sentir del supuesto intelecto que sabe, por lógica sin estupidez, que esa ley rimbombantemente denominada “Ley Constitucional de la FAN” que presentó el general Padrino como ministro de la defensa, es una simple y vulgar parodia de ley, un adefesio inconfesable y procaz, que malpone en tela de juicio, no sola la esperada sensatez de los altos mandos militares, sino la respetada prudencia y sabia verba que le es endosada al profesional encargado del porte y manejo de las armas de la República.

Sin dudas, son muchas las caras largas y los lamentos tristes de los integrantes de la FAN, en especial a muchos que aún conservan y portan la toga con la medalla dorada en la banda color rubí, que le fue impuesta al término de su formación como abogado, pero que no tienen más remedio que unirse a la crítica solidaria con quienes estrujamos nuestras letradas voces para hacer entender al pueblo culto y a todo el pueblo, que esta parodia llamada ley constitucional, no es más que un adefesio, elaborado por ignorantes del derecho y de la gramática, discutida por voceros indómitos también ignorantes, integrantes de la inconstitucional Asamblea Nacional Constituyente, que si bien podemos tolerarle su manida creencia de que son valederos próceres articulados para elaborar una nueva Constitución, jamás podrán obtener ni asumir ínfulas de legisladores para aprobar ningún tipo de ley.





Peor aún, y es lo peor de la crítica a los militares que prepararon el adefésico proyecto, que en las rielas de la teoría y la doctrina del derecho, nadie ha cambiado hasta ahora, lo que todo estudiante y catedrático del derecho conoce como “Pirámide de Kelsen”, ese sabio jurista, que ha obligado a generación tras generación de abogados a asumir como orden pragmático, la nomenclatura y orden de las leyes. Es ridículo el calificativo de “ley constitucional”, que además, es redundante y cómico. Creo, que debieran sacar a luz la nómina de los “eminentes” juristas, muchos de ellos calificados de constitucionalistas, que aprobaron el adefesio, o salvaron su voto sin justificarlo, para que quede como penitencia incólume.

Concluimos con una nota indicativa de que, queda en el tintero la calificación y la crítica al contenido, que como han dicho muchos, son realmente sandeces y necedades gramaticales, que ayudan a la crítica sana sin procacidad, que tenemos que hacer como docentes, para que los abogados y militares que participaron en dicha redacción, sepan que existen profesionales sinceros, capaces de ayudar a dar luz, cuando ellos creen alumbrar en la oscurana. ¡La Universidad no surge porque se crea, sino que nace cuando aparecen las ideas para el desarrollo de la ciencia y del científico! ¡Así surge la cultura, que es la mayor obra en el hombre!

@Enriqueprietos